<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371</id><updated>2012-02-18T03:21:07.124-08:00</updated><category term='sin plaza fija'/><category term='ciertos cuentos'/><category term='de bares y libros'/><category term='con nombre propio'/><category term='pedigrí'/><category term='cuestión de gustos'/><category term='noticias'/><category term='por mal camino'/><category term='materia cotidiana'/><category term='ciclismo'/><category term='buenos recuerdos'/><category term='un tío disperso'/><category term='habladurías'/><category term='objetos combustibles'/><category term='madrid en parcelas'/><title type='text'>A esto llevan los excesos</title><subtitle type='html'>Blog de Miguel Baquero</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>257</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-3688491964303765124</id><published>2010-07-14T03:45:00.000-07:00</published><updated>2010-09-02T08:22:17.197-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='por mal camino'/><title type='text'>ESTE BLOG TIENE SU CONTINUACIÓN</title><content type='html'>En &lt;/span&gt;&lt;a href="http://mundo-es-oblongo.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;El mundo es oblongo&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primera entrada, titulada:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;EMPEZAR DE NUEVO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;14 de julio de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que todavía no se ha apagado el eco de las vuvuzelas -estoy pensando seriamente en derramar aceite hirviendo sobre el pesado de mi vecino de abajo- y que en España aún reina un ambiente de contento, euforia y optimismo, emprendo aquí una nueva andadura bloguera con una bitácora titulada El mundo es oblongo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Por qué? -te preguntarás, amigo bloguero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque, efectivamente, nuestro planeta no es redondo, sino achatado por los polos. E igual forma creo yo que tiene el resto de la realidad. Lejos de la perfección esférica, que seguramente sería muy aburrida, nuestro hermoso mundo está lleno de imprevistos, sucesos, peculiaridades que le dan esa fascinante forma irregular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No -me interrumpirás, amigo bloguero-. A lo que me refiero yo es a qué venir ahora, con lo contentos y anchurosos que estábamos, con la sonrisa que teníamos y lo a gustito que dormíamos por la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que llego como la huelga de metro, como el debate sobre el Estado de la Nación, como la subida de la tarifa de la luz... esas fatalidades que devuelven a la cruda realidad a la gente que todavía encuentra confetti en los bolsillos de los pantalones. ¡Qué poco dura la alegría en casa del pobre!, dice el refrán. De todo eso soy consciente, amigo bloguero, pero como me dijo en un comentario un amable compañero: "once a blogger, always a blogger"...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez bloguero, siempre bloguero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo tenía previsto hacer mi ausencia más larga, tomarme unas extensas vacaciones, pero a los dos o tres días de clausurar mi anterior blog, al andar por la calle, al entrar en un bar, al subir al autobús, no hacía más que ver tipos y situaciones que me movían a escribir una entrada. Pronto sentí el "mono" de publicar y de pasearme por las bitácoras de otra gente a ver en qué andaban metidos, de volver a implicarme en este extraño y deslumbrante mundillo. Un universo lleno de gente creativa e interesante al que cuesta mucho renunciar. Aunque a veces caiga uno rendido encima del teclado o llegue a su lugar de veraneo y lo primero que haga es preguntar dónde hay un cíber. A pesar de todo eso, uno vuelve a sentarse ante la pantalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son las cosas que tiene la oblonguez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TH_AIjJ6JFI/AAAAAAAAAxw/b09JYVemopI/s1600/antigua+1.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 291px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5512335722033062994" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TH_AIjJ6JFI/AAAAAAAAAxw/b09JYVemopI/s320/antigua+1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-3688491964303765124?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/3688491964303765124/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=3688491964303765124' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/3688491964303765124'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/3688491964303765124'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/07/este-blog-tiene-su-continuacion.html' title='ESTE BLOG TIENE SU CONTINUACIÓN'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TH_AIjJ6JFI/AAAAAAAAAxw/b09JYVemopI/s72-c/antigua+1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-4703029158063915215</id><published>2010-06-21T04:57:00.001-07:00</published><updated>2010-06-21T11:22:36.562-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='un tío disperso'/><title type='text'>GRAN VÍA (FINAL DE TRAYECTO)</title><content type='html'>21 de junio de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando abrí este blog, hace tiempo, ya en la primera entrada me califiqué de "disperso". No era acérrimo de ningún estilo, conocedor exhaustivo, &lt;em&gt;connoisseur&lt;/em&gt;, de ningún arte, &lt;em&gt;gourmet&lt;/em&gt; siquiera de ningún plato. Hoy, transcurridos más de dos años, sigo igual, pero la cosa ya no tiene importancia. Quiero decir, que quizás tampoco sea tan malo ser disperso o, si se quiere, andar desubicado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí me encanta el campo, por ejemplo, pero al mismo tiempo, ¿por qué no?, y seguramente con la misma intensidad, me siento urbanita. Hace unos meses que me han trasladado de destino y, a día de hoy, trabajo en el centro de Madrid. Centro quiere decir junto a Cibeles, esa gran plaza donde confluyen Alcalá, el Paseo del Prado, Recoletos..., las principales vías de la ciudad. Probablemente, Cibeles sea la plaza más bonita de Madrid, y no creo que desmerezca demasiado de las más bellas del mundo. Con su famosa fuente en el centro, sus majestuosos edificios en las esquinas, los frondosos árboles del Cuartel General del Ejército... Si miramos hacia el horizonte, a esta mano, asoma arriba la puerta de Alcalá; a este otro, la celebre cúpula dorada de Metropolis, donde arranca la Gran Vía...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TB-KTqRN_bI/AAAAAAAAAtA/iB-sm3jkq5g/s1600/Calle_de_Alcala-Madrid.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5485254941529210290" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TB-KTqRN_bI/AAAAAAAAAtA/iB-sm3jkq5g/s320/Calle_de_Alcala-Madrid.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="left"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la plaza, sobre todo, es hermosa por su trasiego de gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo haber comentado aquí alguna vez que me fascina contemplar la actividad humana. No la aglomeración, ni el gentío, ni la masa, sino las personas yendo y viniendo cada quien con su propósito determinado. Yo entro a trabajar a las ocho pero —¡seré memo!— no me importa madrugar y llegar antes a la plaza de Cibeles. Según salgo de la boca del metro, en lugar de torcer hacia mi trabajo, me gusta echar a andar Alcalá arriba, sin demasiada prisa entre la gente que baja y sube con premura porque llega tarde a fichar, entre repartidores de periódicos, turistas despistados, burócratas sonmnolientos, estudiantes con cara seria, agentes de la autoridad...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suelo subir por la acera de la derecha, la más amplia, hasta la parroquia de San José. Cruzo, entre un mar de gente, por debajo justo del edificio de Metropoli, y emprendo entonces el descenso por la acera de la izquierda. Cualquiera que, desde una de las terrazas de los grandes edificios que orillan la avenida, reparase en mí, en esa pequeña hormiga en medio del desfile, no dudo que me señalaría con el dedo y diría al de al lado: "Mira, mira ese tonto, que parece andar en círculos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no te creas que me afectan esas críticas, amigo bloguero. Que digan lo que quieran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me impresiona esta explosión cotidiana de la vida, hoy, sin ir más lejos, primer día de verano de 2010. Me gustaría tener palabras para describir el bullicio en torno, la gente que sube, el sol que comienza a definirse entre las cúpulas... Pero ocurre que yo no soy un escritor. No lo soy -confirmo mientras paso junto al Círculo de Bellas Artes-. Soy sólo un peatón que soñó con escribir. Es muy distinto. A veces engañoso, pero es distinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alcalá abajo, casi de vuelta en Cibeles, pienso que la literatura aún puede, pese a todo, permitir un último milagro, incluso a los simples viandantes que garabatean papeles. Gracias a ella, le resulta a uno posible detenerse en el tiempo. Pararse en este hermoso día, pletórico de actividad, en que la vida -ya sé que no es moderno lo que voy a decir- se muestra como es: tan hermosa que duele. Quedar anclado mientras la realidad, mañana, seguirá corriendo hacia adelante. &lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;FIN DEL BLOG&lt;br /&gt;A ESTO LLEVAN LOS EXCESOS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;Aquí concluye esta andadura, amigos blogueros. Infinitas gracias, por supuesto, a los que me han acompañado durante algún trecho, por pequeño que haya sido. Creo que unos días más que otros, pero hemos pasado algunos buenos ratos. Seguiré rondando por vuestros blogs y seguramente pronto vuelva a emprender una nueva caminata. Quizás sea demasiada confianza pediros que os paséis de vez en cuando por aquí, por si hubiera iniciado un nuevo proyecto...&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TB-SKx8Q_SI/AAAAAAAAAtQ/wuQkmF9b0HA/s1600/alcala.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5485263585063009570" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 274px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TB-SKx8Q_SI/AAAAAAAAAtQ/wuQkmF9b0HA/s320/alcala.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-4703029158063915215?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/4703029158063915215/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=4703029158063915215' title='155 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/4703029158063915215'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/4703029158063915215'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/06/gran-via-final-de-trayecto.html' title='GRAN VÍA (FINAL DE TRAYECTO)'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TB-KTqRN_bI/AAAAAAAAAtA/iB-sm3jkq5g/s72-c/Calle_de_Alcala-Madrid.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>155</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-8998947145234188515</id><published>2010-06-17T04:26:00.001-07:00</published><updated>2010-06-18T03:35:17.162-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materia cotidiana'/><title type='text'>A VECES, ME QUEDO ADMIRADO</title><content type='html'>17 de junio de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer mismo me comentaba mi hija, de seis años, que si tú estás escribiendo, por ejemplo, y quieres explicar algo de lo que escribes, lo tienes que poner “en transparensis”. Yo al principio quedé asombrado, pensando si no sería un nuevo método educativo, algo relacionado con el Plan Bolonia, hasta que al fin, varios minutos después, caí en la cuenta de que quería decir “entre paréntesis”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Sí, hija, sí, claro que sí. Cuánto sabes ya —respondí lleno de orgullo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras yo veía en la televisión el partido de España contra Suiza, y me enfadaba y emitía improperios porque nuestro extremo derecho no colgaba bien ni un balón, ella, a mi lado, recortaba cuidadosamente cartulinas de colores y me pedía prestada la grapadora porque iba a hacer un cuaderno en el que poner sus pegatinas. “¿A que me ha quedado bien?”, me preguntó después de un largo rato de trabajo. “Fenomenal”, le respondí maquinalmente, tras un somero vistazo. Y luego, en dirección a la pantalla, grité: “¡Pero céntrala ya, coño!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la noche recordé que, cuando yo era crío, me gustaba también unir cartulinas y folios con grapas, con hilo, incluso con papel &lt;em&gt;cello&lt;/em&gt;. Hacía así pequeños cuadernos, les ponía mi nombre en la primera cartulina y me imaginaba que eran libros escritos por mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TBsl7QaCvmI/AAAAAAAAAsg/e1A9KdfkyYM/s1600/ES_MAD_MAD_Madrid-047-01_Puerta-de-Hierro_DSCF0059a.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TBsl7QaCvmI/AAAAAAAAAsg/e1A9KdfkyYM/s320/ES_MAD_MAD_Madrid-047-01_Puerta-de-Hierro_DSCF0059a.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5484018671200419426" /&gt;&lt;/a&gt;Hace unas semanas —¡cuando hacía buen tiempo!— me fui con mi pequeña familia al Parque Sindical. Ahora se llama Conjunto Deportivo Ciudad Puerta de Hierro, o algo parecido, pero cuando mis padres me llevaban a mí tenía ese nombre de reminiscencias franquistas, "Parque Sindical". La pileta sigue siendo la misma, las instalaciones, aunque reformadas, yo creo que siguen estando en el mismo sitio, y juraría que los árboles bajo los que puedes sentarte a comer eran los mismos que en mi época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuve observando cómo mi hija peleaba con su madre porque ya no quería que le echara más cremas, cómo se tiraba en lo que ella creía una bomba magnífica, cómo se retaba a sí misma a alcanzar buceando la escalerilla, cómo se colocaba frente al chorro del que sale el agua de la piscina y se extrañaba de que no hubiera más gente allí, con lo que mola eso. Luego salió y se tendió al sol en las baldosas, porque se está mucho mejor que en la toalla, y, tiritando pese a todo, miraba por debajo del brazo la silueta del monte de El Pardo que, esto seguro, no ha variado nada de un siglo a otro. Me acerqué y le dije: "¿A que te apetece un polo de naranja?". "¡Sí!", exclamó, y se me quedo mirando con asombro, alucinada de que su padre le hubiera leído el pensamiento. &lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TBsmH7CxrOI/AAAAAAAAAso/fCV3ZI8ivh0/s1600/4.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TBsmH7CxrOI/AAAAAAAAAso/fCV3ZI8ivh0/s320/4.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5484018888803986658" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-8998947145234188515?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/8998947145234188515/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=8998947145234188515' title='61 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/8998947145234188515'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/8998947145234188515'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/06/veces-me-quedo-admirado.html' title='A VECES, ME QUEDO ADMIRADO'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TBsl7QaCvmI/AAAAAAAAAsg/e1A9KdfkyYM/s72-c/ES_MAD_MAD_Madrid-047-01_Puerta-de-Hierro_DSCF0059a.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>61</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-3878034666649287615</id><published>2010-06-15T02:36:00.000-07:00</published><updated>2010-06-15T05:39:08.850-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materia cotidiana'/><title type='text'>PRIMAVERA DE LLUVIAS</title><content type='html'>15 de junio de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este fin de semana ha llovido, pero de otra forma. Estuve en el pueblo y no es lo mismo andar de forma rápida, arrebujado en el abrigo, como en las tardes de invierno, el vaho formando una densa nube delante de ti, que salir al campo a pasear apenas ha escampado. Cuando todavía caen gotas de los aleros y de las copas de los árboles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es primavera, casi verano, anochece pasadas las diez, y el aire está fresco, como renovado. Huele todo de manera fragante y por el camino, delante de ti, se desliza esforzadamente algún caracol. Algún caracol o, lo que es peor, alguna babosa, negra, como bruñida y repugnante, el animal más feo de toda la Creación. Bajo tus pies, el sonido característico de la tierra húmeda: &lt;em&gt;crass, crass, crass..., &lt;/em&gt;o mejor: &lt;em&gt;crunch, crunch, crunch...&lt;/em&gt; bueno, es difícil de describir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comienzan ya a trinar los pájaros y el paisaje está verde, reluciente, templado. La situación invita a tenderse en una pradera o sentarse en una roca a contemplar la naturaleza y extasiarse con ella, pero ocurre que está todo mojado y si uno, como sería su gusto, se sienta en un canto dispuesto al éxtasis, acaba por mancharse los pantalones y luego le regañan en su casa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Mira cómo vienes, todo el culo mojado. Como para agarrarte una pulmonía, ¿en qué estarías pensando? Anda, pasa dentro y cámbiate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, amigo bloguero, ya sabes, si sales al campo a extasiarte tras una lluvia primaveral, mejor es que te lleves un mantelito para ponértelo bajo las posaderas. A no ser que quieras, claro, extasiarte de pie. Pero no te lo recomiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la noche vuelve a llover y a la mañana, aunque no caen gotas, la gente sale a la puerta de sus casas, mira al cielo antes que nada, y se hace entonces una ancestral pregunta, esa pregunta originaria que el ser humano lleva millones de siglo planteándose. ¿Lloverá o no lloverá? Estoy seguro que el primer sonido que, allá en las cavernas, articuló el &lt;em&gt;australophitecus&lt;/em&gt; fue para preguntarle a su compañero de clan: ¿tú crees que esta tarde va a llover? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Yo creo que sí –diría su compañero.&lt;br /&gt;—Pues yo creo que no —diría otro &lt;em&gt;australophitecus&lt;/em&gt;, un poco más allá.&lt;br /&gt;Y esta es la clave, amigo bloguero, de que a lo largo de la historia siempre haya habido disputas entre los seres humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si finalmente, y como yo había predicho, llueve, uno se queda en casa jugando a las cartas. Para las tardes primaverales en que llueve, lo mejor es el tute subastado. O el chinchón. El póker es un juego nocturno; el mus es más de sobremesa. Para las tardes primaverales en que llueve, los mejores son los juegos en que hay que apuntar, mientras afuera suena el caer de las gotas, pasa lejos algún coche y de la cocina llega ya el olor a café.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TBdKv3hujbI/AAAAAAAAAsY/3qQtKMK8EuI/s1600/13978_Wheat_Field_in_Rain_f.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 246px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TBdKv3hujbI/AAAAAAAAAsY/3qQtKMK8EuI/s320/13978_Wheat_Field_in_Rain_f.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5482933257566588338" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Van Gogh: Campo de trigo bajo la lluvia&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-3878034666649287615?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/3878034666649287615/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=3878034666649287615' title='127 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/3878034666649287615'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/3878034666649287615'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/06/primavera-de-lluvias.html' title='PRIMAVERA DE LLUVIAS'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TBdKv3hujbI/AAAAAAAAAsY/3qQtKMK8EuI/s72-c/13978_Wheat_Field_in_Rain_f.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>127</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-6539003738655760938</id><published>2010-06-10T05:13:00.000-07:00</published><updated>2010-06-10T23:16:05.463-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materia cotidiana'/><title type='text'>HABLANDO EN CHINO</title><content type='html'>10 de junio de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo con los comerciantes chinos siempre he tenido una relación digamos… extraña, o mejor, ¿se puede cambiar?, surrealista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace años, cuando comenzaron a instalarse en nuestro país, en los lejanos tiempos en que se revelaban las fotos, bajaba yo con mi cámara a una tienda que habían montando enfrente. El primer día, al recibir yo las fotos reveladas, una china se plantó de pronto frente a mí y me espetó esta terrible frase: "Albuncalete". Yo la miraba con cara de sorpresa, pensando si quizás me estuviera insultando en chino. No sé, igual había visto algo en las fotos que había ofendido su sensibilidad, de modo grave, además, como para llamarme eso: "Albuncalete". Además, cada vez me lo decía de forma más perentoria, llegué a temer incluso que me fuera a agarrar del cuello y sacudirme. "Albuncalete", "albuncalete" no paraba de repetir. Yo ya, sinceramente alarmado, acabé por agacharme y protegerme la cabeza con las manos. Qué triste perder la vida así, pensé, en una tienda china de revelado de fotos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por suerte, un cliente que había allí, y que sin duda había pasado antes por la misma terrible experiencia, me aclaró que en realidad la china lo que me estaba preguntando es si, como regalo por el revelado de las fotos, prefería un álbum o un carrete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Anda, coño -dije yo, todavía tembloroso-. Pues no sé. Un álbum. Ese verde mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tiempos y la fotografía digital acabaron con esos pequeños comercios chinos de revelado de fotos, pero en su lugar llegó la invasión de bazares. Ah, los bazares chinos, esos comercios en los que uno puede encontrar de todo, es más, puede encontrar aquellas cosas que prácticamente ya no se venden en ningún establecimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo suelo ir a comprar a estos bazares, y en la mayoría de los casos se ha reproducido esa curiosa relación que mantengo con los comerciantes de ojos rasgados. Ayuda un poco el que los dependientes, en el común de los casos, no sepan una palabra de español, que también hace falta valor para abrir un comercio en estas condiciones. Lo normal es que la gente pase dentro y se ponga a hurgar entre los estantes en busca de lo que quiere, luego va a la caja y el dependiente se limita a decir "un eulo", "dos eulos", "tles cincuenta". Ocurre, sin embargo, que a mí me da miedo pasar dentro de los bazares chinos, porque luego tengo pesadillas por la noche; sueño que me caen encima esos grandes jarrones, que me atacan los perros de porcelana, que me cercan y asfixian tantos objetos de inenarrable belleza como hay allá dentro. Así que le pido las cosas al dependiente. Y se las tengo que pedir por señas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi hija le gusta mucho hacer puzzles y cierta vez fui a un bazar chino a comprarle uno, porque me dijeron que allí estaban muy baratos. "¿Puzzle?" me preguntó el chino con los ojos desorbitados. "Sí, puzzle -intenté explicarme-, esa cosa que viene en una caja, en fichas pequeñitas, que se monta y...". "Ah, sí, sí", dijo el chino. Y se fue para dentro y me trajo un embudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cosas de ferretería yo creía que iba a ser más fácil entenderme. Fui a comprar un martillo y le dije al chino de la puerta que quería "pum, pum", e hice el gesto de martillear con la mano, para clavar un clavo. Yo creía que ese gesto podía ser universalmente entendido. "¿Clavo?", me pregúntó el chino. "O una alcayata, me vale igual". "Ah, sí, sí", y se fue para dentro y me trajo un paquete de pilas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas cosas no sólo me ocurren a mí. Me contaba el otro día mi cuñada que fue a comprar una flores secas para poner en un centro de mesa, esas flores que dan olor. Estuvo rebuscando por la tienda pero, al no encontrarlas, le explicó al dependiente lo que quería. "Flores... secas... así pequeñas... que vienen en una bolsa... que huelen bien". "Sí, sí", dijo el dependiente. Y se metió por un pasillo y volvió, triunfante, con un rollo de papel Albal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TBD65qtFQiI/AAAAAAAAAsQ/O5s7zeqPUtU/s1600/Shodo_4-.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TBD65qtFQiI/AAAAAAAAAsQ/O5s7zeqPUtU/s320/Shodo_4-.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5481156615132758562" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-6539003738655760938?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/6539003738655760938/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=6539003738655760938' title='91 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/6539003738655760938'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/6539003738655760938'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/06/hablando-en-chino.html' title='HABLANDO EN CHINO'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TBD65qtFQiI/AAAAAAAAAsQ/O5s7zeqPUtU/s72-c/Shodo_4-.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>91</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-5508227637458527244</id><published>2010-06-07T04:34:00.000-07:00</published><updated>2010-06-07T05:47:13.202-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='con nombre propio'/><title type='text'>ESA SENSACIÓN DEVASTADORA</title><content type='html'>7 de junio de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy leyendo &lt;em&gt;El hombre que amaba a los perros&lt;/em&gt;. Una novela devastadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El hombre que amaba a los perros &lt;/em&gt;apareció el año pasado y es obra del autor cubano Leonardo Padura. El libro narra los últimos años del dirigente soviético León Trostsky, caído en desgracia por el ascenso de Stalin y que, desde los distintos países por lo que va pasando en busca de asilo, asiste entre perplejo e indignado a la Gran Purga que su rival está llevando a cabo en la Unión Soviética. Una Purga que pone fin al sueño bolchevique y de la que bien sabe Trostky él es el elemento final. En paralelo a la progresiva caida del viejo lider revolucionario, que acabará su periplo de exiliado en México, asistimos a cómo en los campos de entrenamiento soviéticos se está llevando a cabo la preparación de Ramón Mercader, un soldado extraído de la Guerra Civil española y que sería finalmente el encargado de asesinar a Trostky una tarde de agosto de 1940.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El hombre que amaba a los perros&lt;/em&gt;, pese a lo que pueda parecer por este apresurado resumen, no es una novela de peripecias, ni de intriga, ni de acción. Es una gran novela donde, como en las mejores novelas, se dilucidan cuestiones que no pueden dejar de concernir al lector. Cuestiones como por qué luchar, hasta cuándo, cómo, y, sobre todo, a qué precio. Traspasada de trascendencia, la novela nos habla de una época pasada, pero con tamaña fuerza y tamaña viveza que nos damos cuenta de que las preguntas no están superadas, que siguen latiendo junto a nosotros aunque tratemos de olvidarlas, que son la clave de la condición humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He dicho que el &lt;em&gt;El hombre que amaba a los perros &lt;/em&gt;en un libro devastador porque, de pronto, rompe con todos tu pequeños sueños e ilusiones y te coloca a tu altura real. Cuando uno lee lo que ahora triunfa, esas novelas, por ejemplo, de vampiros contra hombres lobo, o esas búsquedas alocadas del Santo Grial, piensa que él también, ¿por qué no?, puede llegar a ser un escritor. Y si lee el famoso endecasilabo "tú me llamas, amor, / yo cojo un taxi", piensa asimismo que puede llegar a ser poeta; y si lee alguna columnas de "El País Semanal" no duda que podría sentar plaza de pensador y filósofo. Y de este modo se anima a sí mismo, y la gente, amablemente, le da palmaditas, y recibe unos cuantos aplausos y unos premios dispersos y ya se considera &lt;em&gt;alguien&lt;/em&gt;. Hasta que, de pronto, lee una novela de verdad, una novela en serio, y comprende entonces cuál es su sitio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía mi amigo José Marzo que en literatura hay gente que cree estar volando alto y majestuoso como un águila cuando en realidad se está arrastrando por el suelo. Para no ser tan gráfico y reptil como la metáfora de mi amigo y venir a mi caso en concreto, diría que hay gente que cree estar atravesando grandes y lujosos salones cuando en realidad está andando agachado, y enredado, entre las telas de un mercadillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque aún no la he terminado, da lo mismo. Puedo asegurar que la novela de Padura es magnífica y Padura un escritor sobresaliente. Realmente un escritor, profundo y serio. No un tío banal, que escribe chistes y hace gracias y se pelea con las anécdotas, y que para escribir algo como&lt;em&gt; El hombre...&lt;/em&gt; tendría que nacer de nuevo y ponerse al empeño desde la cuna, y aun así es dudoso que lo consiguiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, esto es lo que hay. Tampoco hay que llevarse mayor berrinche. Seguiremos deambulando por este baratillo, qué le vamos a hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TAzneoVlkeI/AAAAAAAAAsI/R0N5EB3_9Ek/s1600/el-hombre-que-amaba-a-los-p.gif"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 211px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TAzneoVlkeI/AAAAAAAAAsI/R0N5EB3_9Ek/s320/el-hombre-que-amaba-a-los-p.gif" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5480009360013103586" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-5508227637458527244?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/5508227637458527244/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=5508227637458527244' title='64 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5508227637458527244'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5508227637458527244'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/06/esa-sensacion-devastadora.html' title='ESA SENSACIÓN DEVASTADORA'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TAzneoVlkeI/AAAAAAAAAsI/R0N5EB3_9Ek/s72-c/el-hombre-que-amaba-a-los-p.gif' height='72' width='72'/><thr:total>64</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-3907637371340926334</id><published>2010-06-05T02:36:00.000-07:00</published><updated>2010-06-15T03:33:59.671-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sin plaza fija'/><title type='text'>TRABAJO DE PASEANTE</title><content type='html'>5 de junio de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos días se reúne en Sitges el Club Bilderberg, un grupo formado por las personas más influyentes del planeta tanto a nivel económico como político como empresarial. Pues bien, yo ya hace tienpo decidí que este año no iba a asistir a la reunión. Por más que insistan. Ya estoy cansado de todos esos rollos... que si el Who´s Who, que si la Lista Forbes... no son más que pérdidas de tiempo, así que conmigo que no cuenten.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando éramos chavales, los del barrio nos hacíamos nuestros planes de futuro, y todos imaginábamos llegar a grandes puestos. Arturo, por ejemplo, al que me encuentro algunas veces en su puesto de reponedor en un supermercado, aspiraba a ser científico, descubridor de alguna vacuna; Felipe, que acabó heredando de su padre la droguería, soñaba con participar en los programas de la NASA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguno ha alcanzado su meta. Ernesto, que era el que más alto apuntaba y quería ser dentista, ha acabado de barrendero para el Ayuntamiento; y Eloy, cuyo deseo era implicarse en la lucha obrera y batallar por la revolución social, está actualmente de consejero delegado, CEO (&lt;em&gt;chief executive officer&lt;/em&gt;) en una multinacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, en aquellas ensoñaciones juveniles, siempre proclamé que quería ser paseante. Que mi mayor anhelo era ganarme la vida yendo de aquí para allá, sin nada especial que hacer. Mis amigos me miraban raro, pero yo no entendía la razón. Puedo ser un ceporro para bastante cosas, pero no se me da mal pasear. En serio. Es un trabajo muy gratificante y para el que, sinceramente, considero que no todo el mundo reúne las condiciones. En esto, como en todo, hay mucho aficionado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo aún aspiro a poder trabajar, finalmente, de paseante. Llevo preparándome muchos años; preparándome duro, además. Mi mayor sueño, lo digo ahora, sería poder escribir en un periódico local (no aspiro a más), contando mis deambulaciones por un lado y otro, describiendo tal situación que vi, tal edificio que me pareció curioso, unas palabras sueltas que encontré en la calle, una persona peculiar con la que me crucé. Narrar mis paseos en la forma más amena que me sea posible y que la gente pase unos cuatro o cinco minutos agradables mientras lee. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese ha sido mi objetivo desde chaval, y me resisto a enterrarlo definitivamente. Así que aprovecho esta entrada para lanzar mi demanda, por si alguna empresa estuviera buscando cubrir un puesto de paseante. A quien pueda interesar, mis señas son... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TAocehgr1QI/AAAAAAAAAsA/JIjw8tu2UCI/s1600/promeneur.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 280px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TAocehgr1QI/AAAAAAAAAsA/JIjw8tu2UCI/s320/promeneur.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5479223207366743298" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-3907637371340926334?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/3907637371340926334/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=3907637371340926334' title='51 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/3907637371340926334'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/3907637371340926334'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/06/trabajo-de-paseante.html' title='TRABAJO DE PASEANTE'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TAocehgr1QI/AAAAAAAAAsA/JIjw8tu2UCI/s72-c/promeneur.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>51</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-7374118402798313707</id><published>2010-06-01T14:38:00.001-07:00</published><updated>2010-06-02T04:58:37.707-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materia cotidiana'/><title type='text'>EL GRAN TIMONEL</title><content type='html'>1 de junio de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Causa mucha grima estos días escuchar los debates en el Parlamento o pararse a leer la prensa política. Y no lo digo por la demagogia que abunda en unos y en otros, ni por los argumentos y las razones muchas veces estúpidos con que disculpan sus posturas. No, no lo digo por eso. Lo digo porque en la actualidad, en el terreno político, reina una insultante falta de creatividad, y el tópico más manido y predecible se ha adueñado del panorama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuántas veces no habremos oído, en estos días, el simil aquel de que el presidente de la nación es como el que está al timón de un barco. Para unos, se trata de un timonel tan malo y con tan poca orientación que lo está llevando hacia los acantilados y acabaremos como los del Titanic; para otros, muy al contrario, está dirigiendo la nave con pulso firme en medio de la tempestad. Opine cada uno lo que quiera, pero lo que está claro es que ni un partido ni otro dejan de recurrir a esta metáfora naútica, y de ahí difícilmente salen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguno ha intentado lanzar la imagen de que el presidente es como el cirujano que va a operar y le tiembla o le deja de temblar la mano. Pero esta comparación es tan sosa y tan desaborida que al final acaban volviendo a lo del timón. ¡Venga el dichoso timón y si lo lleva con pulso firme o con pulso temblequeante!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí esto me resulta ya, sobre previsible, aburrido. Me gustaría que las imágenes se renovaran, que tuvieran más fuerza, que entre Gobierno y Oposición hicieran un esfuerzo creativo y, por ejemplo, se levantara el líder de la Oposición para decir:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor presidente. Es usted como el obrero que está haciendo agujeros en la calle con un martillo neumático a la hora de la siesta. Todo el mundo le dice que pare ya porque no deja dormir a nadie, pero él ni caso. Hasta que en esto topa con un cable de la luz y no es lo malo que se electrocute usted, que le está bien empleado, sino que deja a oscuras a todo el vecindario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inquietud entre las filas socialistas. El presidente de la Cámara dice:&lt;br /&gt;-Tiene la palabra el representante de Coalición Canaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señor presidente -dice el representante canario-, yo le veo más bien como el atleta de lanzamiento de disco que está dando vueltas sobre sí mismo para tomar impulso, pero comoquiera que sea se pasa de vueltas, pierde la orientación y acaba lanzando el disco en dirección contraria, acertando en la cabeza a los atletas que en esos momentos están prestos a tomar la salida de los 100 metros lisos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante estas críticas, el presidente se decide a ejercer su turno de réplica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señores diputados -carraspea-, déjenme que les diga cómo me veo yo. Yo me veo como el repartidor de butano que sube hasta el quinto con dos bombonas y una vez allí la señora le dice que se ha equivocado y que sólo quiere una. Con lo cual, además de haber subido doblemente cargado para nada, tiene que bajar las escaleras con una bombona llena a cuestas -ovación en la bancada socialista, los diputados de ese partido se ponen en pie- Así funcionan los mercados, señorías -concluye su intervención el presidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo esto, nos iremos igualmente a la mierda, pero al menos lo haremos ante el asombro y la admiración del resto de las naciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TAWFccOffbI/AAAAAAAAAr4/GpEnKOjSwUo/s1600/rajoy-asombrado.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 242px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TAWFccOffbI/AAAAAAAAAr4/GpEnKOjSwUo/s320/rajoy-asombrado.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5477931245425884594" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TAWFEDZURjI/AAAAAAAAArw/0k7DHGvNH1A/s1600/Leire_Pajin.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 198px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TAWFEDZURjI/AAAAAAAAArw/0k7DHGvNH1A/s320/Leire_Pajin.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5477930826443540018" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Pajín y Rajoy no salen de su asombro&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-7374118402798313707?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/7374118402798313707/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=7374118402798313707' title='104 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7374118402798313707'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7374118402798313707'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/06/el-gran-timonel.html' title='EL GRAN TIMONEL'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TAWFccOffbI/AAAAAAAAAr4/GpEnKOjSwUo/s72-c/rajoy-asombrado.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>104</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-1646653355897169805</id><published>2010-05-30T14:18:00.000-07:00</published><updated>2010-05-30T14:45:09.907-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='con nombre propio'/><title type='text'>FIRMANDO EN LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID</title><content type='html'>31 de mayo de 2010&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TALbuYJDgOI/AAAAAAAAAro/XOaSjAv2qB0/s1600/feria_del_libro_de_madrid.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 235px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5477181686636839138" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TALbuYJDgOI/AAAAAAAAAro/XOaSjAv2qB0/s320/feria_del_libro_de_madrid.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El sábado estuve en la Feria del Libro de Madrid con &lt;a href="http://masclaroagua.blogspot.com/"&gt;Eduardo Cruz.&lt;/a&gt; A ambos, de natural despistados, se nos echó la fecha encima sin haber publicado libro nuevo alguno. Hay muchas celebraciones durante el año y, la verdad, no podemos estar en todo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que, lejos de resignarnos a perder la ocasión de relacionarnos con nuestros lectores, nos colamos en una caseta y nos dedicamos a firmar libros ajenos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cosa no se nos dio nada mal… Al menos, hasta que el dueño de la caseta descubrió que ninguno de nosotros dos era Ángela Vallvey… Le costó media hora… En ese rato, a pesar de su cabreo, firmamos y vendimos una cantidad considerable de libros de los que él se llevará un beneficio económico neto y nosotros la satisfacción de haber cumplido un año más con el ritual de la fiesta de las letras por excelencia (a excepción de la que se monta cuando uno termina de pagar su hipoteca).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de lo cual, y para celebrar nuestra libertad bajo fianza, decidimos ir a comer a un restaurante cercano con un montón de buenos amigos. El lugar perfecto, la comida excelente, la vajilla mucha, porque tardamos más de cuatro horas en fregarla toda. Tras esta larga sobremesa, en serio que nuestra intención era volver al magno escenario de las Letras con mayúsculas, pero en su lugar decidimos sentarnos al lado del estanque a echar a los patos el pan que, pese a todo, habíamos levantado del restaurante (la mortadela la dejamos para la cena) y de este modo se acabó fraguando una amistad bucólica, poética y palmípeda que espero dure muchos años.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-1646653355897169805?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/1646653355897169805/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=1646653355897169805' title='51 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/1646653355897169805'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/1646653355897169805'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/05/firmando-en-la-feria-del-libro-de_30.html' title='FIRMANDO EN LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/TALbuYJDgOI/AAAAAAAAAro/XOaSjAv2qB0/s72-c/feria_del_libro_de_madrid.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>51</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-7475620578294355004</id><published>2010-05-27T01:43:00.000-07:00</published><updated>2010-05-27T02:40:33.754-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuestión de gustos'/><title type='text'>LÁSTIMA DE PERSONAJES</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;27 de mayo de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy leyendo a Fred Vargas. Pese a lo que pueda parecer por el nombre, se trata de una autora (en femenino, autora) francesa que escribe novela negra. Sus obras, bastante conocidas, dan una especie de vuelta de tuerca al policiaco habitual, al introducir elementos que hasta ahora le eran extraños. Muchos de ellos están tomados de los &lt;em&gt;best-seller&lt;/em&gt; al uso: así los libros medievales que hay que descifrar, los misterios escondidos a veces durante siglos, claves con un cierto toque erudito...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con esa base, Vargas construye unos enigmas bastante entretenidos, justo es reconocerlo. Entretenidos y originales, en el mejor estilo de las viejas y buenas (y marginadas injustamente) novelas de quiosco. En el debe, yo creo que el estilo de Vargas es sencillamente funcional, no demasiado literario, y desde luego en ningún momento logra crear ese "clima", ese "ambiente" de romanticismo desengañado propio de las grandes novelas negras de Chandler, Hammet, Mac Donald o Hardley Chase... Ni ese ambiente ni, en realidad, ningún otro. Tras unas cuantas páginas, ocurre lo que con tantas novelas fundadas sólo en el misterio y la intriga: que el lector va pasando y pasando hojas, deteniéndose sólo en los primeros párrafos, una lectura en diagonal que se dice, hasta encontrar al fin el nombre del asesino y la explicación al hecho, por ejemplo, de que profanara tumbas en los cementerios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no quería yo hablar aquí tanto de Vargas como de la impresión que me ha ocasionado encontrarme, en su última novela, &lt;em&gt;La tercera virgen&lt;/em&gt;, al parecer la más vendida en todo el mundo, con un personaje que se expresa continuamente en verso alejandrino. Cada vez que abre la boca, de ella salen párrafos rimados, y si la gente en torno se extraña de su forma de hablar, dice que es una peculiaridad suya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la contracubierta del libro se ensalza mucho la figura de este personaje que habla en verso, y en los extractos de críticas que se incluyen con el libro, tanto de &lt;em&gt;France Soir&lt;/em&gt;, como del &lt;em&gt;Financial Times&lt;/em&gt;, como del &lt;em&gt;Herald Tribune&lt;/em&gt;, como de &lt;em&gt;La Gaceta del Taxi&lt;/em&gt;, en todos hablan de personajes solidísimos y excentricidades geniales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, el caso es que a mí, hace años, se me ocurrió un personaje similar para una novela, un tipo que hablara continuamente en verso. Consulté la idea con mi amigo Paco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eso es una gilipollez.&lt;br /&gt;Mi amigo Paco es un chico muy serio. Siempre se lo digo, de hecho:&lt;br /&gt;-Paco, eres un chico muy serio.&lt;br /&gt;-Afirmativo -me responde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, como igual no me bastaba con su opinión, le pedí también un veredicto sobre el personaje versificante a mi amigo Marcelino. Y su respuesta fue:&lt;br /&gt;-Eso es una completa estupidez.&lt;br /&gt;-¿Estás seguro?&lt;br /&gt;-Sí, seguro. Y haz el favor de no preguntarme más chorradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, finalmente, decidí no seguir adelante con ese personaje; es más, decidí clausurar la novela de la que iba a ser protagonista. Y ahora hete aquí que me encuentro a un personaje versificante alabado de punta a punta del globo y por los diarios más importantes. ¿Qué hacer ante esto?, me pregunto. ¿Dejo de leer a Fred Vargas?, ¿dejo de juntarme con mis amigos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo estoy enfrentado con mis dudas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S_48sLWvJxI/AAAAAAAAArg/BOEjTRUcbNA/s1600/CACHAZA.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 228px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5475880926589167378" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S_48sLWvJxI/AAAAAAAAArg/BOEjTRUcbNA/s320/CACHAZA.jpg" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;Mi amigo Paco, que ya he dicho que es muy serio, mientras se le quemaba la casa&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-7475620578294355004?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/7475620578294355004/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=7475620578294355004' title='60 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7475620578294355004'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7475620578294355004'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/05/lastima-de-personajes.html' title='LÁSTIMA DE PERSONAJES'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S_48sLWvJxI/AAAAAAAAArg/BOEjTRUcbNA/s72-c/CACHAZA.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>60</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-972835605303061884</id><published>2010-05-23T23:11:00.000-07:00</published><updated>2010-05-24T00:21:55.519-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materia cotidiana'/><title type='text'>GENERACIÓN EXTRAÍBLE</title><content type='html'>24 de mayo de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordarás, amigo bloquero -no ha pasado mucho tiempo- aquella época en que la gente, según aparcaba el coche, extraía el radiocasette de la guantera y se lo llevaba consigo a todas partes, para que no se lo robaran. Era, esos viejos "loros", unos cajones negros que pasaban en torno a los dos o tres kilos y que en los últimos modelos incorporaban un asa para que los propietarios los portasen mejor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo he visto a gente sentarse en el sillón de la peluquería con el Punto Rojo, el Blaupunkt o el Pioneer encima de sus rodillas. He visto a catedráticos entrar al aula magna y dejar el radiocasette encima de la mesa, antes de tomar la tiza y ponerse a hacer ecuaciones en la pizarra. He visto, en obras de teatro, cómo el actor principal ingresaba en escena cargado con su "loro", se lo dejaba un momento al apuntador y comenzaba después a recitar su texto con soltura.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S_oog3YfgqI/AAAAAAAAArQ/rWStJwsYNaE/s1600/radiocasette.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 256px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S_oog3YfgqI/AAAAAAAAArQ/rWStJwsYNaE/s320/radiocasette.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5474732842109862562" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Y si sólo fuera eso... Estando en clubes de alterne -aprovecho para saludar a mis familiares, fieles lectores de este blog- he visto a tipos entrar con el radiocasette bajo el brazo, colocarlo sobre la barra y pedir luego un whisky. Si acaso subían a lo de arriba, lo hacían asidos a aquel armatoste -el radiocasette, quiero decir- y lo colocaban de tal manera sobre la mesilla y adoptaban incluso tal postura que nunca lo perdían de vista. En aquella época aún había redadas, y a veces irrumpía la policía y bajaba a golpes de silbato hacia el furgón policial a las chicas y a sus clientes, cargados todos ellos con su "loro", que no soltaban en todo el trayecto hasta comisaría. Sólo cuando el guardia les decía "dejen ahí sus efectos personales" se desprendían -previo recibo, eso sí- de su radiocassette. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era incómodo aquello, ya lo creo. En la playa, los amigos debíamos bañarnos por turnos, porque alguien tenía que quedarse al cuidado de los radiocasettes. Y en las discotecas era incómodo bailar con aquel lastre -cualquiera lo dejaba sin cuidado en una zona oscura- aunque bien es verdad que daba oportunidad para entablar conversación con alguien del sexo opuesto. "Eso que llevas al extremo del brazo -te preguntaba, por ejemplo, una chica- ¿es acaso un Pioneer?". "Pues sí. Multibanda" -y ponías cara de interesante. ¡¡Cuántas historias de amor no habrán surgido de situaciones así!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todo ello, para que no te rompieran el cristal del coche y te birlaran el loro. Había muchos ingenuos que creían que con meter el radiocasette debajo del asiento estaba el asunto solucionado y se ahorraban cargar con él. ¡Ah, cómo lloraban y aullaban estos listos cuando volvían y se encontraban con la luna rota y el asiento volcado!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Rastro de Madrid, que yo supiera, había toda una plaza, la de Vara del Rey, dedicada al negocio de la compra y venta de radiocasettes robados. Quienes habían sufrido un robo opinaban que si la gente no se pasara por plazas como aquélla a comprar y vender, no habría robos. Pero enfrente tenían a quienes opinaban que si los robados no hubieran sido tan listos y se hubieran llevado el radiocasette consigo, como todos los demás, no habría aquellos lugares de compraventa. En estos términos estaba establecido el debate macroeconómico a finales de los ochenta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquellos años, y a raíz de todo esto, yo me hacía muchas preguntas sobre la propiedad privada y, por ende, el sentido de la vida. ¿Merecía la pena todo aquel afán de cargar con el loro a todas partes? ¿No sería mejor dejar de oír la radio pero caminar más libres y ligeros? No llegué a ninguna conclusión, porque primero los frontales extraíbles y luego los lectores integrados de CDs acabaron con aquellos cajones negros y pesados. Yo creía que me habían solucionado, pues, la pregunta, pero me he dado cuenta de que lo único que hicieron fue aplazarla hasta un día como hoy. Hoy se me ha roto la radio del coche y en el taller me han dicho que lo único que puedo hacer ante esto es cambiar de coche. Y yo me pregunto: ¿hemos ido a mejor?, ¿hemos ido a peor?, ¿vamos hacia alguna parte o nos movemos en círculos? &lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S_ooydcFL1I/AAAAAAAAArY/ZPFTuL-gWhs/s1600/radiomm5.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S_ooydcFL1I/AAAAAAAAArY/ZPFTuL-gWhs/s320/radiomm5.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5474733144383237970" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-972835605303061884?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/972835605303061884/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=972835605303061884' title='77 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/972835605303061884'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/972835605303061884'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/05/generacion-extraible.html' title='GENERACIÓN EXTRAÍBLE'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S_oog3YfgqI/AAAAAAAAArQ/rWStJwsYNaE/s72-c/radiocasette.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>77</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-6513813036541027511</id><published>2010-05-19T04:55:00.001-07:00</published><updated>2010-05-20T01:09:39.762-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='por mal camino'/><title type='text'>PERRO CALLEJERO</title><content type='html'>20 de mayo de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S_PRwv3RwGI/AAAAAAAAArA/S0nCKZBM9bM/s1600/2380898903_8c85fa78ee.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5472948607597527138" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S_PRwv3RwGI/AAAAAAAAArA/S0nCKZBM9bM/s320/2380898903_8c85fa78ee.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Siempre me ha gustado la estampa de los perros vagabundos. Los perros callejeros, y no sólo por mi &lt;a href="http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/01/mis-problemas-con-la-justicia.html"&gt;pasado turbio y suburbial&lt;/a&gt;. Siempre me han causado una honda ternura esos perros que duermen acurrucados junto a las puertas de chapa de los establecimientos, pegados a las señales de tráfico, al fondo de los edificios en ruinas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo tengo épocas de insomnio. Os aseguro que no se lo deseo a nadie. De pronto, a las cuatro de la mañana, se me abren los ojos como dos escotillas y ya no hay manera de volver a conciliar el sueño. Sobre todo, no hay manera de dejar de pensar. A las cuatro, a las cinco, a las seis de la madrugada, en el silencio y la oscuridad de la noche, se ve todo, sin embargo, con una claridad meridiana. Uno advierte las circunstancias de su vida en toda su desnudez y, sobre todo, se le presentan con la mayor nitidez sus carencias y sus fracasos. Lo triste de su curro, lo exiguo de su sueldo, lo aburrido de su vida cotidiana...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se le presenta el arrumbadero al que han ido a parar sus sueños: las novelas del cajón, el trastero lleno de devoluciones de las librerías, la guitarra con la que uno soñó un día ir a la Costa Azul, como los Stones, a aquellos ambientes soleados del gran mundo en que vivía Picasso, a componer &lt;em&gt;Exile on Main Street&lt;/em&gt;... Una guitarra de la que ya hace años no saca una sola nota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si algo bueno he aprendido con los años es a no echarle la culpa a nadie de mi mala suerte. No existe la mala suerte, en realidad, ni hay una confabulación empeñada en entorpecerme una posible carrera como escritor. Todo se reduce a algo tan sencillo como no tener talento, o no tener carácter, o no tener ni siquiera picardia para saberse mover en determinadas esferas. Si mi trabajo es triste e insulso, haber estudiado más. ¡Todos aquellos años que pasé en los recreativos, jugando al &lt;em&gt;pin-ball&lt;/em&gt;, en lugar de hincar los codos, se me representan en medio de la noche y hasta parecen darme un puñetazo en el costado! Si no he viajado lo bastante, la culpa es de mi falta de decisión a la hora de tomar una mochila y subirme a un avión. Si aún me quedan tantos libros por leer y tantas cosas por saber, el cargo no es achacable a la sociedad, sino a mí, que en contra de la opinión de mis padres y de mis profesores, anduve mucho tiempo haciendo el ganso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más me admira de los perros callejeros es que, cuando amanece, y aunque ningún premio parece tener para ellos la vida, sin embargo, a la que sienten un rayo de sol, se levantan, bostezan, estiran con mucho aparato todo su cuerpo, que se ha quedado entumecido, y luego echan a andar con lentitud calle adelante. Esa forma del perro vagabundo de levantarse cada mañana sin esperanza, y pese a todo seguir caminando, me parece mucho más hermosa &lt;a href="http://miguel-baquero.blogspot.com/2008/06/estas-son-las-cosas-que-me-emocionan.html"&gt;e impresionante&lt;/a&gt; que el canto de los gallos, el trinar de los pájaros y el revolotear de las mariposas con que se saluda el nuevo día. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S_PR1sHuIaI/AAAAAAAAArI/mv0Fak0b-sI/s1600/ecologiablog_walle_148.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5472948692492100002" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 214px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S_PR1sHuIaI/AAAAAAAAArI/mv0Fak0b-sI/s320/ecologiablog_walle_148.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-6513813036541027511?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/6513813036541027511/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=6513813036541027511' title='66 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/6513813036541027511'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/6513813036541027511'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/05/perro-callejero.html' title='PERRO CALLEJERO'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S_PRwv3RwGI/AAAAAAAAArA/S0nCKZBM9bM/s72-c/2380898903_8c85fa78ee.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>66</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-2321563066670493765</id><published>2010-05-14T03:16:00.000-07:00</published><updated>2010-05-14T03:47:05.734-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='un tío disperso'/><title type='text'>CONTRIBUCIÓN A LA CIENCIA (TERCERA Y ÚLTIMA)</title><content type='html'>14 de mayo de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo tenía un humilde sueño: ganar el premio Nobel. Harto de conquistar certámenes literarios sin dotación presupuestaria, o todo lo más una &lt;em&gt;mountain bike&lt;/em&gt;, me decidí a ir a por un premio con prestigio y, sobre todo, con dotación económica.  Así es como avanza uno muchas veces, a fuerza de golpes y decepciones. Cuando el rey de Suecia me diera el diploma y, lo que es más importante, el cheque, tenía previsto decir en mi discurso: “La sociedad me ha obligado”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien: ganar el premio Nobel… eso se dice muy fácil. Otra cosa es poderlo hacer. Yo tenía claro, de momento, que al de Literatura no podía optar, porque además de que todavía me hago un lío con los triptongos me se da a mí que en ese campo hay muchos chanchullos. Así que, estudiando el caso, me decidí por el de Física. Lo veía como más asequible a mis posibilidades intelectuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquí fue cuando lancé, en capítulos anteriores, mi “principio de la imparidad de los cítricos” y mi “principio de la pesadez de los cuerpos precedentes”. Pero en estos días me han llamado varios amigos para decirme que el primero no estaba claro que se cumpliera en todos los casos, y el segundo no dejaba de ser una reformulación, y bastante torpe, de la Ley de Murphy, basada a su vez en el segundo principio de la termodinámica. Vamos, que mis principios no eran ni exactos ni originales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ah vaya —dije yo, algo decepcionado—. ¿Y si me hago el longuis?&lt;br /&gt;—Eso en Física no funciona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Total, que estos días he andado un poco desmoralizado. Esto de ganar el Nobel de Física —si lo gano, que no es seguro— me va a llevar más tiempo del que esperaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S-0jOSCS5xI/AAAAAAAAAqo/Qbfs-BaMoeY/s1600/cubata_brighton.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 134px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S-0jOSCS5xI/AAAAAAAAAqo/Qbfs-BaMoeY/s200/cubata_brighton.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5471067850591627026" /&gt;&lt;/a&gt;En la recámara tenía para exponer dos principios, basados ambos en la temperatura de los cuerpos. Uno es el “principio de estabilidad de los cuerpos fríos en recipientes cilíndricos”, que viene a decir que cuando en el vaso de tubo de un cubata o de un &lt;em&gt;gin-tonic&lt;/em&gt; te echan tres hielos, el último, ineludiblemente, siempre queda para arriba, formando una especie de balsa en la que se remansa el líquido y te impide beber con comodidad. Y da lo mismo que, disimuladamente, intentes darle con el meñique la vuelta al hielo, que siempre retornará a su posición cuando vayas a beber, manchándote con ello la camisa en medio de una reunión de negocios o cuando estás tirándote el pisto delante de una chica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S-0jWp5mm4I/AAAAAAAAAqw/wAUlJcbnJy8/s1600/ducha.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 135px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S-0jWp5mm4I/AAAAAAAAAqw/wAUlJcbnJy8/s200/ducha.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5471067994436574082" /&gt;&lt;/a&gt;El segundo principio que tenía preparado es el de la “inestabilidad súbita de la temperatura del agua”. Igual que Arquímedes descubrió su famoso principio en la bañera, yo, que soy igual de limpio pero más ecologista, he descubierto el mío en la ducha. Y dice así: aunque uno se asegure un buen rato, e incluso diez minutos, con la mano extendida debajo del chorro, que el agua está a la temperatura que le gusta, en el momento de introducirse en el plato el líquido experimentará, automáticamente, un brusco cambio ya hacia el frío ya hacia el calor que provocarán el estupor del científico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos dos principios, como digo, los tenía yo guardados para causar sensación entre la comunidad investigadora, pero visto que mis teorías a nivel pequeño y aun subatómico no han tenido mucha aceptación, he decidido pasarme a lo grande, a las estrellas, a los planetas, a los satélites. A lo grande, como digo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S-0jlRlj6CI/AAAAAAAAAq4/0hnvLlo8qT8/s1600/nutacion.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 192px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S-0jlRlj6CI/AAAAAAAAAq4/0hnvLlo8qT8/s200/nutacion.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5471068245608097826" /&gt;&lt;/a&gt;Voy a estudiar, ya lo advierto, el movimiento de nutación de la Tierra. Lo descubrió James Bradley en el siglo XVIII y dice que, junto con las clásicas y conocidas rotación, traslación y precesión, nuestro globo experimenta un cuarto movimiento llamado “de nutación”. Esto significa, en términos profanos, que también vamos dando botes por el espacio. No botes grandes, ciertamente, a tal extremo que los astrónomos, una vez descubierto el hecho, lo han desestimado por poco significativo y nada influyente para la actividad en el planeta. Yo, sin embargo, me propongo demostrar que eso no es cierto y que el hecho de que la Tierra vaya dando botes por el espacio, y venga botes, y más botes, no provoca calamidades, es verdad, pero es la causa, hasta ahora nunca descubierta, de que los bebes, por ejemplo, se “coman” tanto los calcetines, a la gente se le meta la tela del slip por la rajilla de las nalgas, a los soldados y porteros de locales, aunque se estén quietos, se les deslice la gorra hacia un lado, y nos escurramos tanto en los sillones de scay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me retiro a investigar. Pronto tendrán noticias mías.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-2321563066670493765?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/2321563066670493765/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=2321563066670493765' title='76 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2321563066670493765'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2321563066670493765'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/05/contribucion-la-ciencia-tercera-y.html' title='CONTRIBUCIÓN A LA CIENCIA (TERCERA Y ÚLTIMA)'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S-0jOSCS5xI/AAAAAAAAAqo/Qbfs-BaMoeY/s72-c/cubata_brighton.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>76</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-2299440710691462626</id><published>2010-05-10T07:09:00.000-07:00</published><updated>2010-05-10T07:42:03.081-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='un tío disperso'/><title type='text'>CONTRIBUCIÓN A LA CIENCIA (2ª PARTE)</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;10 de mayo de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo a vueltas con el libro de Stephen Hawking. Otro de los principios científicos que en él se exponen es el “principio de incertidumbre de Heisenberg”, que no he acabado de entender muy bien de qué trata. Como es de incertidumbre...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según dicho principio, al parecer, no se puede determinar con precisión y simultaneamente la posición y velocidad de una partícula; todo lo más, se puede decir que hay una probabilidad de que la partícula se encuentre en una posición determinada en un momento dado. Algo así creo que dice, amigo bloguero, pero tampoco me hagas mucho caso.Lo que es seguro es que por formular el principio de incertidumbre le dieron a Heisenberg el Premio Nobel en 1932. ¿O fue en 1933?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S-gX4WjJVKI/AAAAAAAAAqQ/o1CKKfuH704/s1600/heisenberg.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 136px; FLOAT: left; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5469648004334572706" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S-gX4WjJVKI/AAAAAAAAAqQ/o1CKKfuH704/s200/heisenberg.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Este creo que es Heisenberg de joven&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Poco sabemos acerca de Heisenberg —quiero decir, poco sabemos yo, mi esposa, mis hermanos, mi familia en general; los familiares de él y sus allegados supongo que le conocerían mejor—. Yo imagino que debería de ser un hombre humilde, muy humilde, algo apocado para dedicarse al estudio de las partículas a nivel subatómico; y también creo que debía de ser un hombre timorato, no muy seguro de sí mismo. Todo eso pienso que influyó en su teoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que es indudable… quiero decir, probablemente indudable, es que haber nacido en Wurzburg y llamarse Werner Karl le ayudo mucho en su carrera científica. Porque esta cosa de la incertidumbre la vienen diciendo los gallegos desde tiempos inmemoriales. Ya los suevos decían “Depende” como respuesta a casi cualquier pregunta, y “Depende” sigue siendo la contestación habitual pasado Piedrafita. Pero la comunidad científica, ignoro por qué, nunca ha hecho mucho caso de los gallegos. Seguro que si Werner Karl Heisenberg se hubiera llamado José Ramón Souto y en vez de en Wurzburg hubiera nacido en El Barco de Valdeorras, la comunidad científica le hubiera ignorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S-gYEmqcSaI/AAAAAAAAAqY/J1_U8PLdtuQ/s1600/heisenberg1.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 200px; DISPLAY: block; HEIGHT: 114px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5469648214818572706" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S-gYEmqcSaI/AAAAAAAAAqY/J1_U8PLdtuQ/s200/heisenberg1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt; Heisenberg tratando de explicarse&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Comoquiera que sea, aprovecho para exponer aquí otra teoría científica de mi cosecha, que espero que, ésta sí, cause menos polémica que mi anterior “principio de la imparidad de los cítricos”. Ésta se llama “principio de la pesadez de los cuerpos precedentes”, y viene a decir que cuando estamos en la cola de un cine, de un mercado, o esperando en la ventanilla de un ministerio, el que va justo delante de nosotros —esta vez sí infaliblemente, inexorablemente, impepinablemente— será un pesado al que tardarán media hora en atender. Da lo mismo que la fila, hasta llegar a él, haya estado discurriendo con fluidez, sin sobresaltos. Será llegar su turno y entablarse entonces un largo debate entre él y el taquillero sobre desde qué localidad se ve mejor la película; o será pedirle al carnicero media cabaña bovina hecha chuletas, y esta otra parte me la corta en filetes, y luego me prepara un pollo en taquitos; o será que a su expediente le falta un anexo que, aguarde un momento, vamos a ir a buscar al archivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La regla de pesadez de los cuerpos precedentes es, como digo, universal, y se aplica en todos los países, en todos los tiempos e incluso a todas las horas. Yo he ido a sacar dinero a un cajero a las cuatro de la madrugada, en una calle retirada al fondo de la cual palpitaba el expendedor de billetes sin nadie en sus alrededores. Pues bien, cuando apenas me quedaba una decena de metros para llegar hasta él, de pronto, y no sabría decir cómo, salió de una bocacalle un tipo con una libreta de ahorros que tenía pinta de no haber sido actualizada desde que se la abrieron sus padres con doscientas pesetas, la metió en la ranura ignorando mi grito de “¡¡¡noooo!!!” y luego estuvo lo menos media hora actualizando y transfiriendo y pidiendo extractos y revisándolo todo atentamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerda, amigo bloguero, esta máxima: &lt;em&gt;Predeccesoris plumbeum est&lt;/em&gt;: el que va delante siempre es un pesao. Así reza el “principio de la pesadez de los cuerpos precedentes”, de Baquero. Y esta vez sí que sí no admite controversias&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S-gYRSTlSFI/AAAAAAAAAqg/ZqJ_gVUwW2w/s1600/cola-interminable.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 254px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5469648432692283474" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S-gYRSTlSFI/AAAAAAAAAqg/ZqJ_gVUwW2w/s320/cola-interminable.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-2299440710691462626?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/2299440710691462626/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=2299440710691462626' title='71 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2299440710691462626'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2299440710691462626'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/05/contribucion-la-ciencia-2-parte.html' title='CONTRIBUCIÓN A LA CIENCIA (2ª PARTE)'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S-gX4WjJVKI/AAAAAAAAAqQ/o1CKKfuH704/s72-c/heisenberg.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>71</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-2101303627640544909</id><published>2010-05-07T00:27:00.002-07:00</published><updated>2010-05-07T03:24:59.614-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='un tío disperso'/><title type='text'>CONTRIBUCIÓN A LA CIENCIA</title><content type='html'>7 de mayo de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos días me lancé a leer &lt;em&gt;Historia del tiempo&lt;/em&gt;, de Stephen Hawking, con la intención y la ilusión de entender, esta vez sí, todo eso de la teoría de la relatividad, la mecánica cuántica, la física de partículas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio, debo decir, la materia me pareció muy fácil y comprensible, pero, una vez pasada la dedicatoria, comenzó a volverse progresivamente árida y enrevesada y confieso que he llegado al final sudoroso y fatigado, incluso con agujetas, y con la sensación de no haberme enterado muy bien del asunto. Pero bueno, algo sí he entendido.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S-Pa0hOkh8I/AAAAAAAAAp4/KQtn8Dy3O9s/s1600/pauli.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5468454968365451202" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 143px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S-Pa0hOkh8I/AAAAAAAAAp4/KQtn8Dy3O9s/s200/pauli.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En especial, me ha gustado una especie de corriente narrativa que corre por debajo del cuerpo teórico. Es algo así como la historia de los sucesivos avances científicos, a veces cuestión de simple chiripa, que han ido haciendo progresar la ciencia, tanto a nivel de los movimientos siderales como de los más ínfimos quarks. Dentro de estos pequeñas avances, mi preferido es, sin duda, el principio de exclusión de Pauli.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Este es Pauli&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Según este principio, que formuló Pauli, no puede haber dos partículas en el mismo lugar y al mismo tiempo. O lo que es lo mismo: que si una partícula está en un sitio, no puede haber otra a la vez en ese sitio. Puede llegar otra y desplazarla, o echarla para un lado, o incluso destruirla, vale, pero lo que es las dos a la vez, en el mismo sitio y al mismo tiempo, no pueden estar. Vamos, que no. Que o está una o está otra, pero las dos a la vez no. Es imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por formular este principio, le dieron a Wolfgang Ernst Pauli el premio Nobel en 1945. Yo no quiero decir nada, la Academia Sueca sabrá mejor que yo cómo concede los Nobel de Física, pero algo muy parecido al principio de Pauli he oído yo en muchos bares que están abar&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S-PbqFgH81I/AAAAAAAAAqA/4xCKijCOQUM/s1600/pauli%255B1%255D.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5468455888635818834" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 141px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S-PbqFgH81I/AAAAAAAAAqA/4xCKijCOQUM/s200/pauli%255B1%255D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;rotados y la gente grita desde el fondo "aquí ya no entramos más", y los que están en la puerta, pese a todo, intentan hacerse un hueco pero no hay forma, es imposible. No hay lugar para que entre nadie, por más que empujen. Hay que esperar que salga uno para ocupar entonces su lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pauli fumándose una pipa&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre el principio de Pauli, otro físico, de apellido Hund, estableció una regla que, según he creído entender, dicta que cuando los orbitales están llenos, los electrones desapareados forman un segundo orbital. O lo que es lo mismo, y en el caso de nuestro ejemplo, que se van a otro bar o incluso que fundan un establecimiento, ya que en el que originariamente querían ir no hay sitio. Que no, no hay sitio, no se esfuercen, así lo dicta el principio de exclusión de Pauli.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S-PcBW2JZCI/AAAAAAAAAqI/l35AAuD3NXM/s1600/hund.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5468456288428581922" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 142px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S-PcBW2JZCI/AAAAAAAAAqI/l35AAuD3NXM/s200/hund.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;A Friedrich Hund no le dieron el Premio Nobel. A veces, cierto es, la Academia Sueca comete unas injusticias que… Pero bueno, allá cada cual. Yo no me meto. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Éste es Hund&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;El caso es que, en virtud del principio de exclusión de Pauli y de la regla de Hund, se explica buena parte de la estructura molecular del universo. Qué cosas, amigo bloguero. Yo, por si acaso, voy a aprovechar para exponer aquí un fenómeno que llevo observando de toda la vida y sobre el que nadie ha sabido darme una explicación. Es éste: las naranjas y las mandarinas siempre tienen los gajos impares. A veces 9, a veces 11, pero impares siempre. Haz la prueba, si quieres, como yo la hice: por más naranjas o mandarinas que abras, y aunque provengan de distintas fruterías, los gajos serán impares, ineludiblemente. ¿Y esto por qué? Yo qué sé. Por si acaso, como digo, lo expongo; todo será que venga alguien, lo lea, y resulte ser la pieza clave para explicar el funcionamiento de nuestro cosmos. Con lo que la ciencia llegará así a su culminación gracias al denominado “principio de imparidad de Baquero”. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-2101303627640544909?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/2101303627640544909/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=2101303627640544909' title='62 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2101303627640544909'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2101303627640544909'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/05/contribucion-la-ciencia.html' title='CONTRIBUCIÓN A LA CIENCIA'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S-Pa0hOkh8I/AAAAAAAAAp4/KQtn8Dy3O9s/s72-c/pauli.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>62</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-7430711917186217819</id><published>2010-05-04T01:35:00.000-07:00</published><updated>2010-05-04T05:06:02.002-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='objetos combustibles'/><title type='text'>GRAND JETTE</title><content type='html'>4 de mayo de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Como decía Ruben Blades, "al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos". Ayer mismo me llamaron de Morón de la Frontera para comunicarme que había ganado el premio de cuentos que organiza este ayuntamiento. ¡Y adivina qué, amigo bloguero! Efectivamente, no tiene dotación económica. Eso sí, lo editan junto a los finalistas, en un bonito libro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Estas cosas sólo me pasan a mí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;-Esto seguro que te llena de moral -me comenta un amigo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;-Pero si yo moral ya tengo mucha. Lo que quiero es pasta -le respondo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;No obstante, estoy muy contento, que conste. Contentísimo. Y agradecidísimo a la gente del jurado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S9_wIMZgzmI/AAAAAAAAApo/iLvAUbD5ZaM/s1600/grand+jette.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5467352496208924258" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 186px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S9_wIMZgzmI/AAAAAAAAApo/iLvAUbD5ZaM/s200/grand+jette.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;El cuento que ha ganado se titula "Grand Jette" y no lo incluyo aquí porque es muy largo, casi quince páginas. Es la historia de un padre ilusionado con que su hija pequeña aprenda &lt;em&gt;ballet &lt;/em&gt;("grand jette" es un término técnico de la danza que significa "gran salto") y se convierta en una bailarina. Para ello hace numerosos sacrificios, se quita de infinidad de caprichos, trabaja como una mula... El relato salta al momento en que la hija envía unas invitaciones a sus padres para que vayan a verla en su estreno en la ciudad. El padre, tremendamente ilusionado, se viste con su mejor traje, la madre saca del baúl la toquilla centenaria con la que, está segura, no desentonará entre el gran mundo, y así vestidos y emocionados llegan al lugar del acontecimiento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Es un local en una carretera nacional, un establecimiento de luces rojas y puerta acolchada. El estruendo de la música llega hasta el exterior, y cuando el matrimonio entra todo el mundo se vuelve a mirarles.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S9_wcf8TT6I/AAAAAAAAApw/HRkVAhHu90s/s1600/pole-350b.jpg"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5467352845052497826" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 141px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S9_wcf8TT6I/AAAAAAAAApw/HRkVAhHu90s/s200/pole-350b.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Es entonces cuando explico -me gustaría pensar que sutilmente- que la carrera de la niña fue un fracaso, que no tenía dotes ni la admitieron en la Compañía Nacional. Que en realidad está bailando agarrada a la barra de un bar de carretera, pero tanto ella como sus padres viven cegados por la ilusión y creen estar dando y estar viendo auténticos pasos de &lt;em&gt;ballet&lt;/em&gt;, y los aplausos lúbricos de los espectadores cuando la hija se quita el sostén les parecen una atronadora ovación digna de la Fonteyn o de la Pavlova.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Este es el relato. Ha quedado trágico, lo sé... y lo más sorprendente -o lo más grave-, es que partió de un relato cómico, en que al final de la actuación la hija invita a sus padres a pasar a la trastienda del &lt;em&gt;night club&lt;/em&gt; y allí descubren que el dueño del club es un tipo amante del &lt;em&gt;ballet&lt;/em&gt; y de la música clásica, un hombre sano cuya mayor afición es la pesca sin muerte, un tipo de intachables costumbres que regenta ese negocio simplemente por seguir la tradición familiar. Ese era el cuento originario, que se extendía hasta las veinte páginas y que tuve que recortar para que cupiera en la extensión marcada. Y al quitarle ese último punto cómico y dejarlo en el dramático, lo cierto es que no sé si salvé el cuento o no le saqué todo su jugo. Me quedo pensando en eso, pero creo que nunca lo sabré.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-7430711917186217819?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/7430711917186217819/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=7430711917186217819' title='58 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7430711917186217819'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7430711917186217819'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/05/grand-jette.html' title='GRAND JETTE'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S9_wIMZgzmI/AAAAAAAAApo/iLvAUbD5ZaM/s72-c/grand+jette.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>58</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-2557926947765506915</id><published>2010-05-02T23:06:00.000-07:00</published><updated>2010-05-02T23:29:04.568-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='objetos combustibles'/><title type='text'>GUARDIANES DEL IDIOMA (UN MICRORRELATO)</title><content type='html'>3 de mayo de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Me presenté a un concurso de microrrelatos convocado por Caja de Ávila y me llaman para informarme de que he resultado tercero.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;No, esto tampoco tiene dotación económica. Sólo la honrilla y el que lo editarán en un bonito libro recopilatorio.&lt;br /&gt;Aquí dejo el microrrelato finalista, en la esperanza de que os guste. También de que los prodigiosos microrrelatistas que pasean por aquí disculpen mi intromisión en el género y tengan a bien darme unos consejillos. A ver si a la próxima tengo más suerte y junto con la honrilla caen unos eurillos.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S95sDrcHwWI/AAAAAAAAApY/u2s-ebh42Y0/s1600/1242047693_0.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5466925808130441570" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 128px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S95sDrcHwWI/AAAAAAAAApY/u2s-ebh42Y0/s200/1242047693_0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;GUARDIANES DEL IDIOMA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, los Guardianes del Idioma vinieron a por mi vecino, por utilizar demasiados extranjerismos, pero a mí no me importó, porque yo hablo con completa propiedad. Otro día, vinieron a por el tendero, por no construir correctamente las frases, pero tampoco me importó, porque yo tengo unas firmes nocion&lt;/span&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S95r6uMF42I/AAAAAAAAApQ/n609XKpW72s/s1600/1242047693_0.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;es de gramática. Otro día, apresaron al repartidor, por no pronunciar la erre como es debido; y luego al barrendero, por alargar demasiado la terminación de las eses. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;color:#000000;"&gt;Comienzo a temer que algún día vengan a por mí. El pañuelo de trapo que me coloco ante la boca para denunciar a mis vecinos creo que está distorsionando demasiado mi voz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S95spOGBp3I/AAAAAAAAApg/XCPJ-GYgNrE/s1600/rueda-copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5466926453088167794" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 157px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S95spOGBp3I/AAAAAAAAApg/XCPJ-GYgNrE/s320/rueda-copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-2557926947765506915?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/2557926947765506915/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=2557926947765506915' title='58 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2557926947765506915'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2557926947765506915'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/05/guardianes-del-idioma-un-microrrelato.html' title='GUARDIANES DEL IDIOMA (UN MICRORRELATO)'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S95sDrcHwWI/AAAAAAAAApY/u2s-ebh42Y0/s72-c/1242047693_0.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>58</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-286182153391895752</id><published>2010-04-29T03:47:00.000-07:00</published><updated>2010-04-29T04:36:06.368-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sin plaza fija'/><title type='text'>UNA MAÑANA CLARA</title><content type='html'>29 de abril de 2010&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S9lsvryvWQI/AAAAAAAAApI/goXd-ri-fgs/s1600/cirrucumulus.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 226px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S9lsvryvWQI/AAAAAAAAApI/goXd-ri-fgs/s320/cirrucumulus.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5465519189256001794" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Después de la tormenta que parecía avecinarse en los últimos tiempos, hoy en Madrid ha amanecido un día claro, la atmósfera como más despejada, el cielo hermoso y diáfano (no confundir con Di Stefano), sin nubes amenazantes. Se respira un aire limpio y fresco, y me consta que en otros sitios de la Meseta ocurre igual. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha habido, bien es cierto, extraños sucesos atmosféricos; estaba el aire como electrizado y cargado de chispas. A qué extremos llegaría esta tensión que incluso ha afectado a la señal televisiva, y en ciertos puntos de la ciudad, a determinadas horas, no se pudo ver el canal autonómico. Estuvo distorsionado durante poco más de noventa minutos por una extraña señal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como consecuencia de ello, muchos madrileños se quedaron sin ver una importante retransmisión deportiva. Cuando se levantaron esta mañana y fueron a comprar la prensa para enterarse de lo que había ocurrido, les resulto casi imposible, porque el periódico &lt;em&gt;Sport&lt;/em&gt;, por ejemplo, se había agotado en todos los quioscos. En algunos bares lo tenían en la barra y en sus páginas se podía ver a unos tipos de camiseta blanca que no parecían precisamente odiar su profesión de futbolistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, a lo que iba es a que se respira mejor. La primavera ha llegado a la ciudad y todo luce hermoso y despreocupado. En las localidades cercanas también hay parecido ambiente: llamo al pueblo y un amigo me informa que, con las últimas lluvias, el pantano está a rebosar. Parece que este año no va a haber carestía de agua: de todas formas, convendría ahorrar y no gastarlo en regar con aspersores campos de golf y estadios de fútbol. El agua es un bien muy preciado y luego nos quejaremos si falta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-286182153391895752?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/286182153391895752/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=286182153391895752' title='51 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/286182153391895752'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/286182153391895752'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/04/una-manana-clara.html' title='UNA MAÑANA CLARA'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S9lsvryvWQI/AAAAAAAAApI/goXd-ri-fgs/s72-c/cirrucumulus.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>51</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-8555756281248755476</id><published>2010-04-24T05:42:00.000-07:00</published><updated>2010-04-24T10:22:51.316-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='de bares y libros'/><title type='text'>AMIGOTES LITERARIOS</title><content type='html'>24 de abril de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer estuve en lo de Raúl Ariza, en la librería La Clandestina, en el barrio de Malasaña. Presentaba en Madrid su &lt;em&gt;Elefantiasis &lt;/em&gt;y, al calor de su prestigio bloguero, pululábamos por allí muchos amigos y seguidores de &lt;a href="http://elalmadifusa.blogspot.com/"&gt;El alma difusa&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto de los blogs es tan de nuevo cuño que todavía muchas situaciones (afortunadamente) no se encuentran previstas. Una de ellas son las reuniones de blogueros. Como la mayoría titula sus bitácoras y firma sus comentarios con una frase o una expresión, pongo por caso: "El hombre que susurra", "Tiritas para el faquir" o "Pagadme la fianza" y es costumbre colocar, en lugar de una foto, un avatar, un dibujo, o un símbolo, luego resulta muy difícil conocerse e identificarse en medio de una reunión. Con el tiempo, no dudo que se establecerá la costumbre de asistir a estos actos con cárteles colgados al cuello, o pegatinas en la chaqueta, o periódicos bajo el brazo, para saber quién es exactamente el bloguero que uno tiene al lado. Pero de momento la cosa no es así, y en la presentación de &lt;em&gt;Elefantiasis&lt;/em&gt; se echó de ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que yo conocía de Raúl Ariza, por ejemplo, era lo siguiente: trabaja de abogado, vive en Castellón, y en calidad de autor iba a ser quien estuviera en la cabecera del acto. Esto último, y el hecho de que su foto aparezca en la solapa del libro, fue lo que más me ayudó a reconocerlo. Pero referente a los demás blogueros que yo sabía iban a estar por allí, lo cierto es que no tenía mayores datos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Perdona, ¿tu eres "Teseo en el laberinto"? -le pregunté a uno que pasaba por allí.&lt;br /&gt;-No, yo soy "Estampas del pasado".&lt;br /&gt;-Ah, vaya, no sé por qué me imaginé que eras "Teseo en el laberinto".&lt;br /&gt;-No pasa nada. Mucha gente nos confunde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final, poco a poco, pregunta a pregunta, un grupo importante de blogueros amigos nos fuimos situando, identificando y, en ocasiones, dándonos fuertes y sentidos abrazos. No invertiríamos, yo calculo, en esto más allá de la hora y cuarto. Hora y media, como mucho. Allí nos encontramos &lt;a href="http://burbujatransparente.blogspot.com/"&gt;Belén&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://farola.blogspot.com/"&gt;Blanca&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://elnegrodemacguffin.blogspot.com/"&gt;Pepa&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://manuespada.blogspot.com/"&gt;Manuel&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://escriptorum54-adlibitum.blogspot.com/"&gt;Elena&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://lasaturnalia.blogspot.com/?zx=ddb6d993f6bb770e"&gt;Agustín&lt;/a&gt;, y por supuesto el protagonista de la reunión, &lt;a href="http://elalmadifusa.blogspot.com/"&gt;Raúl&lt;/a&gt;, buena gente que solemos coincidir en los mismos espacios de la blogosfera, amigotes literarios, dicho sea con toda la solemnidad de la expresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un grupo fascinante que, para celebrar nuestro encuentro colectivo, y vivir un momento inolvidable, decidimos ir a tomar unas cervezas juntos. Nos metimos en el primer bar que hacía esquina. Es lo que siempre digo yo: para vivir momentos inolvidables, tampoco hace falta irse muy lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para colmo de suerte, era un bar de estilo irlandés, con lo que a mí me gustan ese tipo de locales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí estuvimos un buen rato, en muy divertida, agradable e inteligente compañía. Un ambiente de buen rollo, de simpatia, de admiración mutua. Gente sana de verdad. Nos tomamos un par de pintas y ocurrió que, acabando la segunda, entraron de pronto unas diablesas en el local, nos sacaron unas fotos poniendo los cuernos, a mí en concreto me quitaron la camiseta y no sé si a los demás les harían alguna otra perrería. Bah, nada reseñable. Lo importante es que anoche me fui a casa con el recuerdo fabuloso de una gente maravillosa, el deseo de que volvamos a coincidir en persona, y la magia de poderlos encontrar prácticamente a diario al otro lado de la pantalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S9MR5FWCFmI/AAAAAAAAApA/7_PF70q26VA/s1600/laclandestina2ub4.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 240px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S9MR5FWCFmI/AAAAAAAAApA/7_PF70q26VA/s320/laclandestina2ub4.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5463730445315348066" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-8555756281248755476?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/8555756281248755476/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=8555756281248755476' title='46 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/8555756281248755476'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/8555756281248755476'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/04/amigotes-literarios.html' title='AMIGOTES LITERARIOS'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S9MR5FWCFmI/AAAAAAAAApA/7_PF70q26VA/s72-c/laclandestina2ub4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>46</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-3395853546338840716</id><published>2010-04-20T23:35:00.001-07:00</published><updated>2010-04-21T00:30:46.475-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materia cotidiana'/><title type='text'>LA EVOLUCIÓN DE LA SOCIEDAD</title><content type='html'>21 de abril de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mis padres, en mis suegros, en las personas, en general, en torno a los setenta años, siempre observé un respeto reverencial por el dinero. Una admiración de lo caro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mis padres, mis suegros, mis vecinos de esa edad, las diversiones y hábitos de los ricos, por fuerza -no había discusión posible- tenían que ser mejores que las diversiones y hábitos de los pobres. Aunque a uno le supiera a gloria el cocido que se estaba comiendo, la centolla había, necesariamente, de saberle mejor, porque costaba más dinero; aunque uno se lo pasara muy bien jugando al tejo, el golf -¡hombre, por Dios!- había de ser mucho más entretenido, porque era a lo que jugaba la gente con pasta; y aunque uno disfrutara paseando por el monte de la provincia, el paisaje de la Costa Azul, dónde iba a parar, tenía que ser más hermoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre, mis suegros, mis vecinos en torno a los setenta, todavía se hacen cruces y no salen de su asombro de que se paguen miles de euros por un palco para ver el fútbol -ese deporte de la plebe-, los restaurantes a los que acude el Rey anuncien entre sus nuevas especialidades gastronómicas las patatas revolconas, y se haya puesto de moda entre la gente pudiente el eco-turismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No salgo de mi asombro -insisten.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se supone que el impulso natural de la sociedad humana es evolucionar hacia mejor. Eso dice la teoría, pero yo no lo tengo tan claro. Porque si bien nos hemos desembarazado (si no del todo, sí bastante) de esa idolatración hacia el dinero, en general la sociedad de hoy ha sustituido ese culto hacia la pasta por el culto hacia la cifra. Lo que existe hoy es una veneración por el número. Una adoración de la cantidad a lo bruto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque a uno no le guste mucho el alimento que toma, ha de ser necesariamente bueno, porque lo consumen millones de personas en todo el mundo; aunque uno considere que el libro que lee es muy malo, el error debe de ser si duda suyo, porque anda ya por la vigesimoquinta edición. Si uno tiene diversiones minoritarias, lee libros humildes o acude a conciertos de pocos oyentes, es indudablemente raro, &lt;em&gt;freak&lt;/em&gt;, quizás también un poco tarado, porque lo bueno está en las librerías repletas y los conciertos a rebosar. Señal innegable de que son buenos es que acuden multitudes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo va a ser malo un escritor, o un cantante, que vende millones de copias a lo largo y ancho del planeta? ¿Estás diciendo que toda esa gente no tiene gusto? Hombre, por Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S86pEw1x6KI/AAAAAAAAAo4/h8FHkaYmpro/s1600/multitud.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S86pEw1x6KI/AAAAAAAAAo4/h8FHkaYmpro/s320/multitud.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5462489297342032034" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-3395853546338840716?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/3395853546338840716/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=3395853546338840716' title='51 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/3395853546338840716'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/3395853546338840716'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/04/la-evolucion-de-la-sociedad.html' title='LA EVOLUCIÓN DE LA SOCIEDAD'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S86pEw1x6KI/AAAAAAAAAo4/h8FHkaYmpro/s72-c/multitud.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>51</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-5868804863460287166</id><published>2010-04-19T03:48:00.001-07:00</published><updated>2010-04-19T07:04:25.010-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='un tío disperso'/><title type='text'>SÓLO UNA COSA QUE VI</title><content type='html'>19 de abril de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, al salir del trabajo, subía por la calle Montalbán camino del autobús. Por la amplia acera no íbamos más que yo y, un poco más adelante, una pareja de mujeres. Iban tomadas del brazo y debían de ser madre e hija. La mayor tendría en torno a los sesenta años; a la joven yo la calculé como cuarenta, aunque siempre es difícil establecer la edad en una persona con el síndrome de Down. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésta, la hija, iba hablando y la madre le interrumpió: "No la llames así".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la hija siguió hablando -no sé en qué terminos, porque yo no prestaba atención-, cuando de pronto la madre la tomó del brazo, la giró y le dio dos bofetadas con tal fuerza que retumbaron en toda la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Te he dicho que no la llames así. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os digo de verdad que me quedé tan impresionado por el sonido de las bofetadas y la impavidez con que las aguantó la víctima que no supe reaccionar. Me quedé parado en medio de la calle, asombrado y paralizado. No por miedo -eran dos personas mayores- sino de puro estupor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las mujeres entretanto siguieron andando -la joven con la cara colorada- y yo entonces me retrasé y me decidí a seguirlas, dispuesto, ahora sí, a intervenir si la madre volvía a levantarle la mano a la hija. Y andando detrás de ellas -las veía de espaldas- observé que la hija posaba la cabeza suavemente en el hombro de la madre y ésta, muy tierna y amorosamente, le acariciaba el cabello.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-5868804863460287166?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/5868804863460287166/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=5868804863460287166' title='46 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5868804863460287166'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5868804863460287166'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/04/solo-una-cosa-que-vi.html' title='SÓLO UNA COSA QUE VI'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>46</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-5566576068031330077</id><published>2010-04-15T23:15:00.001-07:00</published><updated>2010-04-15T23:38:08.316-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='por mal camino'/><title type='text'>¡OJO, QUE AQUÍ VOY A SOLTAR UN DISCURSO!</title><content type='html'>16 de abril de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Como no puedo ir a Alcantarilla (Murcia), a la ceremonia de entrega del Premio Jara Carrillo, del que he quedado finalista, los organizadores me han pedido que les mande unas fotos y un discurso disculpando mi ausencia, que se leerá durante el acto (el acto de entrega, entiéndase). Les he mandado esto:&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estimados alcantarillanos, autoridades, Majestad…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamento no poder asistir a la entrega de premios del concurso de humor Jara Carrillo. Qué más hubiera querido yo, se lo aseguro. Pero es que desde hace algún tiempo me encuentro retenido. O mejor dicho: secuestrado. Efectivamente, hace ahora año y pico me encontraba yo, tan tranquilo, paseando por la península Arábiga, de Yemen del Norte a Yemen del Sur, sin meterme con nadie, cuando de pronto llegaron unos tipos con turbante, chilaba, babuchas y Kalashnikov, me tomaron amablemente del brazo y me encerraron en esta cueva oscura desde la que escribo. Por lo que me han dicho, estoy secuestrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Vaya, hombre —exclamé yo cuando me lo dijeron—, no había otro más cerca. Estas cosas, desde luego, sólo me pasan a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis raptores han pedido por mi rescate medio millón de euros. Cuando le transmitieron la petición a mi familia, ésta dijo: “Sí, hombre, por ese precio nos compramos una televisión de plasma, que hace más compañía en casa”, y se desentendieron de mí. Mis raptores acudieron entonces al Gobierno español, y éste, a través de los conductos diplomáticos, les ha transmitido una respuesta clara y contundente: “Verdes las han segao”, dijo el ministro, y me abandonaron a mi suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final he llegado a un acuerdo con mis captores: “Yo me presento al Jara Carrillo, lo gano y con el dinero del premio pago mi rescate”. “De acuerdo”, dijeron. Ya me presenté en la edición pasada, pero como mis secuestradores no tenían ordenadores occidentales, tuve que escribir mi texto en arábigo y me lo rechazaron. “Tiene que ser en Arial 12, tiene que ser en Arial 12. Joder, qué gente más maniática y poco comprensiva”. Para este año, me han proporcionado un ordenador occidental y ahí lo tienen, no he quedado ganador, pero sí finalista. Aunque, para mi sorpresa, resulta que el finalista no está dotado económicamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estimados alcantarillanos, señores del Jurado. Por este año pase, pero al próximo, por favor, procuren darme el premio y, sobre todo, el montante económico. No se imaginan ustedes lo aburrido que es estar aquí, con la gente de Al Qaeda. Estos tipos tienen muy poca conversación y, además, me dan de comer sólo dátiles y agua, con lo que tengo un estreñimiento a estas alturas que me va a dar algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acuérdense de mi nombre, por favor, y gestiónenme el primer premio para el año que viene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Firma: Un sufrido y secuestrado escritor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Espero que les guste. De todos modos, creo que fue mala idea poner mis datos completos en la plica. Ahora toda la corporación alcantarillana sabe dónde vivo.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S8gDPbcn1xI/AAAAAAAAAow/z539pgikElI/s1600/discurso.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S8gDPbcn1xI/AAAAAAAAAow/z539pgikElI/s320/discurso.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5460618111787456274" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-5566576068031330077?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/5566576068031330077/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=5566576068031330077' title='50 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5566576068031330077'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5566576068031330077'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/04/ojo-que-aqui-voy-soltar-un-discurso.html' title='¡OJO, QUE AQUÍ VOY A SOLTAR UN DISCURSO!'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S8gDPbcn1xI/AAAAAAAAAow/z539pgikElI/s72-c/discurso.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>50</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-7965180033497186434</id><published>2010-04-14T00:18:00.000-07:00</published><updated>2010-04-14T02:12:52.215-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='objetos combustibles'/><title type='text'>FINALISTA</title><content type='html'>&lt;div&gt;14 de abril de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Lo que es la vida, no me cansaré de decirlo! Igual a alguno de vosotr@s, amig@s bloguer@s, os suena el Premio Jara Carrillo. Es el concurso de relatos de humor más prestigioso, en mi opinión, de los que se celebran en España. Lo convoca el Ayuntamiento de Alcantarilla (Murcia) y ciertamente es un pequeño escalón a superar para todo aquel que pretenda hacer humorismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me he estado presentando al premio desde hace cinco ó seis años, desde el día en que mi amigo Benito me dio una colleja y me dijo: "chato, déjate de historias, lo tuyo es el humor". He mandado cuentos que no pasaron la criba inicial, y pienso que no eran tan malos, porque luego, de hecho, rebotados del Jara Carrillo, los presenté a otros concursos y varios de ellos ganaron o fueron accésit.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este año, la convocatoria del Jara Carrillo me pilló un poco desprevenido, sin ningún cuento fresco que meter en un sobre. Llevado de la inercia, como en esta edición también se aceptaban poesías humorísticas, decidí hacer unos sonetos bastante ripiosos, lo reconozco, sobre la base de otros sonetos más célebres (como hice en la entrada &lt;a href="http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/03/un-esfuerzo-poetico.html"&gt;Un esfuerzo poético&lt;/a&gt;). Reuní seis en apenas un par de tardes y allá que fueron, a Alcantarilla, y nunca mejor dicho, porque estaba seguro de que este año si que no me iban a dar el premio ni de casualidad. Cuatro euros y pico (el precio del sello) a la basura, pero bueno...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál no sería mi sorpresa cuando el otro día me llaman del ayuntamiento de Alcantarilla para decirme que he quedado entre los tres primeros. El hecho de ser finalista no comporta premio económico, se apresuraron a decirme, pero eso qué importa: ¡finalista en el Jara Carrillo! Al principio me llené de orgullo y satisfacción, pero luego pensé: "¿Será posible que con lo que menos apreciaba y más a vuelapluma he hecho haya conseguido mi objetivo?". Pues así es la vida, amig@ bloguer@, como en las fábulas de Esopo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí os dejo dos de los seis sonetos que compuse. Ya me diréis qué os parecen; yo, sinceramente, os aconsejo leerlos cerca de una salida de emergencia, o con un médico al lado, no vaya a ser que al final tengamos que lamentar una desgracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S8V29yecnMI/AAAAAAAAAoo/ng3uvD5UmTw/s1600/marat.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5459900927150169282" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 258px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S8V29yecnMI/AAAAAAAAAoo/ng3uvD5UmTw/s320/marat.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¡Oh dulces prendas por mi mal halladas,&lt;br /&gt;con lo bien que me veía ante los espejos,&lt;br /&gt;con el tipo que me hacían esos trapejos,&lt;br /&gt;y ahora verme de súbito desnudada!&lt;br /&gt;¿Quién me mandó, en preparando la colada,&lt;br /&gt;no prestar atención a los consejos&lt;br /&gt;del fabricante, que advertía tuviese lejos&lt;br /&gt;el tejido blanco de la ropa estampada?&lt;br /&gt;¡Oh, cuán pronto, y con dolor, os desteñisteis!&lt;br /&gt;¡ni el recurso al Oxi Action me dejasteis!;&lt;br /&gt;Por no hablar de la que me preparasteis&lt;br /&gt;en la ropa entre la que os inmiscuisteis.&lt;br /&gt;Yo ya sé que no era un tejido muy fino,&lt;br /&gt;mas tampoco, joder, eran del chino.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este lleva estrambote:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Al olmo viejo, hendido por el rayo&lt;br /&gt;y en su mitad partido,&lt;br /&gt;si empleamos los materiales adecuados&lt;br /&gt;puede dársele un uso decorativo.&lt;br /&gt;Para empezar, lijamos con cuidado&lt;br /&gt;todo el tronco y las ramas, de manera&lt;br /&gt;que quede liso, luego lo barnizamos&lt;br /&gt;—yo recomiendo el aceite de palmera—.&lt;br /&gt;De este modo, y después de varias capas,&lt;br /&gt;puede servirte como mesilla auxiliar.&lt;br /&gt;Otro recurso es librarnos del ramaje&lt;br /&gt;y empleando tornillos rosca chapa&lt;br /&gt;convertir el tronco en un mueble-bar.&lt;br /&gt;Hasta aquí los consejos de bricolaje&lt;br /&gt;(si eres lector muy fino: bricolás)&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-7965180033497186434?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/7965180033497186434/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=7965180033497186434' title='56 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7965180033497186434'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7965180033497186434'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/04/finalista.html' title='FINALISTA'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S8V29yecnMI/AAAAAAAAAoo/ng3uvD5UmTw/s72-c/marat.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>56</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-5098156506356282433</id><published>2010-04-12T01:03:00.000-07:00</published><updated>2010-04-12T06:00:18.030-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='con nombre propio'/><title type='text'>ELEFANTIASIS</title><content type='html'>12 de abril de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio, lo confieso, entré en el esto del blogomundo —en la blogocosa— un tanto desconfiado, esperando encontrarme, qué sé yo, una retahíla de páginas incoherentes y onanistas, una especie de gigantesco chat en el que todos hablaban a la vez pero nada ni nadie se entendía. En muy poco tiempo, sin embargo, tuve que cambiar de opinión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enseguida fui pasando por varios blogs que me hicieron comprender que esto iba en serio. Uno de esos blogs fue el de Raúl Ariza, &lt;a href="http://elalmadifusa.blogspot.com/"&gt;El alma difusa&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui pasando por blogs donde encontraba relatos excepcionales, vivencias insólitas y muy bien contadas, reflexiones de hondo calado. Bastante mejor, en muchos casos, que la literatura del circuito oficial y tradicional. Más alegre, más dinámica, más viva… Hay libros que salen a la calle de color sepia ya, medio afectados por la polilla aunque acaben de colocarlos en la mesa de novedades. En la cinta continua del blog encontré, sin embargo, fragmentos brillantes y relatos palpitantes, como recién arrancados del corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace apenas unas semanas, varios relatos del blog de Raúl Ariza, recopilados en papel por la editorial Policarbonados, han salido a la venta en librerías con el título de &lt;em&gt;Elefantiasis&lt;/em&gt;. El título hace pensar en seres anómalos, monstruosos, hombres-elefante o mujeres barbudas… en su interior, sin embargo, en lugar de esos seres encontramos tipos corrientes en situaciones cotidianas, pequeñas tragedias diarias, todo lo más asesinatos sin premeditación. ¿Será acaso que la mayor deformación de las cosas está en la propia realidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre he pensado que escribir sobre tipos marginales, gente pervertida, asesinos múltiples, describir los bajos y delictivos fondos, contar en clave gore, bizarra y apocalíptica, es muy agradecido. A lo mejor sólo hace falta imaginar de forma desbordada. Siempre he pensado que el verdadero reto para un escritor está en partir de la vida corriente, los hechos habituales, el amor común, la monotonía del paso del tiempo… En entrar en la vida e inquietudes de una criada, que decía creo que Flaubert. Pero entiendo que es un gusto personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso mismo me ha entusiasmado el libro de Ariza, como me fascinan los relatos en su blog. Encuentro en cada página seres vivos, hombres y mujeres que respiran a mi lado, niños que, en solitario, dan patadas a una pelota contra una pared, como yo las di de pequeño. Gente asustada, también gente radiante que no acaba de fiarse de su buena suerte, gente que camina por la calle, algunos con rumbo, otros no. Auténtica literatura, según yo la entiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un libro, éste de &lt;em&gt;Elefantiasis&lt;/em&gt;, vital desde su principio hasta la última página. Y lo que es, quizás, mejor: un libro cuyo latir se puede sentir diariamente en el blog de Raúl Ariza: &lt;a href="http://elalmadifusa.blogspot.com/"&gt;El alma difusa&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S8LU9_ZwXpI/AAAAAAAAAog/ZhWYLVEThCQ/s1600/elefantiasis.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 166px; height: 250px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S8LU9_ZwXpI/AAAAAAAAAog/ZhWYLVEThCQ/s320/elefantiasis.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5459159859783032466" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-5098156506356282433?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/5098156506356282433/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=5098156506356282433' title='121 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5098156506356282433'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5098156506356282433'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/04/elefantiasis.html' title='ELEFANTIASIS'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S8LU9_ZwXpI/AAAAAAAAAog/ZhWYLVEThCQ/s72-c/elefantiasis.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>121</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-2847480762705685160</id><published>2010-04-08T04:59:00.001-07:00</published><updated>2010-04-08T07:34:00.058-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sin plaza fija'/><title type='text'>LA LEÑERA</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;8 de abril de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se me olvidó decir, a propósito de mi fin de semana en el pueblo, que también hizo un poco de frío, con lo que eso significa. ¿Y que significa eso?, te preguntarás, amigo bloguero, que todo lo quieres saber. Pues significa que como la casa es vieja, sin radiadores y con apenas un calefactor de butano, hubo que encender un fuego en la chimenea de la cocina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo esperé hasta el último momento, a ver si el frío remitía. Pero cuando mi hija y mi mujer, arrebujadas en mantas, comenzaron a ponerse pálidas, con los labios azules, y no podían ya casi hablar por el castañeteo de sus dientes, no tuve más remedio que decir:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Venga, va, voy a por leña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La leñera está en el sótano de la casa, y se accede a ella por una trampilla en el suelo. Es un sitio lóbrego, malamente iluminado por una bombilla colgada del techo. Las paredes están excavadas en la roca, formando oscuras cavidades; el suelo es irregular, también de piedra y tierra; y uno ha de ir apartándose todo el rato las telarañas del rostro. Por no hablar del olor a cerrado y mugriento, que casi puede masticarse. Además de cómo leñera, el sótano se utiliza también como depósito de trastos viejos, por ejemplo sofás, bicicletas oxidadas, mecedoras torcidas, y en un rincón una de esas muñecas antiguas a la que le falta un brazo y que se ha quedado con los ojos muy abiertos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que bajar allí me da un miedo que te cagas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, sí, ya sé que he pasado los cuarenta y que, como escritor serio y sesudo que pretendo ser, esto miedos debería haberlos superado hace tiempo. Yo de hecho, siempre que bajo voy pensando en cosas como las oraciones de subjuntivo o el uso de los pronombres personales para infundirme valor, pero es inútil. Ni por esas. Según estoy en la cueva-sótano, yo no sé qué creeré que me va a pasar que tomo los primeros troncos y las primeras piñotas que tengo a mano y emprendo a la carrera el camino de subida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Esto nada más? —me dice mi mujer, que espera en lo alto de la trampilla—. Con esto no tenemos ni para dos horas.&lt;br /&gt;—¿Cómo que no? Si lo racionamos…&lt;br /&gt;—Déjate y baja a por más.&lt;br /&gt;—Joder, ¿y por qué yo siempre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mujer no lo quiere confesar, pero a ella también —sospecho— le da miedo la leñera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Y si baja la niña? Al fin y al cabo, también vive en esta casa y en el colegio dicen que hay ir dándoles ya pequeñas responsabilidades.&lt;br /&gt;—Déjate de tonterías y vete a por más troncos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5457773045595171314" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 212px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S73nqx9m6fI/AAAAAAAAAoY/HYCx8guqvCU/s320/lale%C3%B1era.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Esto pasa por friolero&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Mi cuñado también tiene casa en el pueblo y muchas veces viene a vernos para estar con la niña y para echar una charla. Después de un rato de animada reunión, llega, por ejemplo, mi cuñada y lanza esta frase:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Parece que aquí hace un poco de frío.&lt;br /&gt;—¿Frío? No jodas. Yo estoy estupendamente —responde mi cuñado.&lt;br /&gt;—Yo tengo incluso un poco de calor —le respondo yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de un rato, vuelve a saltar mi cuñada: —Pues vosotros direís lo que queráis, pero yo tengo frío. Anda, cariño, vete a por la leñera a por unos troncos.&lt;br /&gt;—¿Yo? Que vaya Miguel, que es el que vive aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquí es cuando utilizo un truco infalible:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No me dirás que tienes miedo, a tu edad, —le digo a mi cuñado— de entrar en un sotano. No me lo puedo creer. A cualquiera que se le diga...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y con eso y otras cosas, al final mi cuñado, mordido en el amor propio, acaba levantándose de la silla, subiendo la trampilla e internándose en la leñera. Pero por la prisa que se da en sacar troncos, y su renuencia a volver a por más, sospecho que no acaba de gustarle, como a mí, que en el pueblo haga fresquito.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-2847480762705685160?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/2847480762705685160/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=2847480762705685160' title='51 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2847480762705685160'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2847480762705685160'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/04/la-lenera.html' title='LA LEÑERA'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S73nqx9m6fI/AAAAAAAAAoY/HYCx8guqvCU/s72-c/lale%C3%B1era.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>51</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-4603379279191913038</id><published>2010-04-05T02:48:00.000-07:00</published><updated>2010-04-05T08:20:42.473-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='de bares y libros'/><title type='text'>LEER A LA FRESCA</title><content type='html'>&lt;div&gt;5 de abril de 2010&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;A mi amigo Martín Peña, que me comentó una vez que le ocurría lo mismo.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De vacaciones en el pueblo; primeros paseos por el monte. Con lo que ha caído este invierno, en el campo asoma un verdor intenso, y las gargantas corren repletas de agua, que se hace oír a cientos de metros. Da gusto verlo; había chorreras por las que no bajaba ni una gota, o todo lo más un leve hilillo, desde hacía dos veranos. La gente del lugar dice que, aun así, se necesitarían al menos diez días de lluvia a lo largo de esta primavera para que las vetas se llenen y todo tome el color de los tiempos más esplendorosos. Diez días, no hacen falta más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparte del verdor de los campos, según llego al pueblo me comentan que este invierno, oscuro, frío y neblinoso, una banda de delincuentes se dejó caer una noche por allí, cortó varios cables del tendido de la luz y, aprovechando la tiniebla general, descerrajó las cajas de bastantes bares y comercios. Todo de forma muy limpia y rápida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Por el método empleado, se nota que era una banda de profesionales —me comenta un amigo.&lt;br /&gt;—Profesionales y electricistas —aclara mi cuñado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí en el pueblo, la casa que tenemos —quiero decir, que tienen mis suegros— está en una calle poco transitada. Aunque todavía sopla un poco de frío, he recuperado mi costumbre de, por la tarde, sacarme una tumbona a la puerta de la casa —por desgracia, no hay patio interior— y ponerme a leer a la luz natural. De vez en cuando pasa algún coche y tengo que levantarme y plegar la silla para dejarle pasar; pero eso no me importa. Lo que me fastidia un poco es que muchas veces pasa por allí algún conocido —lugareño o forastero— que, al verme con un libro en las manos, inmediatamente piensa que si me he dado a la lectura es porque me estoy aburriendo e insiste en llevarme al bar a tomar un botellín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No, en serio…&lt;br /&gt;—Anda, anda. Deja el libro y vente, que nos tomamos un botellín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no tengo más remedio que ir a tomarme un botellín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al rato vuelvo, me siento a leer y no transcurre mucho tiempo sin que pase otro conocido y, al verme allí sentado, se eche las manos a la cabeza y me conmine a dejar el libro y acompañarle al bar, que me invita a tomar algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No, muchas gracias. Además, ya me he tomado un botellín.&lt;br /&gt;—Bueno, pues te tomas un pacharán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me tengo que ir a tomar un pacharán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no sé, lo digo de veras, por qué extraña conexión mental la mayoría de l gente relaciona que si uno está leyendo un libro es porque está aburrido. Estoy seguro de que si me sacara una tele a la puerta y me pusiera a ver las declaraciones en exclusiva de Belén Esteban nadie me molestaría, pasarían en respetuoso silencio e incluso me mirarían con admiración. Pero con un libro… con un libro es distinto. Mis propios familiares, al verme allí sentado en la puerta, muchas veces me riñen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Pero cómo es que estás ahí leyendo, con el buen día que hace? Anda, vete a dar una vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y total, que me tengo que ir a dar una vuelta, a tomar un sol y sombra, un licor de avellana o yo qué sé. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S7n_NwYiEUI/AAAAAAAAAoI/6EIBIzCe-dU/s1600/llibre-IIII.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5456673035327246658" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 214px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S7n_NwYiEUI/AAAAAAAAAoI/6EIBIzCe-dU/s320/llibre-IIII.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-4603379279191913038?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/4603379279191913038/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=4603379279191913038' title='52 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/4603379279191913038'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/4603379279191913038'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/04/leer-la-fresca.html' title='LEER A LA FRESCA'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S7n_NwYiEUI/AAAAAAAAAoI/6EIBIzCe-dU/s72-c/llibre-IIII.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>52</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-5368334274589733407</id><published>2010-03-31T01:58:00.000-07:00</published><updated>2010-03-31T08:28:17.712-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sin plaza fija'/><title type='text'>AVATAR</title><content type='html'>31 de marzo de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuve viendo &lt;em&gt;Avatar&lt;/em&gt;, antes de que la retirasen de cartelera. Esto duran, actualmente, las "revoluciones" del cine: tres meses, todo lo más, y al cuarto van en DVD. Si me gustó o no me gustó es intrascendente, y no voy a hablar sobre efectos especiales, sobre la novedosa estética que se propone, o sobre si existe o deja de existir un poso plagiario. Sobre todo eso ya se ha dicho cuanto se tenía que decir; por eso, y a riesgo de parecer pedante, a mí me gustaría analizar la película de manera algo más profunda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso puede hacerse porque yo creo que es una película &lt;em&gt;significativa&lt;/em&gt;. En ella -no se han cansado de publicitarnos-, se ha empleado una cantidad ingente de medios, personal y dinero. Si se tratara de una obra de autor, o si hubiera surgido en un pequeño estudio, la película reflejaría una posición personal, pero a la vista de tamaña movilización como ha hecho posible &lt;em&gt;Avatar&lt;/em&gt; -las últimas tecnologías, los mejores guionistas, el mayor despliegue técnico posible-, y el modo como la industria cinematográfica estadounidene se ha volcado en ella, resulta inevitable que la película, el gran modo, transmita los valores y la visión del mundo de la sociedad en medio de la cual se ha llevado a cabo tan magnífica empresa, el "espíritu" de la época y las personas que la levantaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viendo &lt;em&gt;Avatar&lt;/em&gt;, uno encuentra en ella un profundo sentimiento ecologista,es cierto, una reivindicación del respeto por la tierra, de unas formas más sanas y naturales de vivir, de una mayor comunión con nuestro entorno.... Bueno, sí, todo eso es muy bonito, pero cuando las cosas se ponen feas tiene que ser un ex-marine el que llegue allí, se haga con el mando, ponga orden entre las tribus -que están un poco en la inopia y que, de no ser por él, acabarían irremediablemente extinguidas-, y acabe por arreglar la situación a hostia limpia. No hay más vainas. Cuando la situación se complica, ha de desembarcar el INDIVIDUO, ponerse serio y PELEAR A MUERTE para ganarse un espacio en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S7NjS9eLTLI/AAAAAAAAAn4/wJH7Sl70-u0/s1600/avatar-james-cameron-movie-2-1024x576.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 180px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S7NjS9eLTLI/AAAAAAAAAn4/wJH7Sl70-u0/s320/avatar-james-cameron-movie-2-1024x576.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5454812751065730226" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, y adaptada a los tiempos modernos, &lt;em&gt;Avatar&lt;/em&gt; es un reflejo más del viejo -del "eterno", podría decirse- sentimiento norteamericano. El INDIVIDUO CONTRA el poder. El viejo mito del rebelde, que sigue corriendo por el tuétano estadounidense desde aquellos lejanos días en que unos cuantos tipos, contados con los dedos de las manos, arrojaron por la borda el té en lo que era un clara insurrección contra las leyes de Su Majestad, al otro lado del océano. Aún más, quizás, desde aquellos tiempos en que arribó el Mayflower, portando, para simiente de esa parte del Nuevo Mundo, semilla de gente protestante que creía en la interpretación individual de la Biblia y se había alzado contra el dogma y la soberbia de Roma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los grandes mitos norteamericanos están levantados sobre esa figura del individuo en lucha, del individuo en rebelión. Del hombre orgulloso de comenzar desde lo más bajo. El &lt;em&gt;self-made man&lt;/em&gt;. Si allá en la vieja Europa quien quería establecerse en lo más alto de la escala social falsificaba antepasados ilustres y se inventaba rancios abolengos, en el Nuevo Mundo el orgullo está en haber comenzado desde lo más bajo, y si se amañan las biografías es para aparecer como el emigrante más tirado del Hell´s Kitchen. No por nada los estadounidenses han exportado al mundo, con orgullo, la tela de dril que empleaban los peones en su trabajo, y las comidas para los que no hacen falta cubiertos ni poses aristocráticas. Es el hombre rebelado contra esa vieja y estirada sociedad del otro lado del charco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sangre del pionero. El individuo contra lo que le rodea. Un hombre lanzado a conquistar lo que tiene delante, sin más apoyo que él mismo ni más confianza que en sí propio. Esta es, en mi opinión, el alma estadounidense, y eso es que lo que finalmente aflora -seguramente de modo inconsciente- como colofón de &lt;em&gt;Avatar&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie crea que hablo de este imaginario estadounidense, de esta idea que palpita al fondo de su cultura, con ánimo peyorativo. Ni muchísimo menos. Fue una idea fresca, vital, regeneradora. Fue una idea colosal, y la prueba de su fuerza está en que en alas de ella no fue muy difícil edificar un imperio, frente a esa vieja Europa atribulada eternamente por su sentimiento de culpa, por la instropección inacabable en sus pecados, y luego en sus instintos. Pero "fue" una idea motriz, "fue" en pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S7Njf-vDDOI/AAAAAAAAAoA/2z88DN2W95o/s1600/c617x266_Murdochs_Avatar_Triumph_NYB.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 138px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S7Njf-vDDOI/AAAAAAAAAoA/2z88DN2W95o/s320/c617x266_Murdochs_Avatar_Triumph_NYB.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5454812974743227618" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás conserve algún vigor durante un tiempo, pero yo creo que esa visión estadounidense del individuo en lucha se halla francamente en declive. Sencillamente, hoy ya pocos se la creen. Nadie es tan ingenuo como para pensar que puede llegar a un nuevo mundo y con su solo esfuerzo y su tesón hacer fortuna. Eso no es posible. El nucleo de la idea se muestra falso, incluso ridículo. Quizás el mito ha irradiado todo lo que tenía que irradiar y ahora cae como una cáscara vacía. Algo en el ambiente indica que se avecinan nuevos tiempos, que el Polo Norte magnético hacia el que se dirige la brújula ha cambiado de lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquiera puede notarlo, olfateando el aire, y en &lt;em&gt;Avatar&lt;/em&gt; yo creo que se trata de eso, de desbrozar un camino nuevo para una nueva idea. Opino, sin embargo, que, pese al dineral gastado y el control técnico que se ha querido tener de todo, hay en el fondo de esta superproducción mucho de inconsciente, de instintivo. Hay una asunción de culpas -un cierto regocijo en la muerte de ese &lt;em&gt;marine &lt;/em&gt;a la vieja usanza, malo y sin escrúpulos, que ha provado el caos-, hay un evidente deseo de armar un discurso ecologista, de construir, de forma una imaginería planetaria de paz y buen rollo. Al final, como digo, surge el viejo mito estadounidense, pero es que quizás en un producto hecho por naturales de aquel país sea inevitable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una nueva idea conformadora de nuestra sociedad surgirá, seguramente, pronto. Yo creo, de hecho, que ya se está alzando del magma social. Pero el principio que va a servir de aglutinador no me gusta nada. Nada. Me temo que la sociedad que viene se compactará en torno a la idea del miedo. Miedo al fundamentalismo fanático, miedo a la tragedia climática, miedo a la hecatombe de los mercados, miedo a las epidemias, miedo a los transportes... Miedo. Uno puede sentir, si se detiene, flotando en el aire, algo así como una inminencia de catástrofe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-5368334274589733407?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/5368334274589733407/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=5368334274589733407' title='44 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5368334274589733407'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5368334274589733407'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/03/avatar.html' title='AVATAR'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S7NjS9eLTLI/AAAAAAAAAn4/wJH7Sl70-u0/s72-c/avatar-james-cameron-movie-2-1024x576.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>44</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-523646852518974269</id><published>2010-03-26T04:10:00.000-07:00</published><updated>2010-03-27T08:31:04.457-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='por mal camino'/><title type='text'>EL SETO</title><content type='html'>26 de marzo de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Bah, esto lo hace cualquiera". O bien: "Eso lo hago yo con los ojos cerrados".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace ya varios años, me inmunicé contra esta forma de pensar tan engreída, tan estúpida y a lo mejor tan posmoderna de considerar que porque algo parece fácil, espontáneo y sencillo no tiene mérito alguno y está al alcance de todo el mundo. A veces ocurre así, si uno observa yo qué sé, a los hombres anuncio, a los ayudantes de mago, a los funcionarios de un registro. Pero, más por lo común, para todo en esta vida hay que tener cierta preparación previa, disponer de alguna capacidad. Los famosetes, por ejemplo, que asisten a la inauguración de una discoteca: parece un trábajo fácil, pero, amigo, estate tú allí cinco o seis horas desplegando sonrisas, haciendo declaraciones chorras, aguantándote las ganas de soltar algo inteligente o de irte a casa a dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta para ser extra de cine en una película de romanos hay que tener cierto arte. Famoso es el caso de aquel figurante de no recuerdo si &lt;em&gt;Espartaco&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;Ben-Hur&lt;/em&gt; que salió luciendo un reloj de pulsera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta gran verdad la aprendí, dolorosamente, en mis propias carnes hace ya varios años. Muchos años. Estaba yo de recluta en el campamento (pero tranquilos, no huyáis, que no voy a contar mi servicio militar) cuando llegó el sargento de servicios, con una cizalla o tijera de podar, y me ordenó que igualase el seto que había a la trasera del cuartel y que media cosa de metro y medio de alto. Tras un tiempo de descuido, la arizónica había crecido a su manera, y allí me puse yo, obedeciendo al sargento, a cortar por aquí y podar por allá para arreglar el seto. "Esto es facilísimo", me dije para mí, contento de la misión que me habían encomendado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S64jqBhgWCI/AAAAAAAAAnw/91spH6YqA5c/s1600/cortasetos.bmp"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 278px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S64jqBhgWCI/AAAAAAAAAnw/91spH6YqA5c/s320/cortasetos.bmp" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5453335403662694434" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué al final de lo que yo creía un trabajo perfecto, pero al retroceder unos pasos y mirar de frente me di cuenta de que el seto había quedado más alto por la derecha que por la izquierda. "Bah, nada", me dije, y me puse a recortar un poco la derecha. Pero al alejarme de nuevo y volver a mirar de frente advertí que ahora estaba más alto por ese lado que por el otro. Recorté el lado más alto, pero entonces otra vez se quedó éste más bajo. "Maldita perspectiva caballera", mascullaba yo, sudoroso ya e inquieto porque, aunque parecía cosa de poca monta, recortando aqui y luego allí no acababa de encontrar el equilibrio setuno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras casi tres horas de lucha, llegó el sargento a ver qué tal iba la tarea y según vio el resultado se echó las manos a la cabeza. El seto me legaría por entonces poco más alto que las rodillas y aún así no estaba recto. El sargento dijo: "¡Pero tú eres gilipollas! ¡Arrestado ahora mismo!".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así fue como di con mis huesos en la prevención durante dos días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Años después de esto, y no recuerdo por qué, me hallaba yo en Dusseldorf. En un parque que había allí, vi que los jardineros del lugar había plantado dos palos a ambos lados de un seto, habían puesto una cuerda tensa entre ambos palos, e iban recortando el seto siguiendo la línea que trazaba dicha cuerda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Nos ha jodío -recuerdo que me dije-, estos alemanes. Si yo hubiera tenido su tecnología, no me habría pasado lo que me pasó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S64jWdyZoCI/AAAAAAAAAno/x1Sd2edW5Ik/s1600/SETOS.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S64jWdyZoCI/AAAAAAAAAno/x1Sd2edW5Ik/s320/SETOS.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5453335067652366370" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-523646852518974269?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/523646852518974269/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=523646852518974269' title='48 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/523646852518974269'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/523646852518974269'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/03/el-seto.html' title='EL SETO'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S64jqBhgWCI/AAAAAAAAAnw/91spH6YqA5c/s72-c/cortasetos.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>48</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-7723170260182750102</id><published>2010-03-23T07:22:00.000-07:00</published><updated>2010-03-27T08:05:34.769-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='por mal camino'/><title type='text'>LISTA DE PROPÓSITOS</title><content type='html'>23 de marzo de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que parece que, definitivamente, entra la primavera en este hemisferio, tomo una hoja y hago una lista -ésta que transcribo- de propósitos para la temporada que comienza. La gente suele trazar sus planes a primeros de año; yo siempre los he hecho al inicio del buen tiempo, cuando aún quedan todos los días soleados por delante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para este año me propongo pasear mucho por el bosque, o en su defecto por los parques. Aspirar hondo el ároma de los árboles y pararme a oír el canto de la chicharra entre los pinos. Voy a sentarme mucho en las rocas del camino, a ver cómo se filtra el sol entre las ramas, y si puede ser, tengo previsto quedarme adormilado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a lanzarme a charcas y piscinas, si nada me lo impide, y cuando salga del agua voy a procurar no envolverme en toallas ni albornoces, sino secarme al sol, por mucho que al principio tenga algo de frío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si veranearé en Cádiz o en Asturias, pero, sea donde sea, según llegue, tengo planeado beberme una jarra helada de cerveza con limón que va a ser el momento culminante del verano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a leer buenos libros, voy a huir de la música estridente, no voy a ver la televisión y, siempre que exista la posibilidad, voy a comer, o mejor a cenar, al aire libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me he prometido madrugar, porque los días de primavera y de verano siempre son más hermosos a primera hora. Me he prometido aspirar casi con ansia, cuando lo encuentre, el olor de la hierba recién cortada. También me gusta mucho el olor del betún, pero comprendo que ahora no es el momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a tener constantemente en la cabeza el run run de una novela en redacción. Me he acostubrado ya a vivir con ese rumor de fondo y resulta una manera muy agradadable de transitar por el mundo. La novela que he empezado hace unos días se titula &lt;em&gt;Esa especie de grasilla pegajosa que cae de los árboles y que deja los cristales de los coches muy sucios&lt;/em&gt;. Ese va a ser su título definitivo, estoy seguro de que puede tener tirón. Y no, no voy a cambiarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre medias, si de pronto surge la inspiración, algún cuento, algún micro, algún relato más largo. Para octubre, quizás para noviembre, tengo pensado que la novela esté concluida; justo para cuando acaben los días claros, vuelvan a atrasar la hora y dé comienzo el tiempo de los abrigos, los días lluviosos, el frío y el manuscrito en una mochila para hacer fotocopias y echarlas al correo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S6jS0K9o-rI/AAAAAAAAAng/SWZ629k599U/s1600-h/cuttinghierba.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S6jS0K9o-rI/AAAAAAAAAng/SWZ629k599U/s320/cuttinghierba.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5451839142669908658" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-7723170260182750102?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/7723170260182750102/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=7723170260182750102' title='47 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7723170260182750102'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7723170260182750102'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/03/lista-de-propositos.html' title='LISTA DE PROPÓSITOS'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S6jS0K9o-rI/AAAAAAAAAng/SWZ629k599U/s72-c/cuttinghierba.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>47</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-4210021756608486654</id><published>2010-03-21T04:24:00.000-07:00</published><updated>2010-03-22T11:02:21.759-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='objetos combustibles'/><title type='text'>UN ESFUERZO POÉTICO</title><content type='html'>21 de marzo de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;He hecho un gran esfuerzo poético, para que nadie diga, y aquí dejo el resultado en forma de soneto con estrambote.&lt;br /&gt;...Todavía me duele la cabeza...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Miré las baldas de mi estantería,&lt;br /&gt;si un tiempo rectas hoy muy arqueadas,&lt;br /&gt;del peso de los tochos ya combadas&lt;br /&gt;que el del Círculo de Lectores me traía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es el mueble, aunque de melanina,&lt;br /&gt;el que esta situación ha provocado;&lt;br /&gt;pese a ser de almacén escandinavo&lt;br /&gt;a día de hoy aún se encuentra en garantía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha sido, sí, el afán desmesurado&lt;br /&gt;por leer sobre sectas milenaristas&lt;br /&gt;y el Santo Grial y la nueva Era de Acuario&lt;br /&gt;y los cátaros y…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo eso es demasiado,&lt;br /&gt;sobre todo para un sueldo mileurista,&lt;br /&gt;¡ya no compro más libros sobre templarios!&lt;br /&gt;(a partir de ahora, compraré revistas)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S6YEElV88yI/AAAAAAAAAnY/IpwD-RlibKY/s1600-h/muchos_libros.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5451048875768738594" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 290px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S6YEElV88yI/AAAAAAAAAnY/IpwD-RlibKY/s320/muchos_libros.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-4210021756608486654?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/4210021756608486654/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=4210021756608486654' title='37 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/4210021756608486654'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/4210021756608486654'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/03/un-esfuerzo-poetico.html' title='UN ESFUERZO POÉTICO'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S6YEElV88yI/AAAAAAAAAnY/IpwD-RlibKY/s72-c/muchos_libros.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>37</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-144494709801197437</id><published>2010-03-17T07:08:00.000-07:00</published><updated>2010-03-19T03:52:08.579-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materia cotidiana'/><title type='text'>JUEGOS DE NIÑAS</title><content type='html'>17 de marzo de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha comenzado el buen tiempo, después de un invierno largo y duro, y los niños se arrojan a la calle corriendo y gritando, después de cuatro meses de encierro en las casas. Ayer mismo bajé temprano al parque que hay junto a mi bloque cuando de pronto el suelo comenzó a vibrar, se oyó un estruendo creciente y por la esquina de pronto apareció un tropel de niños y niñas armados de bicis, patines, patinetes y balones de reglamento que les echaron los Reyes y que aún no habían tenido tiempo de estrenar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un rincón del parque se pusieron las niñas y en otro los niños. Por más planes de igualdad que se hagan, sospecho que es una reacción casi instintiva en los chavales estos de jugar por sexos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los niños prefirieron el balón y yo animé a mi hija a que fuera donde jugaban los chicos, "anda, ve y remata un córner", pero ella prefirió juntarse con las niñas. "Vaya, hombre", me dije para mi, porque yo los juegos de chicos los comprendo, son bastante básicos, pero los de las chicas me superan. Lo digo de verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para empezar, la comba. Otro padre y yo estábamos tan tranquilos, sentados en un banco, hablando sobre cómo Standard and Poors ha rebajado el ráting, o calificación crediticia de España,cuando nuestras respectivas hijas nos piden que les demos a la comba. Y no sólo eso, sino que encima quieren que cantemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La chata Merenguela, güi güi güi, como es tan fina, trico trico tri...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y henos aquí a dos adultos, padres de familia y analistas macroeconómicos, dando a la comba y cantando mientras damos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los juegos de las niñas son muy raros, vaya que sí. Porque una vez se cansaron de la comba, nuestras hijas se empeñaron en entrechocar las manos a gran velocidad, mientras cantaban esotro de:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Maisei for yuti, tú eres sana, tú eres yuti, maisei for yu, a yu a yu...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que me pregunto yo quién escribirá esas canciones. Me recuerdan a las de Miguel Bosé, esa de: &lt;em&gt;Y cuando el corazón / da la llave, yo le doy bambú /ciudad sin ley...&lt;/em&gt; Y recuerdo que Bosé ponía aire muy trascendente para repetir aquello de &lt;em&gt;Yo le doy bambú, ¡yo le doy bambú...!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esto aún tiene su pase. Porque luego las chicas van y sacan una cuerda elástica negra, la sujetan entre dos -para esto los padres no servimos- y empiezan a pasar por encima haciendo no sé qué enrevesado lío con las piernas. Y después cogen otra goma más pequeña y se la pasan de mano en mano también con mucho enrevesamiento. O meten los dedos entre sendas caperuzas de papel y te piden que digas un número, y a continuación mueven los dedos de yo no sé qué forma y sale que te vas a enamorar. O la rayuela, que parece fácil pero tiene unas reglas complicadísimas, que tan pronto te hacen saltar con un pie, como con el otro, como con los dos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡A que juegos más raros juegan las niñas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sea como sea, el caso es que da gusto ver el parque de nuevo lleno de gritos y de carreras, y de bicis y de patines. Al fondo, los muchachos juegan al balón y algún que otro padre, de repente, sale corriendo y se une al grupo al grito de: "¡Centra, que remato!".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S6Dpb_bjsaI/AAAAAAAAAnI/IsXqB2lY9CA/s1600-h/saltando+a+la+comba.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S6Dpb_bjsaI/AAAAAAAAAnI/IsXqB2lY9CA/s320/saltando+a+la+comba.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5449612216211059106" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-144494709801197437?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/144494709801197437/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=144494709801197437' title='51 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/144494709801197437'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/144494709801197437'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/03/juegos-de-ninas.html' title='JUEGOS DE NIÑAS'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S6Dpb_bjsaI/AAAAAAAAAnI/IsXqB2lY9CA/s72-c/saltando+a+la+comba.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>51</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-292384299497573515</id><published>2010-03-15T11:03:00.000-07:00</published><updated>2010-03-15T11:08:19.720-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='con nombre propio'/><title type='text'>DELIBES: TODO O NADA</title><content type='html'>15 de marzo de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí me hubiera gustado ser escritor como Miguel Delibes. Siempre me ha parecido alguien del que tomar ejemplo. Un tipo sincero, auténtico, sin afectaciones ni engreimientos, un hombre que &lt;em&gt;era&lt;/em&gt; escritor, que &lt;em&gt;vivía escribiendo&lt;/em&gt;, no que &lt;em&gt;trabajaba &lt;/em&gt;de escritor ni que &lt;em&gt;se daba aires&lt;/em&gt; de escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sobre Delibes ya se han desplegado, a estas alturas, miles de panegíricos y cientos de editoriales alabando lo magnífico escritor que era –algo muy cierto-, sólo quería traer aquí una anécdota que escribió en el prólogo a sus Obras completas y que muestra, creo yo, su categoría literaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Delibes saltó a la fama al ganar el Nadal con &lt;em&gt;La sombra del ciprés es alargada&lt;/em&gt;, una novela tremebunda sobre muertes y catástrofes, muy al gusto de la época. Su siguiente obra fue &lt;em&gt;Aún es de día&lt;/em&gt;, un dramón romántico y truculento también, como gustaba por aquel entonces, con adulterios, robos de alhajas, abortos, que pasó totalmente desapercibido y que yo tuve la… dejémoslo en “ocasión”… de leer. Y aquí viene la anécdota, característica de un hombre sincero que concebía la escritura como una actividad vital, más que como un medio de recolectar fama y dinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuenta Delibes que, tras el fracaso de &lt;em&gt;Aún es de día,&lt;/em&gt; se planteó hacer otra novela pero esta vez conforme a su gusto literario y no a las previsiones de venta. Iba a ser algo así como una prueba de fuego, porque él no acababa de encontrarse a gusto escribiendo en esa tesitura tremendista. Un libro nada más, se daba de plazo, y si no acababa de cuajar volvía a la carrera de Comercio, que había dejado abandonada por el éxito de &lt;em&gt;La sombra del ciprés…&lt;/em&gt; y ahí quedaba aquello de ser escritor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada de agarrarse con uñas y dientes a la literatura, nada de buscar un tema al que adaptarse y que le volviera a granjear el éxito. El iba a escribir a su modo, sin plegarse a exigencias, y si finalmente salía algo de mérito, estupendo; si no, a otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y se puso, pues, a escribir sobre lo que le apetecía y como le apetecía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La novela que surgió de aquella crisis fue &lt;em&gt;El camino&lt;/em&gt;, una auténtica maravilla donde nace como un torrente el genial Delibes. Había encontrado su “voz” y a partir de entonces no hizo sino crecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuántos escritores hay que, teniendo infinito talento, no acaban de hacerse porque no consiguen encontrar su voz. Porque no acaban de decidirse por ser tiernos o cínicos, blandos o duros, románticos o escépticos; o porque la voz que adoptan no es realmente la suya. Lo esencial para ser un escritor es tener “una voz”, pero no todo el mundo está dispuesto, como Delibes, a encontrarla jugándose su carrera a “todo o nada”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S553UHbrRmI/AAAAAAAAAnA/Mn1XqOiuRfQ/s1600-h/migueldelibes.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 237px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S553UHbrRmI/AAAAAAAAAnA/Mn1XqOiuRfQ/s320/migueldelibes.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5448923786641098338" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-292384299497573515?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/292384299497573515/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=292384299497573515' title='41 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/292384299497573515'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/292384299497573515'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/03/delibes-todo-o-nada.html' title='DELIBES: TODO O NADA'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S553UHbrRmI/AAAAAAAAAnA/Mn1XqOiuRfQ/s72-c/migueldelibes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>41</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-5939096563945123811</id><published>2010-03-11T11:12:00.000-08:00</published><updated>2010-03-11T14:09:56.391-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='de bares y libros'/><title type='text'>LOS ESCANDINAVOS</title><content type='html'>11 de marzo de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde hace un tiempo, no sé muy bien por qué, estoy leyendo a muchos autores escandinavos. Algunos mejores, otros peores, pero en fin: escandinavos todos. Y el caso es que, después de leídas ya varias novelas, he creído encontrar en todos ellos un denominador común. Juzga si no, amigo bloguero; esto está tomado de un libro de Henning Mankell:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;...La carretera no tenía curvas y, cien metros más allá, se quebraba en un pronunciado badén seguido de una curva muy cerrada hacia la izquierda...&lt;/em&gt; Y unas páginas más adelante: &lt;em&gt;...Se precipitó bajo la lluvia en dirección a la ciudad, giró a la derecha junto al hotel Continental y tomó a la derecha de nuevo hasta llegar a las calles de Stiekgatan...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del inefable Larsson, sueco también, he tomado esto otro, prácticamente al azar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;...Mikael Blomkvist dejó el café Copacabana, situado junto al Kvastersbion de Hornstadl, se puso las gafas de sol y, al torcer por Bergsunds Strand para dirigirse al metro de Vällingby, distinguió casi inmediatamente un Volvo gris aparcado en la esquina de Bellmansgatan. Tan sólo unas horas antes había visto este mismo coche en Medborgaplatsen, y otra vez en una calle perpendicuar a la redacción de Millenium...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paasilinna es un escritor finlandés. He introducido el dedo en medio de una de sus novelas y transcribo esto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;...Reutuaapa era una enorme extensión de tierra pantanosa. En su ladera occidental serpenteaba el pequeño río Sivakka, y tras el río se alzaba Reutuvaara. Fue allí donde se dirigió Huttunen, a más de 10 kilómetros del pueblo y a 5 kilómetros de la carretera más cercana, al este del río Kermo...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, por último, en un autor noruego, como Dag Solstad, leo la siguiente descripción desde una terraza:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;...Se oía un constante murmullo. Eran los coches en la carretera nacional dirección Oslo en la parte izquierda de su campo de visión. Y los que se dirigían a Geilo y a Bergen en la derecha. Esas dos carreteras principales rodeaban Kongsberg confluyendo con una tercera, la de Notodden, que pasaba por Haukelifjell y continuaba hasta el oeste...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No he leído nada de ningún islandés, pero imagino que escribirá también por un estilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio, sinceramente, me sorprendia esta preocupación escandinava por establecer el punto exacto del escenario de una novela: la calle, el kilómetro, las carreteras que pasan por ahí cerca... Pero pronto, sin embargo, colegí la razón, y ésta no puede ser otra que el clima de aquellas tierras. En unos países donde durante ocho de los doce meses caen unas nevadas que lo dejan todo cubierto, es muy importante saber orientarse. Describir exactamente por dónde van las carreteras y en qué cruce están los desvíos, para no perderse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, señor, esa ha de ser sin duda la razón. Desde que di con ella, ahora -también ignoró por qué- cada vez que leo a un autor escandinavo me le imagino escribiendo con la pala al lado, por si tiene que abrirse camino al salir de casa. Además de ello, la nevera llena, el móvil cargado y varias mantas de repuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre he pensado que el idioma, las expresiones que se usan en una lengua, de alguna forma inconsciente están determinadas por su clima, su situación geográfica, su orografía. En mi opinión, y creo que muchos estarán conmigo, uno de los mejores versos que expresan el corazón de la lengua castellana es éste que supo vocalizar, como nadie, Manuel Machado a partir de uno de nuestros mitos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Polvo, sudor y hierro, el Cid cabalga&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando un lector con genes castellanohablantes lee estos versos, enseguida surge en su mente, invocada por "el alma de la lengua" una imagen hermosa y suficiente de lo que es Castilla: una tierra polvorienta, el sol que cae de plomo, descampados pa´aburrir... Y no hace falta decir más para comprender y sentir.&lt;br /&gt;Pero eso, como digo, es porque somos castellanohablantes. Un escandinavo, por ejemplo, que quisiera escribir esa escena, visto lo visto no dudo que la escribiría así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Polvo, sudor y hierro, el Cid cabalga todo recto, hasta pasados un par de kilómetros, en que toma la primera desviación a la derecha.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si no dice esto, le parecería que al verso le falta algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya puestos, yo creo que esa misma escena un ruso, por ejemplo, la escribiría de aqueste modo: &lt;em&gt;Polvo, sudor y hierro, el Cid Rodrigo Díaz Vivarovich cabalga sacudido por una gran tormenta interior&lt;/em&gt;, porque un ruso si no se explaya en los apellidos y no hace referencia al estado emocional del personaje, tambien como que le cojea el verso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y un poeta anglosajón diría algo parecido a: &lt;em&gt;Polvo, sudor y hierro, el Cid cabalga sin objetivos definidos&lt;/em&gt;, porque esa lengua tiene un "alma" funcional y exige un sentido y una razón de las cosas para dar por bueno un verso. Y un francés quizás dijera: &lt;em&gt;Polvo, sudor y hierro, el Cid cabalga con el corazón roto&lt;/em&gt;, o algo parecido, porque el francés si no se reviste de sentimiento...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero veo que me estoy yendo por las ramas. El caso es que últimamente leo a muchos autores escandinavos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S5lRTzi1JcI/AAAAAAAAAm4/rJUzbEpzY_k/s1600-h/nevazo8.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S5lRTzi1JcI/AAAAAAAAAm4/rJUzbEpzY_k/s320/nevazo8.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5447474624976987586" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-5939096563945123811?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/5939096563945123811/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=5939096563945123811' title='50 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5939096563945123811'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5939096563945123811'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/03/los-escandinavos.html' title='LOS ESCANDINAVOS'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S5lRTzi1JcI/AAAAAAAAAm4/rJUzbEpzY_k/s72-c/nevazo8.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>50</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-829661344142370158</id><published>2010-03-09T07:41:00.000-08:00</published><updated>2010-03-09T10:39:43.770-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materia cotidiana'/><title type='text'>EL IMPERIO DE LA OPINIÓN</title><content type='html'>9 de marzo de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He de decir la verdad, amigo bloguero, no importa el precio. Y la verdad es la siguiente: a mí nunca me han hecho una encuesta. Ni en contra ni a favor, ni sobre un tema importante ni sobre otro intrascendente, ni a pie de urna ni mediante llamadas telefónicas. Ni siquiera he formado parte de esos grupos de gente a los que les dan a probar la nueva Coca-Cola o el nuevo &lt;em&gt;chopped pork&lt;/em&gt; bajo en calorías. Absolutamente nada. No he formado parte de ningún muestreo. Puedo decir, con total propiedad, que vivo en este mundo, qué remedio, pero a mí nadie nunca me ha pedido mi opinión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso mismo, observo cada vez con mayor desagrado esas encuestas en que un grupo significativo de personas se afilia a la casilla 4: “No sabe/No contesta”. “¿Cómo es posible?”, me digo, enfurecido, para mí. Si alguien viniera a recabar mi opinión, ¡a buenas horas iba yo a decirle que no sé o que no contesto! ¡Con las ganas que tengo de que me sondeen! Aunque la encuesta fuera a propósito de un nuevo detergente con olor a lavanda, del que ni siquiera he oído hablar, ¡vaya que si contestaría algo! Cualquier cosa menos permanecer mudo o encogerme de hombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún no he perdido la esperanza de que un día, en medio de la calle, venga alguien hacia mí con un papel en una mano y un bolígrafo en la otra, dispuesto a apuntar. O de que una tarde llamen al teléfono y una voz al otro lado me pregunte, como he oído que hacen, si tengo unos minutos para responder a una serie de cuestiones. Todavía confío. Porque es muy duro pasar por la vida sin que a nadie le interese tu opinión al respecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esa satisfaccón que debe de dar poder decirle a uno de tus descendientes, mirándole fijamente a los ojos: "Dime, hijo, ¿está bueno ese yogur?&lt;br /&gt;-Sí, papá, muy rico.&lt;br /&gt;-Pues que sepas que yo, junto con un 78% más de los catadores, fui el que decidió que le echaran más trozos de frutas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es inútil, amigo bloguero. Nadie me encuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S5aUY_MkNzI/AAAAAAAAAmw/i149JaJgm4k/s1600-h/Original_18A2647EDE_encuestadores-de-invesmark-6-.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 239px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S5aUY_MkNzI/AAAAAAAAAmw/i149JaJgm4k/s320/Original_18A2647EDE_encuestadores-de-invesmark-6-.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5446703956353103666" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-829661344142370158?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/829661344142370158/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=829661344142370158' title='49 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/829661344142370158'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/829661344142370158'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/03/el-imperio-de-la-opinion.html' title='EL IMPERIO DE LA OPINIÓN'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S5aUY_MkNzI/AAAAAAAAAmw/i149JaJgm4k/s72-c/Original_18A2647EDE_encuestadores-de-invesmark-6-.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>49</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-3116584425988954060</id><published>2010-03-04T11:37:00.000-08:00</published><updated>2010-03-04T11:45:47.007-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='de bares y libros'/><title type='text'>CURSO INSTANTÁNEO DE CRÍTICA EN CLAVE</title><content type='html'>4 de marzo de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es mi caso, que yo he leído con mucho gusto todo lo que habéis tenido la amabilidad de enviarme y todo me ha parecido formidable, pero ya sabes, amigo bloguero, que esto de la literatura funciona por “cuadras”, o por “escuderías”, si queremos ser más finos. La mayoría de las editoriales pertenecen a un grupo de comunicación, que a su vez tiene periódicos, emisoras de radio e incluso cadenas televisivas. Debido a estas “sinergias”, la norma es que el libro que lanza una editorial salga reseñado, en lugar preferente, en el periódico de “la Casa”, donde evidentemente se le calificará de prodigioso, insuperable, obra maestra y, lo que es más importante, de obligada compra si no quieres quedarte &lt;em&gt;out&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Y ay del reseñista que se salga de la norma! Famoso fue el caso, hace no mucho, de un famoso crítico al que desalojaron de un suplemento por no haber ensalzado como correspondía un libro de una editorial hermana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante esta norma, los críticos —al fin y al cabo, seres humanos— no han tenido más remedio que plegarse. Poner las estrellas, o las sonrisas, o los 9 sobre 10 donde mandan los de arriba “por el bien del negocio y la estabilidad de la empresa”. Repito que todo esto es humano, pero después de un largo y detallado examen de la crítica literaria en los suplementos culturales, creo haber llegado a la conclusión de que, sin embargo, y de un modo sutil —quizás inconsciente—, los críticos acaban revelando si un libro les ha gustado o no. Para ello —y a lo mejor sin querer— emplean una serie de claves que yo he creído haber descifrado y que aquí ofrezco en exclusiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una lectura rápida de la crítica del libro, resultaría que, por supuesto, éste es una joya, &lt;em&gt;imprescindible &lt;/em&gt;es el adjetivo más utilizado, pero si el crítico dice, por ejemplo, que:  —“El autor refleja como nadie la complejidad de los tiempos que corren” —quiere decir que a nadie ha leído antes que desbarrara tanto sobre insulseces modernas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si escribe: —“friso de la sociedad contemporánea” — alude a que hay un lío inextricable de personajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando opina que: —“esta obra abre múltiples interrogantes” —la realidad es que el crítico no se ha enterado de nada. De parecida forma: —“contribuye al diálogo”—significa que ni aunque estuvieran días discutiendo él y sus vecinos llegarían a desentrañar la novela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La frase: —“nos encontramos ante un autor de peso”— habla por sí sola. A algún crítico he leído, a propósito de un autor, la afirmación de que: —“es, sin duda, un peso pesado de las Letras”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si el crítico alaba de un autor  —“la consistencia de su prosa”— aquí &lt;em&gt;consistencia&lt;/em&gt; debe entenderse por espesor, pesadez, fárrago. Y si encima le inscribe —“en la línea de la tradición centroeuropea”—, está abiertamente declarando que es un señor tostón, que escribe sin puntos y apartes y con afán de trascendencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Destacar de una novela: —“su transgresión de las normas” —equivale a decir que está llena de errores sintácticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando un crítico ensalza de un libro —“su cuidadoso ajuste entre fondo y forma”—significa que, gracias a Dios, no tiene muchas páginas. De igual forma, si exclama que: —“uno está deseando llegar al final” —no se tome por que está intrigado y expectante por ver lo que ocurre, sino que, en este caso, quiere decir precisamente eso: que cuándo acabará el librito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—“Mucho tiempo hacía que no sabíamos nada de este autor” —es igual que si el critico dijera: “no me fastidies que ha sacado otro libro y que me toca reseñarlo a mí”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro día traeré más claves extraídas de la lectura de los suplementos culturales. Baste esto, de momento, como muestra y también como ejemplo de que, a pesar de todo, también los críticos literarios tienen sentimientos humanos y, si les pinchas, sangran. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S5AMsk-acDI/AAAAAAAAAmo/Tc7jiHpuwx0/s1600-h/mejores20079.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S5AMsk-acDI/AAAAAAAAAmo/Tc7jiHpuwx0/s320/mejores20079.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5444865909470162994" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-3116584425988954060?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/3116584425988954060/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=3116584425988954060' title='47 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/3116584425988954060'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/3116584425988954060'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/03/curso-instantaneo-de-critica-en-clave.html' title='CURSO INSTANTÁNEO DE CRÍTICA EN CLAVE'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S5AMsk-acDI/AAAAAAAAAmo/Tc7jiHpuwx0/s72-c/mejores20079.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>47</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-6792450500655128919</id><published>2010-03-01T12:08:00.002-08:00</published><updated>2010-03-01T12:21:22.477-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sin plaza fija'/><title type='text'>MAÑANA DE RISAS EN EL MUSEO DEL PRADO</title><content type='html'>1 de marzo de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La empresa en la que trabaja mi mujer organizó para este sábado pasado una visita guiada al Museo del Prado, especialmente enfocada para niños entre 6 y 12 años. Nosotros, que tenemos una hija de 6, nos presentamos allí todo ufanos, bien aleccionada la niña para que aguantase sin chistar —al menos, demasiado— todo el tiempo que durase la visita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—A ver si esta vez no nos echan de los sitios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez ya formado el grupo, apenas entrar, el guía —un tipo especializado en Educación Infantil— repartió entre el grupo de tiernos infantes, y después entre el grupo de tiernos padres que les acompañábamos, unos auriculares conectados a una especie de petaca que debíamos colgarnos al cuello. La tal petaca actuaba de receptor de radio, y a través de ella recibiríamos las explicaciones que, en voz suficientemente baja para no incomodar al resto de visitantes, el hombre iría largando a un pequeño micro que llevaba prendido en la chaqueta. ¡Qué modernidades!, me dije yo para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Interconectados pues, entramos en el Museo y al momento, como era de prever, comenzaron a sucederse los cuadros. La primera parada la hicimos ante &lt;em&gt;Las Meninas&lt;/em&gt;, donde el guía, para ganarse la atención de los niños, comenzó a explicarle que aquella señora rara que se veía a la derecha era una enana, de nombre Maribárbola, que tenía muy mal genio, y les cautivó con la anécdota de que con esas faldas tan grandes que se usaban en la época —“guardainfantes”, creo que se llamaban— las mujeres no podían sentarse en las sillas. Todo el género femenino, incluso las niñas, debían por fuerza de permanecer de pie en las habitaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S4wgpqc8uQI/AAAAAAAAAmQ/r_IU6rGYd7Q/s1600-h/Las-Meninas.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 183px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S4wgpqc8uQI/AAAAAAAAAmQ/r_IU6rGYd7Q/s200/Las-Meninas.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5443761949726521602" /&gt;&lt;/a&gt;—¿Y no podían sentarse a ver Disney Channel? —preguntó uno de los más pequeños, y los adultos contuvimos la primera risa, porque los niños son muy susceptibles.&lt;br /&gt;—No, no podían sentarse en sillas. Como mucho, si estaban muy cansadas, se dejaban caer en unos cojines. Pero luego, claro, el problema era levantarse. Sigamos —y con eso y poco más los niños le seguían alucinados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La siguiente parada fue ante un cuadro de Rubens: &lt;em&gt;El juicio de Paris&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿No observáis nada raro en estas mujeres? —les preguntó el guía.&lt;br /&gt;—¡¡Que están desnudas!! —exclamaron todos los niños casi al unísono.&lt;br /&gt;—No, no. Otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los niños se quedaron un buen rato mirando el cuadro. “Que no se han peinado”, aventuró uno. “No, no, otra cosa”, respondió el guía.Y como viera que ninguno contestaba, al fin dio la respuesta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿No os habéis dado cuenta de que están muy gordas?&lt;br /&gt;—¡¡Ahhhh!! —exclamaron de nuevo los niños a coro. Y de pronto uno levantó la mano.&lt;br /&gt;—Mi mamá también está muy gorda —dijo.&lt;br /&gt;—Bien, vamos a ver otro cuadro —contuvo la risa el profesor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S4wg_UkVs-I/AAAAAAAAAmY/VhEAns7htTI/s1600-h/el_juicio_de_paris.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 103px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S4wg_UkVs-I/AAAAAAAAAmY/VhEAns7htTI/s200/el_juicio_de_paris.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5443762321809060834" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Nos plantamos ante un lienzo de El Greco, pintor del que los niños destacaron que “en sus cuadros había mucha gente”. “Hay gente arriba”, señaló una niña a los santos que revoloteaban. “Hay gente a los lados”, indicó otro.  “¿Y por qué no hizo el cuadro más grande —opinó una niña de diez años, muy sabiamente— y así cabían todos?”. Superado por esta evidencia, el guía decidió proseguir la visita. Pasamos a ver obras de Goya, en especial &lt;em&gt;Los fusilamentos del tres de mayo&lt;/em&gt;. El guía explicaba a los niños que aquel hombre de la camisa blanca, con las manos levantadas, simbolizaba el valor, la decisión, la defensa de la Justicia… pero los niños no estaban por esas palabras grandilocuentes. Lo que a ellos les llamaba la atención es que los franceses se habían puesto muy cerca para disparar. “Qué morro, así cualquiera acierta”, fue la opinión general, y de la gran epopeya patria del Dos de Mayo los niños sólo sacaron en claro que los franceses “habían hecho trampa”. En fin, algo es algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S4whUIymIfI/AAAAAAAAAmg/eOFc1sCfAn0/s1600-h/goya-los-fusilamientos-del-3-de-mayo2.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 152px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S4whUIymIfI/AAAAAAAAAmg/eOFc1sCfAn0/s200/goya-los-fusilamientos-del-3-de-mayo2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5443762679424885234" /&gt;&lt;/a&gt;Muchos más cuadros vimos, y muchas más risas tuvimos que contener. Al final, y pese a todo, se advertía a los niños un poco cansados. Cuando salíamos del Museo —¡y ahora, a comer una hamburguesa!, pedían los chavales— le preguntamos a nuestra hija si le había gustado la visita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Sí —condescendió. Y luego se lo pensó un rato antes de decir—: Pero una cosa…&lt;br /&gt;—¿Qué cosa?&lt;br /&gt;—No celebraremos aquí mi cumpleaños, ¿verdad?&lt;br /&gt;—No, hija, no —le tranquilicé—. Esto es grande pero no está preparado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-6792450500655128919?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/6792450500655128919/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=6792450500655128919' title='45 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/6792450500655128919'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/6792450500655128919'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/03/manana-de-risas-en-el-museo-del-prado.html' title='MAÑANA DE RISAS EN EL MUSEO DEL PRADO'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S4wgpqc8uQI/AAAAAAAAAmQ/r_IU6rGYd7Q/s72-c/Las-Meninas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>45</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-2409439591638598860</id><published>2010-02-26T06:48:00.001-08:00</published><updated>2010-02-26T11:21:11.182-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='un tío disperso'/><title type='text'>ROLE PLAYING</title><content type='html'>26 de febrero de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin previo aviso, ayer mismo por la mañana -un 25 de febrero lluvioso y desleído-, me ocurrió un hecho trascendental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si he hablado aquí alguna vez de mi timidez patológica. No estoy orgulloso de ella, ni mucho menos. Ese pavor a hablar en público, esa incapacidad para sostener una mirada penetrante, ese deseo voraz de diluirme entre la gente y pasar inadvertido, estoy seguro de que está en la base de mis desdichas editoriales. Entiendo que debería sacudirme ese ridículo pudor, pero te aseguro, amigo bloguero, que es una roca a la espalda más pesada que la que debía sostener Sísifo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos días, en la empresa donde trabajo nos han impartido un curso de "técnicas comunicacionales" (dicho sea por hablar claro y pronto). En esencia, se trataba de que nos despabiláramos a la hora de hablar por teléfono. El curso estaba basado en la ténica del &lt;em&gt;role playing&lt;/em&gt;: uno de nosotros interpretaba a un cliente enfadado que telefoneaba y el otro a un compañero que atendía la llamada y tenía que 1) apaciguar al cliente, 2) solucionar su problema, y 3) venderle algo a la vez que se despedía, después de haberle dejado como en estado beatífico. Al lado, el profesor grababa al que hacía de atendedor y luego nos proyectaba a todos la película en que podían advertirse su palidez y sus sudores fríos, y oírse sus balbuceos, para que entre todos analizáramos y descompusiéramos el timbre tembloroso de su voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El quid del curso, al parecer, radicaba en simular bien las situaciones, y ¡a fe! que había compañeros capaces de meterse como nadie en la piel de un cliente enfadado. Actores espontáneos e inigualables a la hora de hacérselo pasar realmente mal al que les atendía al otro lado del hilo, por más que fuera una simulación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo había sudado ya mi buena ración de tinta china, y ya habían descompuesto y diseccionado a gusto mi voz y todo el mundo se había cachondeado de mi tembleque, cuando de pronto miré alrededor y vi a aquellos de mis compañeros más tímidos totalmente acojonados ante el dedo del monitor que ya se alzaba en el aire. Dedo que, inexorablemente, acabaría señalando a uno: "Usted -tronaría el monitor-; es su turno. Salga aquí a atender la llamada y a ver cuán mal lo hace". Y cuando el elegido marchaba a sentarse ante el teléfono de pega, cabizbajo y con las manos temblorosas, como el que marcha a enfrentarse a un paredón, aun le daba una palmadita en la espalda y le decía: "Tranquilo, hombre, que es una simulación".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces -todavía ignoro por qué-... ¡me levante y hablé! Yo fui el primer sorprendido de encontrarme allí, de pie, diciéndole al monitor que todo aquello me parecía muy desagradable, que era violento actuar, e incluso contemplar aquel paripé, que me sentía incómodo al ver a un compañero pasando un mal trago, por más que fuera ficticio, que aquel método me parecía denigratorio incluso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡No me lo podía creer! Por primera vez en mi vida había tenido ganas de decir algo en lo que creía tener razón y no había esperado a mascullarlo a solas en la soledad de mi cuarto. Por primera vez, yo creo, en toda mi vida, había querido decir algo, me había levantado ¡y lo había dicho! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, quedé fatal. La voz trémula, el tono inseguro, no encardiné, como decía en la pizarra, el punto dos con el punto tres, ni proyecté el aire desde el diafragma, como nos aconsejaba el monitor. ¡Pero me había levantado y lo había dicho!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Naturalmente también, muchos de mis propios compañeros me reprendieron. La opinión mayoritaria, sobre todo en los más sádicos que habían surgido inopinadamente, era que les había cortado el rollo. ¿Acaso no me daba cuenta que todo era un simulacro?, ¿es que no tenía sentido del humor? "Ver pasarlo mal a un compañero no es precisamente humor", les rebatí, pero era inutil. "Pues si que eres tú sensible", se oyó alguna voz en tono despectivo. El monitor mismo se sumó a esta corriente: la vida es cruel y no se puede ir por ella así de blandito: hay que sacudirse la vergüenza, vencer la timidez. "Que asome a tus ojos la mirada del tigre".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese, al parecer, era el único medio de triunfar en la vida. ¡La mirada del tigre! Sin embargo, algunos de los compañeros tímidos que, amilanados, me miraban desde el rincón donde se habían guarecido, parecían lanzarme miradas de agradecimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al término del curso, que con todo aquello yo había fastidiado, ¡y era un método muy implantado en el mundo anglosajón!, de vuelta a casa en el autobús, todavía me encontraba como en una nube: ¡Había querido decir una cosa y la había dicho! Después de cenar, con la niña ya acostada, me pusé hielos en un vaso largo y eché un buen chorreón de whisky caro. "Me lo he ganado", brindé con mi vieja compañera de los días infantiles, la timidez, a la que de pronto miraba con otros ojos y hasta me pareció encontrarla, esa noche, especiamente guapa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S4gdUnH_oSI/AAAAAAAAAmI/xnF2fktECJo/s1600-h/teatro+lleno.gif"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S4gdUnH_oSI/AAAAAAAAAmI/xnF2fktECJo/s320/teatro+lleno.gif" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5442632389614346530" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-2409439591638598860?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/2409439591638598860/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=2409439591638598860' title='49 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2409439591638598860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2409439591638598860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/02/role-playing.html' title='ROLE PLAYING'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S4gdUnH_oSI/AAAAAAAAAmI/xnF2fktECJo/s72-c/teatro+lleno.gif' height='72' width='72'/><thr:total>49</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-74466895163237515</id><published>2010-02-22T08:00:00.000-08:00</published><updated>2010-02-22T11:46:08.423-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materia cotidiana'/><title type='text'>GENTE EMPANADA Y OTROS</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;22 de febrero de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocas cosas me admiran más que la actividad humana. Que el ir y venir de un grupo de personas que efectúan su trabajo de manera coordinada. Yo trabajé en un restaurante grande, y de vez en cuando me paraba a observar, admirado, el trajín continuo de los camareros: este que pasa con una bandeja llena, aquél que vuelve con una vacía, ese de más allá que porta una pila de platos, ese otro que sirve los cafés… Todos ellos se cruzan, se eluden, abren y cierran las puertas de sendas patadas, cada quien inmerso en su pequeña labor que parece insignificante, pero con la que, al fin, dan de comer y dejan satisfechos a quinientos o seiscientos comensales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De veras que me parece un espectáculo maravilloso. Todavía hoy, cuando voy a comer a un restaurante grande, me quedo fascinado y boquiabierto con los camareros que van y vienen sin chocarse, ese que toma nota del pedido de una mesa, aquél que sirve la comida a otra, el de más allá que marcha diligente a buscar un salero…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Miguel, que te quedas atontado mirando —me reprende mi cuñado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igual que digo de los restaurantes, hablo de los albañiles en una obra, por ejemplo, de los técnicos que están montando un escenario, de la gente que cruza la Gran Vía a las doce de la mañana. Me encanta ver el hormigueo de las personas, la zumbante laboriosidad de las pequeñas colmenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con esto quiero decir que a mí me gusta, por lo general, la gente y que me encuentro a gusto entre el trajín cotidiano un poco antes de llegar al tumulto. Tal vez por ello mismo, y con entender bien a todos, hay un tipo de persona, sin embargo, que me resulta insufrible, al que a veces odio hasta la exasperación. Sé que un día voy a cometer un disparate, pero la culpa será sólo suya; estoy seguro de que cualquier juez me absolverá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablo de la gente que se queda parada justo al término de unas escaleras mecánicas, o según salen de unas puertas giratorias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esos tipos totalmente empanados que, nada más poner de nuevo el pie en tierra firme, quedan como petrificados, estólidos y estáticos, y los que vienen detrás no tienen más remedio que chocarse contra ellos, o si están en una puerta giratoria dar otra vuelta, si no quieren ser laminados. Yo he visto grandes montoneras de personas provocadas por estos escultóricos estultos, detenidos de pronto en mitad de la riada, dándose besos de despedida mientras a su alrededor se derrumban los transeúntes como fichas de domino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo habría que hacer con esta gente, amigos blogueros. A mí sólo se me ocurre el asesinato, pero éste, en fin, es un debate abierto a otras propuestas. Y ya, de paso que estamos y aunque de refilón, podríamos tratar también sobre la pena a imponer a esos otros tipos, paseadores de perros sin correa. Esos que cuando su mastín, o su &lt;em&gt;rottwailer&lt;/em&gt;, ha venido trotando desaforado hacia ti desde cientos de metros de distancia, y te mantiene acorralado contra una pared enseñándote los dientes y ladrando con un estruendo aterrador, se acercan tan tranquilamente, sin prisa, y te dicen:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Tranquilo, no tengas miedo, que no hace nada.&lt;br /&gt;O aún peor:&lt;br /&gt;—Tranquilo, no tengas miedo, que el animal lo huele.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ellos, para estos sí, el asesinato se me antoja poco&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S4KrVxxyUBI/AAAAAAAAAlY/TESSM9YlEFI/s1600-h/oeste18.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5441099690444738578" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 218px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S4KrVxxyUBI/AAAAAAAAAlY/TESSM9YlEFI/s320/oeste18.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#660000;"&gt;Gente atareada en el Oeste, año 1874&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-74466895163237515?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/74466895163237515/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=74466895163237515' title='49 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/74466895163237515'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/74466895163237515'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/02/gente-empanada-y-otros.html' title='GENTE EMPANADA Y OTROS'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S4KrVxxyUBI/AAAAAAAAAlY/TESSM9YlEFI/s72-c/oeste18.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>49</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-741972808186485825</id><published>2010-02-18T12:20:00.000-08:00</published><updated>2010-02-18T12:35:58.338-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sin plaza fija'/><title type='text'>QUE DIOS REPARTA SUERTE</title><content type='html'>18 de febrero de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De chaval, como imagino que a otros muchos, me fascinaba el ambiente de los toros. Me impresionaba el gesto enjundioso de los diestros y me hacía gracia la chulería y el porte pinturero con que se mueve, en general, la gente del mundillo. Me cautivaba toda la leyenda que hay detrás de un pase de muleta, las figuras de Pepe-Hillo, Belmonte, Joselito, Manolete… La imagen, siempre poética, de la sangre vertida sobre la arena. Los toros que pintó Picasso, que cantó Lorca, todo eso del remolino de colores, leí incluso que es una fiesta de raíces minoicas, nada menos. Todo ello, como digo, no puede menos de fascinar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, una vez, en televisión, vi cómo descordaban a un toro en una corrida. “Descordar” es clavar el rejón tan bajo (y tal mal, porque no es una cosa voluntaria) que le rompes al animal la columna vertebral y de pronto queda parapléjico, arrastrándose sobre sus patas delanteras y mugiendo confuso y aterrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde aquel día que cuento, me cruzo de acera al pasar frente a una plaza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde aquel día, también, di en acordarme de un amiguete que tuve cierta vez y que quería ser torero. Antes de eso, había estado de mozo de espadas de un torero algo conocido. “¿Y qué era lo que tenías que hacer?”, le preguntaba yo. “Pues nada, en realidad. Estar en la barrera y cuando el maestro iba a matar y me tendía la mano, ponerle en ella el estoque. Con cuidado, eso sí, para dárselo por el lado de la empuñadura”, creyó conveniente puntualizar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—O sea —recapitulé—, algo así como un &lt;em&gt;caddie&lt;/em&gt; de golf. &lt;br /&gt;—Nunca lo había visto por ese lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin llegó el día en que mi amigo iba a estrenarse en el arte de Cúchares. “Suerte, maestro”, le dije yo cuando se disponía a hacer el paseíllo. Vestía de corto, no de luces (la corrida era poco menos que un festival) pero, pese a todo, le vi un poco pálido, algo demudado. Había oído decir muchas veces que eso era lo normal, que el torero tenía que estar tenso y hasta acojonado cuando sonasen los clarines.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una fiesta de pueblo. En las gradas, los espectadores comían pipas casi  compulsivamente, bebían cerveza y se saludaban a gritos de un lado a otro del ruedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por suerte, como digo, la plaza era de ínfima categoría, casi una talanquera, y los silbidos con que fue acogida la actuación de El Niño del Amoniaco (ése era el nombre artístico elegido por mi amigo) no fueron demasiado sonoros. La gente más bien se reía al verle correr delante del toro (poco más que una vaquilla). En una de esas, el animal le pilló, le levantó los pies del suelo y le pasó luego por encima. Cuando se aposentó la polvareda, le vimos allí tirado y, mientras un compañero suyo, en la otra punta, entretenía al toro, varios de los espectadores fueron a ver si se había hecho daño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Estás bien? —le preguntaron.&lt;br /&gt;—Sí —respondió casi con un hilo de voz, tendido en el suelo cuan largo era.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y los espectadores volvieron entonces a sus localidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Pero ayúdenme a levantarme, llévenme en volandas a la enfermería o algo —protestó entonces mi amigo. Y dos o tres valientes acudieron a incorporarle, le pusieron otra vez en pie y le volvieron a colocar la muleta en la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La faena duro otro minuto, porque la vaca volvió a hacer por El Niño del Amoniaco y, tomándole de los pantalones cuando estaba a punto de ganar la barrera, le metió al otro lado de las tablas de forma accidentada. De la hostia que se dio en la cabeza, quedó medio noqueado. “¡Agua, agua, echadle agua para que reaccione!”, decía la gente, y los espectadores más cercanos tomaron entonces el cubo donde guardaban las cervezas a remojo, para que estuviesen fresquitas, y se lo echaron a mi amigo por la cabeza. “Pero quitadle el hielo, coño”, les reprendieron los espectadores más cercanos, porque, en efecto, los cubitos, al impactar en la frente de mi amigo, acabaron por dejarle &lt;em&gt;groggy&lt;/em&gt; en su totalidad…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…Y este es, en fin, el recuerdo que guardo, y que quiero guardar, del toreo: un acto grotesco y chusco contra el fondo de un noble animal asustado y herido. Habrá quien diga que carezco de sensibilidad para captar lo sublime del asunto; pero tal vez sean ellos quienes no la tengan, la sensibilidad, para captar lo ridículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S32kRbFu-ZI/AAAAAAAAAlI/xkrrXxsZNbA/s1600-h/Corrida_de_toros_en_la_Plaza_de_Santa_Maria_1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S32kRbFu-ZI/AAAAAAAAAlI/xkrrXxsZNbA/s320/Corrida_de_toros_en_la_Plaza_de_Santa_Maria_1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5439684544169965970" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-741972808186485825?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/741972808186485825/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=741972808186485825' title='45 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/741972808186485825'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/741972808186485825'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/02/que-dios-reparta-suerte.html' title='QUE DIOS REPARTA SUERTE'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S32kRbFu-ZI/AAAAAAAAAlI/xkrrXxsZNbA/s72-c/Corrida_de_toros_en_la_Plaza_de_Santa_Maria_1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>45</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-2966775488105426226</id><published>2010-02-15T08:56:00.000-08:00</published><updated>2010-02-15T09:29:59.980-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='un tío disperso'/><title type='text'>CARNAVALIA</title><content type='html'>15 de febrero de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos años, un grupo de amigos, chicos y chicos, para celebrar (o para consolarnos) de nuestra entrada en la cuarentena, hicimos un viaje a los Carnavales de Las Palmas. Pero hubiera dado lo mismo Tenerife. Me faltaría aquí espacio, tiempo y memoria RAM para describir el buen rollo de las fiestas de Carnaval canarias, lo alegre del ambiente, el humor de la peña, el arte de las &lt;em&gt;drag-queens&lt;/em&gt;, la gracia de quienes desfilaban y quienes miraban… Fue una verdadera Fiesta, escrito en mayúscula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo que quería contar es que, durante esos días, se me vino a la imaginación un cuento que en su momento, y todavía hoy, me sigue pareciendo una idea maravillosa. Parte de un hecho cierto: en aquel Carnaval de hace unos pocos años, leí la noticia de que la Autoridad estaba estudiando la denuncia puesta por el propietario de un piso del centro, en el sentido de que los desfiles y las carrozas y el jolgorio general de la ciudad le impedían el descanso nocturno. Él denunciante era… no me acuerdo ahora el oficio… el caso es que tenía que madrugar todos los días, para lo cual necesitaba dormir, algo imposible con todo aquel barullo. En vista de lo cual…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;…y dado el perjuicio psicológico que me ocasiona la citada actividad carnavalesca, solicito de la Autoridad su suspensión en el horario establecido para el reposo nocturno…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;O algo así debía de rezar la denuncia interpuesta. Lo más asombroso es que dicha denuncia había ido progresando, poco a poco, de tribunal en tribunal, y había llegado hasta un juez que, mirando el asunto fríamente, había decidido que el denunciante tenía razón en protestar. Toda la razón del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noticia, por aquellos días, iba corriendo de boca en boca.&lt;br /&gt;—Lo que no consiguió Franco en cuarenta años —protestaba la gente— lo va a conseguir el vecino del 3º B: suspender los Carnavales.&lt;br /&gt;—Hay que joderse —era el sentir unánime.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se podía palpar la conmoción entre algunos disfrazados, sobre todo entre los que llevaban meses preparando las carrozas… ¡Y aquí fue cuando se me ocurrió la idea para el cuento!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S3l-iItgGJI/AAAAAAAAAk4/QOY_hoB7mTY/s1600-h/carnaval.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S3l-iItgGJI/AAAAAAAAAk4/QOY_hoB7mTY/s320/carnaval.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5438517149945567378" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Me imaginé que la denuncia llegaba a término. Que un ciudadano cívico vencía al desparrame y conseguía del juez una orden en cumplimento de la cual todo el que anduviese armando bulla por la calle, disfrazado o no, sólo o en comparsa, fuese inmediatamente detenido por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y enviado a un calabozo a pasar la noche. Me imaginé la celda comunal y como iban entrando allí, por orden, Fidel Castro, Marilyn Monroe, el Conde Duque de Olivares… En un rincón, Napoleón Bonaparte juega al tute con Hannibal Lecter,  Frankenstein y el tipo de los pelos abultados del anuncio del Once-Ocho-Once. E.T. y Julio César discuten de fútbol, porque el primero es seguidor de la Unión Deportiva, y en un determinado punto le piden a Michael Jackson su opinión. En un sentido menos trivial, me imaginé las profundas conversaciones filosóficas que, unidos por el encierro y el estar mano sobre mano, podrían tener Rappel y el papa Benedicto, o aun mejor: ¿qué le aconsejaría Aristóteles a la Duquesa de Alba? ¿Y de qué estarían hablando tan seriamente, en ese otro rincón, Shakira y Darth Vader?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final de mi cuento, había más gente en chirona que en la calle. Y dentro era una fiesta y afuera un monótono silencio...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto, como digo, y mucho más, me imaginé en aquellos días, movido por la noticia comentada y también, debo decir, por el consumo excesivo de ron canario. Con la mezcla de todo ello, en mi mente combustió una idea maravillosa, vivida, impresionante…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…que al día siguiente se volatilizó. Mientras desayunaba en el hotel aquella mañana, y por la tarde, en el avión que me devolvía a la península, apenas si lograba acordarme de breves retazos, trozos inconexos, palabras sueltas del gran cuento que me había imaginado y que concluía con la gran fuga de todos los prisioneros. Ya sé que no tenía la categoría de un relato de Cortázar, pero hay cuentos que deben escribirse tal cual vienen, sin dejarlos reposar. A paso de desfile de comparsa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S3l-ztYR-UI/AAAAAAAAAlA/B8Q971uIc58/s1600-h/carnaval+las+palmas.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S3l-ztYR-UI/AAAAAAAAAlA/B8Q971uIc58/s320/carnaval+las+palmas.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5438517451846449474" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-2966775488105426226?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/2966775488105426226/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=2966775488105426226' title='129 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2966775488105426226'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2966775488105426226'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/02/carnavalia.html' title='CARNAVALIA'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S3l-iItgGJI/AAAAAAAAAk4/QOY_hoB7mTY/s72-c/carnaval.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>129</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-5527569653576720553</id><published>2010-02-10T07:37:00.001-08:00</published><updated>2010-02-10T07:46:19.901-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='por mal camino'/><title type='text'>OLAYA Y LA ECONOMÍA SUMERGIDA (y II)</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;10 de febrero de 2010&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#660000;"&gt;En el capítulo anterior…&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Heme aquí empleado en un “importante proyecto editorial”, trabajando en un polígono industrial de Algete, en una nave separada en dos por una mampara, con tres muchachos de aspecto alicaído como compañeros —uno de ellos argentino, con lo que la melancolía se incrementaba– y una chica de numerosas gracias llamada Olaya... &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Olaya era la administrativa, la encargada de llevar las cuentas y esas cosas, pero su principal tarea, según pronto advertí, era acudir a abrir cuando llamaban a la puerta. En el 90% de los casos, quienes entraban eran tipos malhumorados que irrumpían bufando y, sin mediar apenas palabra, se enzarzaban a hostias con Fidel. Este, como ya se comentó en la entrada anterior, era comunista, lo cual, sin embargo, no constituía ningún óbice para que moviera los brazos como molinos y soltara unas hostias como panes. Una vez, pese a todo, uno de los recién llegados acertó a agarrarle del gaznate y no le soltó por más que los demás tironeáramos de él. Sólo cuando Fidel comenzó a ponerse azul —o algo parecido, nunca vi un rostro humano con esa coloración— dijo que vale, que le pagaría, y cuando el otro le soltó, Fidel, entre sobrecogedoras toses, comenzó a extenderle un cheque. “Nada de cheques —dijo el otro—; en metálico”. “Pero no tengo ese dinero”. “Pues te acompaño al banco”, y le agarró del hombro. Fidel bajo refunfuñando, pues en varias ocasiones se había declarado enemigo declarado de los bancos. Del régimen capitalista y la excesiva importancia que se le da al dinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había veces en que Fidel no estaba, porque se había vestido algo parecido a un traje y se había ido “a buscar clientes”, y los agresores entonces quedaban frustrados, le daban un par de puñetazos a la puerta de chapa y juraban volver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Alguna novedad? —preguntaba Fidel cuando volvía a la nave, después de varias horas de buscar clientes.&lt;br /&gt;—Nada especial —le informaba Olaya—. Ha venido Pepe.&lt;br /&gt;—¿Ah, sí? ¿Y qué quería?&lt;br /&gt;—Qué va a querer. Soltarte una hostia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya sé que soy un poco tonto, pero a mí en aquellos momentos, cuando volvía agotado de buscar clientes, me daba cierta pena este pobre hombre, el comunista emprendedor, o el emprendedor comunista, que ignoro qué fue primero, si el comunismo o el emprendimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De entre sus inopinadas vistas, había quienes, mientras se marchaban airados, amenazaban a Fidel con mandarle a un inspector de Trabajo. Éste acostumbraba a desentenderse de la amenaza, como de todo lo demás, pero cierta vez llamaron a la puerta, Olaya fue a abrir y entonces vimos que el recibimiento era más largo de lo normal, y oímos que la chica se deshacía en bienvenidas y palabras zalameras. Eso de que al abrir la puerta no entrara nadie hecho un energúmeno era bastante sospechoso, hasta que Fidel, con un susurro y haciéndonos señas, nos indicó que nos deslizáramos sin hacer ruido hacia la salida, cogiéramos nuestros abrigos del perchero y saliéramos a la calle por la puerta que, hábilmente, Olaya había dejado abierta…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Por fin entendí para lo que estaba instalada la mampara en medio de la nave, y por qué sólo Olaya acudía a abrir la puerta! Mientras el inspector de Trabajo, absorbidos todos sus sentidos por los encantos olayescos, pasaba al interior, los tres trabajadores —argentino incluido— abandonamos el local protegidos por la mampara y conteniendo la risa, como si estuviéramos jugando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es totalmente cierto, amigo bloguero. Ya sé que suena extraño, a vodevil, pero es verdad de cabo a rabo. Y, justo es reconocerlo, fue bastante divertido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Esta es la tercera vez que me escabullo así —me dijo uno de los compañeros cuando ganamos la salida.&lt;br /&gt;—¿Y todos estos ordenadores encendidos? —oí que preguntaba el inspector ahí dentro.&lt;br /&gt;—Es que tenemos que trabajar en distintos equipos —le explicaba Fidel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S3LTFXPxEII/AAAAAAAAAkw/dDAjx2OXApw/s1600-h/pelea.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5436639789282562178" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S3LTFXPxEII/AAAAAAAAAkw/dDAjx2OXApw/s320/pelea.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#330000;"&gt;Ensalada de hostias con Olaya en medio &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Estuve en aquella nave apenas dos meses. Por supuesto, sin dar de alta en ningún lado, “porque esto va así —me dijo Fidel—, lo tomas o lo dejas”. Me pagaba mediante sobre, y no todo lo que me correspondía, “porque tamborilero bien pagado no hace buen son”, solía decir. Cuando al fin encontré otro trabajo, aunque no muy bueno, y me dispuse a irme —“suerte tenés que podés marcharte de este quilombo”, me dijo el argentino— esperé hasta el último momento, a ver si arteramente, callando mi decisión y pidiéndole a Fidel un anticipo, conseguía recuperar la pasta de la que se había apropiado. Pero es muy difícil engañar a un tahúr, y al final pasó el tiempo y tuve que anunciarle a Fidel que me iba y pedirle que me pagara el dinero que me debía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué dinero? Yo a ti no te debo nada.&lt;br /&gt;—¿Cómo que no? Trescientos euros.&lt;br /&gt;—No me hagas reír.&lt;br /&gt;—Reír no. Lo que voy a hacer es…&lt;br /&gt;—¿Qué? ¿Darme una hostia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así fue como abandoné aquel trabajo. Afortunadamente, la vida me fue algo mejor después de eso, pero algunas veces todavía me despierto sobresaltado, pensando en el compañero argentino que debe de seguir allí y, sobre todo, haciéndome esa pregunta que aún me asalta cuando oigo hablar de economía sumergida. ¿Cómo es posible que una mujer como Olaya estuviera liada con aquel trapisondero, estafador y vendeburras que casi le triplicaba la edad? &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-5527569653576720553?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/5527569653576720553/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=5527569653576720553' title='41 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5527569653576720553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5527569653576720553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/02/olaya-y-la-economia-sumergida-y-ii.html' title='OLAYA Y LA ECONOMÍA SUMERGIDA (y II)'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S3LTFXPxEII/AAAAAAAAAkw/dDAjx2OXApw/s72-c/pelea.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>41</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-6555607664222906640</id><published>2010-02-08T13:25:00.000-08:00</published><updated>2010-02-08T13:57:16.602-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='por mal camino'/><title type='text'>OLAYA O LA ECONOMÍA SUMERGIDA (I)</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;8 de febrero de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que la economía española se viene abajo estrepitosamente, me acuerdo de aquellos días en que la mía particular también hizo “crack”. Esto fue hace 6 años y 11 meses. Me acuerdo tan exactamente de la fecha porque en aquellos días intentábamos mi mujer y yo quedarnos embarazados y no había forma. Siempre me ha admirado la facilidad con que la gente pobre y sin recursos tiene una prole de hijos. Pronto comprendí la razón: es algo así como un designio divino. Porque, después de tanto tiempo de intentonas, fue quedarme sin trabajo y sin subsidio y, matemático, embarazarse mi mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo agobiado por lo que se aproximaba, leía todos los días el "Segunda Mano" y, cierta mañana, encontré que se precisaba un redactor para importante proyecto editorial. Llamé al teléfono del anuncio y me citaron en unas señas de un polígono industrial cerca de Algete. Aquello —lo del polígono industrial y, ahora que lo pienso, también lo de Algete— como sede de un “importante proyecto editorial” debía de haber despertado en mí alguna suspicacia, pero yo estaba poco menos que desesperado y allí me tienes, amigo bloguero, tocando el timbre de una nave, justo al lado de un taller de chapa y pintura y de un almacén de productos chinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me abrió una chica de veintipocos años… cómo describirla…. bueno, es fácil: despampanante. Desde el cabello hasta los pies, pasando por los ojos zarcos, los labios entreabiertos y la camisa, entreabierta también por la parte del escote, todo en esa mujer incitaba a la pasión. Su voz, cuando dijo “hola”, era aterciopelada, su cabello rubio caía en cascada sobre sus hombros Era lo último, si soy sincero, que esperaba encontrarme en Algete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La chica dijo llamarse Olaya y me condujo al interior. Me llamó la atención, una vez me hube recuperado del impacto del recibimiento, que era una nave larga y, en medio, dividiendo totalmente la sala en dos, había una mampara desde el fondo hasta la puerta. El jefe, que me aguardaba al fondo de la nave, era un tipo como de sesenta años, pero de aspecto “enrollado”. Quiero decir, que aunque estaba medio calvo gastaba melena, que se peinaba atrás con coleta, y vestía chaleco de traje, vaqueros de pitillo y unas Converse All Star. Dijo llamarse Fidel, y se presentó como “emprendedor”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Hola, soy Fidel. Emprendedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el chaleco, junto con varias chapas y diversos “pins”, lucía una insignia del Partido Comunista, cosa que me extrañó. Porque esto sucedía en el año 2003 y yo hacía lo menos veinte años que no veía a nadie con la hoz y el martillo en la solapa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobreponiéndome a mi estupor, atendí a las explicaciones de Fidel sobre la naturaleza de mi trabajo: el caso era que allí se componían revistas corporativas y mi labor, básicamente, iba a consistir en redactar pies de foto y maquetarlos. Dicho esto, me puso enfrente de un Pentium I —II como mucho— que funcionaba como una carraca y ¡eso sí! me dijo que me mantuviera siempre a ese lado de la mampara y no me pasara al otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Por qué? —me atreví a preguntar.&lt;br /&gt;—Tú hazme caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparte de Fidel y Olaya —que pese a la diferencia de edad estaban liados, como pronto pude comprobar cuando se dieron un pico—, había en la nave tres chicos más, uno de ellos argentino, con cierto aspecto triste y macilento. En cuanto salimos aquel primer día de trabajar, me advirtieron que Fidel no era mucho de fiar, “pero bueno —concluyeron—, ya te darás cuenta”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me habían situado cerca de la puerta y al día siguiente, que llamaron al timbre, me disponía a levantarme y acudir a abrir cuando la voz de Fidel me detuvo en seco: “Tú no, que abra Olaya”. Y Olaya, casi a la carrera, me adelantó, se colocó la ropa, abrió la puerta… ¡y se desencadenó la tormenta! Más rápido de lo que tardo yo en contarlo, un tipo se introdujo en la nave soltando improperios, fue hasta donde estaba Fidel y se enzarzaron a hostias. ¡Algo similar a &lt;em&gt;La taberna del irlandés&lt;/em&gt;! Los que estábamos allí —yo de nuevo sobreponiéndome al estupor— reaccionamos más o menos rápido y separamos a Fidel y al recién llegado, que se marchó rumiando insultos. Cuando salió de la nave, Fidel, como si tal cosa, se recompuso la ropa, se volvió a hacer la coleta y nos pidió que retornáramos al trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#660000;"&gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S3CGKLCdq2I/AAAAAAAAAko/0XiXQnzHMck/s1600-h/elexissin.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5435992259556125538" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 274px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S3CGKLCdq2I/AAAAAAAAAko/0XiXQnzHMck/s320/elexissin.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#660000;"&gt;Aquí un retrato que hice de Olaya a vuelapluma&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-6555607664222906640?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/6555607664222906640/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=6555607664222906640' title='34 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/6555607664222906640'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/6555607664222906640'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/02/olaya-o-la-economia-sumergida-i.html' title='OLAYA O LA ECONOMÍA SUMERGIDA (I)'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S3CGKLCdq2I/AAAAAAAAAko/0XiXQnzHMck/s72-c/elexissin.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>34</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-7319807765891563207</id><published>2010-02-04T13:38:00.000-08:00</published><updated>2010-02-04T13:59:43.146-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='por mal camino'/><title type='text'>EL PANORAMA DE SIEMPRE</title><content type='html'>4 de febrero de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy escribo un poco desmoralizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo cierto es que a mí me gusta escribir: imaginar situaciones, idear paisajes, lugares, tipos humanos, afanarme hasta las tantas de la noche sobre un adjetivo que, de pronto, no cuadra, y para resolverlo has de ir desmontando piezas y piezas, capítulos enteros a veces, hasta encontrar la causa de la corrupción; me gusta escribir, también de pronto, y como si me las dictaran, páginas y páginas, o esa escena que sale de seguido y la relees varias veces y no está mal. Uno puede escribir y situarse, de pronto, ante una ventana, y abrirla y que al otro lado se extienda un campo soleado, o un mar furioso, o una plaza llena de gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son los días de las grandes ilusiones, los grandes sueños, los paisajes llenos de color.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero uno pone el punto final y empieza otra época. Comienza el tiempo de los desprecios y las humillaciones, de los rechazos y, más por lo común, la indiferencia. Ese correo al que ni siquiera responden, esa llamada telefónica que nunca se produce, el buzón vacío, ese premio que ya debería haberse fallado y pasa enero, febrero, marzo, abril y no hay ningún mensaje en tu bandeja de entrada. Uno pone el punto final y se desata entonces el tiempo de las calles estrechas, sucias, deprimentes, y encima de imposible aparcamiento; es el tiempo de los portales desvencijados, los despachos llenos de polvo, si es que consigues que te reciban en uno, los actos culturales desabridos, las presentaciones tristes, los que te estrechan la mano con igual desgana que tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que lo debería visualizar de otra manera; dicen que pensar en un final feliz y radiante de las cosas es impulsar a que éstas se dirijan por ese camino. Pero pronto descubres que no es sino una chorrada de los libros de autoayuda. Al final, de cualquier forma, vez tras vez, acabo de noche en una calle angosta del centro, el suelo húmedo y lleno de papeles, el cierre metálico de los comercios echado. Un perro abandonado y escuálido pasa delante de mí. En la boca (mía) el regusto de varias cervezas de más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces me gustaría no haber tenido esta tonta afición y no tener que verme al fondo de estos callejones. Cualquier otro, medianamente sensato, lo hubiera ya dejado...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces vuelvo a casa. Y respiro hondo hasta recuperar el ánimo. Luego enciendo el ordenador, me sitúo por enésima vez ante la ventana y miro (y escribo) lo que hay al otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así prácticamente año tras año. Como un inmenso e interminable ciclo. Empezar una vez tras otra. Al final, no sé si acabaré llegando a alguna parte. Sospecho que no, pero lo que es seguro es que, de llegar, lo haré escéptico y agotado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S2tC30z6yUI/AAAAAAAAAkg/awVK5N2NwOo/s1600-h/callejon2vv4.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 240px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S2tC30z6yUI/AAAAAAAAAkg/awVK5N2NwOo/s320/callejon2vv4.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5434510902189279554" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-7319807765891563207?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/7319807765891563207/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=7319807765891563207' title='55 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7319807765891563207'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7319807765891563207'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/02/el-panorama-de-siempre.html' title='EL PANORAMA DE SIEMPRE'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S2tC30z6yUI/AAAAAAAAAkg/awVK5N2NwOo/s72-c/callejon2vv4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>55</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-7500530017559906647</id><published>2010-02-01T13:41:00.000-08:00</published><updated>2010-02-01T21:34:35.399-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='madrid en parcelas'/><title type='text'>PLATAFORMA PRO CASA RURAL</title><content type='html'>1 de febrero de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S2dSt-01u_I/AAAAAAAAAkQ/zZoQOP6rp-o/s1600-h/puerta+del+sol.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S2dSt-01u_I/AAAAAAAAAkQ/zZoQOP6rp-o/s320/puerta+del+sol.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5433402425358007282" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre le he tenido un especial aprecio a ese edificio de la Puerta del Sol de Madrid en el que se alza el cartel de Tío Pepe. No sé si lo he dicho alguna vez aquí, pero mi abuelo trabajaba instalando luminosos y cierta vez creo que me contó que ese anuncio lo había erigido él. Quizás sólo quisiera impresionarme, pero ¿qué más da? Sea como sea, le tengo un hondo cariño a ese inmueble que hace el número 1 de la plaza; en él se instalaba hasta hace poco el hotel París y uno de los locales del edificio (creo que el que hacía esquina a Alcalá) fue ni más ni menos que el celebre café donde Valle Inclán perdió el brazo a causa de una reyerta literaria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observarás, amigo bloguero, que hablo en pasado y es que el edificio desde hace varios años se encuentra abandonado por completo y la última vez que pasé por allí, esta Navidad pasada, amenazaba incluso ruina. Daba mucha pena verlo cubierto de polvo, apuntalado en algunas zonas, tapiadas todas sus ventanas, su parte baja llena de carteles, pintadas, basura...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy he leído en la prensa local que está muy avanzado el proyecto de rehabilitación del edificio, y que está previsto darle un "uso terciario". Me he enterado luego que este eufemismo de &lt;em&gt;terciario&lt;/em&gt; quiere decir que van a instalar comercios. "Qué redunden en beneficio de todos y pongan en valor este conjunto urbano único en su género e impulsen la convivencia", ha dicho un concejal. Lo que traducido significa que seguramente planten allí un Corte Inglés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O un Zara. O un Dunkin Donuts. Sea como sea, mucho me temo que dentro de poco acabarán descolgando el letrero del Tío Pepe porque entorpece la visibilidad de los carteles de la Semana Fantástica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo todo esto, no hace falta que lo diga, lo veo muy mal. Porque, ¿para qué queremos tantos Cortes Ingleses? Va a llegar un momento en que la ciudad toda sea una inmensa planta de caballeros, sin principio ni final. Edificio que queda libre en Madrid, edificio que acaba siendo un Corte Inglés. En la esquina de Goya con Alcalá hay lo menos cuatro, no exagero, aunque me ha dicho un amigo que la última vez que estuvo habian abierto otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi cuñado es de la opinión de que "nunca habrá bastantes Cortes Ingleses". Pero es que mi cuñado es como es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro día vi en el programa de televisión "Madrileños por el mundo" que a un tío de Nueva Zelanda lo que más le había gustado de Madrid era El Corte Inglés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alarmado, en todo caso, por el &lt;em&gt;uso terciario&lt;/em&gt; que se le pretende dar al edificio, he tenido una idea que creo que, si todos nos unimos y hacemos correr la voz, podría resultar. Parece una idea descabellada -y en realidad lo es- pero hay que intentarlo. Mi idea es ésta: montar en el edificio un hotel rural. En plena Puerta del Sol, ¿por qué no?: un hotel rural. Quedaría raro, pero imagina, amigo bloguero, que se decora convenientemente, que por dentro se recrea una vieja corrala madrileña, con un gran hueco en el centro para que irrumpa la luz en verano o caiga la lluvia en invierno y repiquetee contra el piso. Suponte que en el centro se sitúa un patio, con una fuente, con geranios, con pajaros cantando, que las habitaciones se decoran conforme a un estilo antiguo y evocador, que se reparten aquí y allá muchas mecedoras, que por la mañana, temprano, el lugar se inunda de olor a churros recién hechos, y a mediodía se expande por el aire un olor a cocidazo o a bocadillo de calamares...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo el espacio transmitiría paz, calma, sosiego, e invitaría a la lectura y la reflexión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contra el Imperio verdinegro, pues, la única medida que se me ocurre es reivindicar el absurdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S2dZPMclT7I/AAAAAAAAAkY/eYP6AI_SpXs/s1600-h/Tio_Pepe_S__l_Sol_2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S2dZPMclT7I/AAAAAAAAAkY/eYP6AI_SpXs/s320/Tio_Pepe_S__l_Sol_2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5433409593019813810" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-7500530017559906647?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/7500530017559906647/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=7500530017559906647' title='45 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7500530017559906647'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7500530017559906647'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/02/plataforma-pro-casa-rural.html' title='PLATAFORMA PRO CASA RURAL'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S2dSt-01u_I/AAAAAAAAAkQ/zZoQOP6rp-o/s72-c/puerta+del+sol.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>45</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-146826021624439036</id><published>2010-01-29T10:56:00.000-08:00</published><updated>2010-01-29T11:02:29.124-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='con nombre propio'/><title type='text'>SALINGER Y LA AVENA</title><content type='html'>29 de enero de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando era pequeño, me daban de desayunar copos de avena. Por entonces no se comercializaban tanto en España, ni se encontraban con la facilidad de los Kellog´s actuales y todas sus imitaciones. Mi madre iba a comprarlos a una tienda del Paseo de la Castellana que quedaba bastante lejos, y recuerdo que alguna vez salió a comprarlos en un día frío y lluvioso porque los copos de avena no podían faltar en el desayuno. Eran fundamentales para el crecimiento de los chicos; en Estados Unidos era con lo que desayunaban (según podía verse en las series en blanco y negro), y ya se sabe que de USA venían los mejores deportistas y los grandes científicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que a mí los copos de avena nunca me gustaron, y un día, con doce o trece años, me enfrenté a mi madre y le dije que estaba harto de comer esa bazofia. Ella intentó razonar con vehemencia, pero yo me encastillé en mi repugnancia y al final mi madre no volvió a salir nunca más a comprar copos de avena. ¡Con lo que ella había hecho por favorecer mi crecimiento!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre me acuerdo con bochorno de esta nadería, y me remuerde la conciencia no haber comido y haber callado. Hoy, quizás por compensar esa insignificancia, procuro que no falten nunca en casa pasas de Corinto, que he oído vienen muy bien para el crecimiento de los niños. Mi hija no pone buena cara cuando las come, pero yo —todo sea por su bien— si acaso faltan soy capaz de ir andando aun bajo la lluvia hasta el lejano supermercado donde las venden…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero veo que me estoy yendo por las ramas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que quería decir es que cada vez que veo una bolsa de copos de avena, o una caja de modernos &lt;em&gt;corn-flakes&lt;/em&gt;, no sé por qué me acuerdo de Salinger. Sé que no tiene explicación. También, e irremediablemente, cuando veo u oigo un tiovivo se me viene a la memoria el estremecedor final de &lt;em&gt;El guardián entre el centeno&lt;/em&gt;, cuando el protagonista le suplica a su dulce hermana pequeña que siga siendo una niña. Y cuando, antiguamente, alguien mayor de mi mismo sexo me acariciaba el cabello (ya hace mucho tiempo que dejaron de hacerlo) al instante e se me venía a la cabeza la imagen de aquel profesor que ofreció alojo al protagonista y luego se le acercó sigilosamente en medio de la noche. De vez en cuando, me viene a la boca, sin razón alguna, un regusto amargo hacia el sexo, una acidez de desconfianza y miedo que era la que sobrecogía a Holden Caulfield.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Y hoy llevan todo el día diciendo por la radio que este personaje, fustigado por miedos atávicos, es todo un símbolo de la modernidad! ¡Ja!, pienso para mí. Porque Caulfield es inmenso literariamente, muy inmenso, pero en él no late ningún hombre nuevo, sólo palpita el terror ancestral a crecer y avanzar por un mundo donde todo está impregnado por la esencia de ese fantasma terrible de susurros y caricias que empuja a los niños al abismo. Quizás es sólo una apreciación enfermiza mía, pero en todo caso es la misma o parecida a la que muchos desequilibrados, como Chapman (*) hallaron en las páginas de la novela. Siempre me ha sorprendido que &lt;em&gt;El guardián entre el centeno&lt;/em&gt; constituya una lectura obligatoria en los institutos estadounidenses. Por más bueno literariamente que sea el libro, que lo es, mejor escrito que esté y hondura humana que contenga, no creo que sea recomendable como lectura juvenil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;(*) el asesino de John Lennon&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es casi tópico decir que la vida de muchos adolescentes occidentales, sobre todo los que andamos ahora en torno a los 40 años, ha estado marcada por la lectura de &lt;em&gt;El guardián…&lt;/em&gt; En mi caso quizás sea así. Fue en Salinger, quizás, donde primero aprendí que lo importante de una novela no es narrar peripecias, aventuras, anécdotas… Eso lo puede hacer cualquiera, o al menos mucha gente. Lo importe es crear un mundo y suscitar una sensación, una inquietud, mejor cuanto más profunda. Y eso sólo lo pueden hacer unos pocos privilegiados por el genio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S2MwQM0D-fI/AAAAAAAAAkA/W9oq2XOZ0pg/s1600-h/centeno.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5432238630414580210" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 230px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S2MwQM0D-fI/AAAAAAAAAkA/W9oq2XOZ0pg/s320/centeno.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#330000;"&gt;De igual manera, digo que su cuento breve “Un día perfecto para el pez plátano”, su otro supuesto momento cumbre, ni me ha gustado nunca ni en realidad lo he entendido&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S2MwYiCI7ZI/AAAAAAAAAkI/qsduSncEqK8/s1600-h/salinger-2-500.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5432238773549723026" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 234px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S2MwYiCI7ZI/AAAAAAAAAkI/qsduSncEqK8/s320/salinger-2-500.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-146826021624439036?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/146826021624439036/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=146826021624439036' title='28 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/146826021624439036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/146826021624439036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/01/salinger-y-la-avena.html' title='SALINGER Y LA AVENA'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S2MwQM0D-fI/AAAAAAAAAkA/W9oq2XOZ0pg/s72-c/centeno.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>28</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-3727012550504768732</id><published>2010-01-27T07:43:00.000-08:00</published><updated>2010-01-27T07:52:25.004-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materia cotidiana'/><title type='text'>PORTABILIDAD</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;27 de enero de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribo nervioso porque dentro de un rato van a venir a hacerme la portabilidad. Nunca en mi vida me he visto en otra parecida. Me han dicho que tardarán 24 horas, 48 como mucho (pero ya serán 72, e incluso 120, porque está el fin de semana de por medio). Durante todo ese tiempo, voy a estar desconectado de Internet, alejado del mundo bloguero (*). Confieso que voy a sentirme bastante raro cuando acueste a la niña y no tenga que ponerme luego a repasar mi correo, a actualizar mi blog, a dar una vuelta por mis favoritos, a leer y comentar las genialidades que, sin descanso alguno, se cuelgan en la Red.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(*) bueno, sí, ya sé que puedo irme a un cibercafé, pero nunca será lo mismo.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace dos años yo no sentía esta pulsión. Hace dos años, incluso, me burlaba de las cibermodas y tachaba de frikis a los que se sentaban delante de un teclado. Hace dos años yo era mucho más cenutrio que ahora, y consideraba que eso de los blogs era un torpe y aburrido desahogo de gente huraña y solitaria. ¡Lo que es la ignorancia! Fue leer apenas diez o doce entradas, fue encontrarme, en un solo día, con más páginas impactantes e inteligentes de las que había leído, impresas, en todo un mes, y cambiar por completo mi opinión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy pienso de manera muy distinta. Sinceramente creo que la Red está cambiando, e incluso revolucionando, el comportamiento humano. Hace años me sentía algo desmoralizado, alicaído por aquello que solía decirse de que habíamos llegado “al fin de la Historia”, pero hoy estoy contento e ilusionado de vivir en un momento de cambio brutal y de contribuir modestamente a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso que el mundo puede ir a mejor, pero igual ocurre lo contrario y va a peor. No lo sé, en realidad, y me alegra no poder saberlo por estar inmerso en la vorágine de la época y enfangado en el lodo. Me alegra mucho carecer de perspectiva histórica. Hasta hace apenas unos años, en los ochenta y noventa, cuando los hechos parecían estar en un “impasse” de espera, uno podía distanciarse y analizar fríamente los años transcurridos hasta allí, e incluso burlarse de lo mal que se había actuado en épocas pasadas. Pero la montaña rusa ha vuelto a ponerse en marcha, otra vez la Historia corre a toda velocidad hacia delante y, como digo, me encanta estar echando astillas en la caldera, tecleando en el ordenador con la lengua a un lado de la boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El horizonte se acerca y nadie sabe qué hay del otro lado. Perdón por la moñez, pero lo que importa es ¡¡más madera!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora hete aquí que, de pronto, cuando más estaba metido en mi época, vienen a hacerme una portabilidad. También yo, vaya momento que he elegido para cambiar de operador. Espero que en estos tres, cuatro o siete días no ocurra nada importante en el blogomundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡Bzzzzz!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han llamado al portero automático. Es él: el portabilizador. Voy cerrando, amigos blogueros. Volveré en breve, espero que los plazos que me han prometido sean ciertos. Entretanto, os echaré de menos. Adiós, amigos, adiós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡Bzzzzz!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ya voy, pesao!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S2BgnO42_hI/AAAAAAAAAj4/fr22okVmZto/s1600-h/alexander-graham-bell.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5431447377736564242" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 262px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S2BgnO42_hI/AAAAAAAAAj4/fr22okVmZto/s320/alexander-graham-bell.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#663300;"&gt;Bell, al teléfono, manteniendo una conversación íntima&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-3727012550504768732?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/3727012550504768732/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=3727012550504768732' title='31 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/3727012550504768732'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/3727012550504768732'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/01/portabilidad.html' title='PORTABILIDAD'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S2BgnO42_hI/AAAAAAAAAj4/fr22okVmZto/s72-c/alexander-graham-bell.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>31</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-7426558253338631871</id><published>2010-01-25T07:11:00.000-08:00</published><updated>2010-01-25T07:15:38.249-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuestión de gustos'/><title type='text'>SKELETON</title><content type='html'>25 de enero de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba este fin de semana viendo, tan tranquilo, el canal de deportes cuando de pronto anunciaron la retransmisión de una prueba de “skeleton”. ¿Skeleton?, ¿qué será eso?, me decía yo para mí. Pronto obtuve la respuesta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hete aquí, al fondo, un paisaje nevado, y en primer plano una pista de trineos. De repente, sale un representante, pongamos canadiense, protegido por un casco. Después de una breve presentación, el canadiense se lía a correr y se lanza de bruces, cuan largo es, sobre una plancha de fibra de no sé qué. Tumbado boca abajo sobre dicha plancha, la cabeza siempre por delante, comienza a descender por la pista cada vez más rápido, cada vez más rápido, hasta llegar a los 120 kilómetros por hora. O más. Después de un rato pegando tumbos de un lado a otro de la pista, llega al final y allí le frenan tres o cuatro colchonetas de gomaespuma —no estoy de broma— que los organizadores le tiran al paso. Una vez frenado el hombre de cualquier forma, se levanta de la plancha —un poco mareado—, se quita el casco, y al ver en el marcador el tiempo que ha hecho comienza a dar brincos y voces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Observen la alegría que se ha llevado el representante canadiense —decía el comentarista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, cuando vi esa nueva especialidad, y tras unos segundos de estupor, sólo acerté a decir aquello que exclamó Obelix cuando le llevaron a ver por primera vez un partido de rugby:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Hemos de introducir este hermoso deporte en la Galia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez acabada la retransmisión, yo, que soy muy aficionado a trasplantar, siempre que se pueda, las cosas al terreno literario, me puse a pensar en qué similitudes podría haber entre aquello del skeleton y los libros. Lo de darse un planchazo así de entrada, con no mucho esfuerzo imaginativo, bien se podría comparar con arrojarse de bruces a un libro de Coelho o a una colección de cuentos de Bucay; lo de ir bajando a toda prisa, zarandeado de un lado a otro y con una sensación de pánico creciente, se asemeja mucho al sentimiento de un lector afanado en las memorias de Jesulín  de Ubrique o en un libro de Curri Valenzuela; y lo de acabar estampándose, descontrolado, contra unos colchones, ¿es que acaso no sucede algo parecido cuando uno llega al final de un libro de Dan Brown?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero siendo todo esto muy sugestivo, incluso poniendo el nombre de otros autores, lo que más me llamó la atención fueron los comentarios de quien retransmitía. No paraba de hablar “de la gran familia del skeleton”, de “los habituales de estas pruebas”, y de un español —que llegó ileso y quedó el vigésimo primero— dijo que “se había ganado el respeto en este mundillo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habló también de que los “skeletoneros” o como se diga tienen una serie de páginas web dedicadas a lo suyo, revistas, tiendas especializadas, bares de reunión… Y aquí fue cuando se me encendió la bombilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre he pensado que los aficionados a esto de leer y escribir no nos diferenciamos mucho, o más bien nada, de los coleccionistas de maquetas. O de los filatélicos. O de los numismáticos. O ahora de los practicantes del “skeleton”. Nos gusta creer que nuestra afición (los libros) es la mejor nada más que porque tiene buena fama y porque es la nuestra, pero las horas que nosotros nos pasamos leyendo y escribiendo no son más valiosas ni están mejor aprovechadas que las que emplea el maquetista en ensamblar piezas, o las que utiliza el “skeletonero” en barnizar su plancha. Solemos mirarles por encima del hombro, pero no nos diferenciamos nada de quien ha hecho, por ejemplo, de las motos su gran pasión y emplea todo su tiempo libre en engrasar, revisar y maquear su “mula” para la próxima reunión. Aunque nos parezca raro, también los moteros tienen sus “grandes figuras”, sus “hitos históricos”, sus “lugares señalados”. Y seguramente se habrá formado ya también un Gotha del “skeleton” con su particular mitología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo que al fin aúna y hace iguales todas las aficiones, sean cuales sean, y aunque sean muy extravagantes, es que todos aspiramos a lo mismo. No a la fama (o no tanto a la fama) ni al dinero. Como bien dijo el comentarista, a lo que todos aspiramos es a ganarnos el respeto en nuestro particular mundillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S121JalQVnI/AAAAAAAAAjw/YphrLOzz4ak/s1600-h/skeleton-section.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S121JalQVnI/AAAAAAAAAjw/YphrLOzz4ak/s320/skeleton-section.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5430695899037718130" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-7426558253338631871?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/7426558253338631871/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=7426558253338631871' title='132 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7426558253338631871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7426558253338631871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/01/skeleton.html' title='SKELETON'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S121JalQVnI/AAAAAAAAAjw/YphrLOzz4ak/s72-c/skeleton-section.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>132</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-5856187806498207320</id><published>2010-01-21T07:20:00.001-08:00</published><updated>2010-01-21T11:20:29.855-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuestión de gustos'/><title type='text'>DE UN TIRÓN</title><content type='html'>21 de enero de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cosa buena, sana y a veces heroica que los lectores sostengan su propia opinión sobre los libros que leen. Que no se encojan de hombros y deleguen su juicio en lo que dicte el volumen de ventas, la opinión mayoritaria o los anuncios de televisión. O “los críticos profesionales, que para eso les pagan”. Mantener un criterio propio es la obligación de todo lector.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez dicho esto, también sostengo —¡eso sí!—que el criterio debe haber sido “forjado” previamente, o sea, que el lector se lo tiene que haber currado: leyendo, comparando, pensando después de leer sobre lo que le ha gustado y por qué y sobre lo que no le ha gustado y por qué no. Interesándose un poco por las obras, por el tiempo en que se escribieron, usando —que yo creo que existen— indicadores objetivos de calidad, o creando otros si quiere…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay tantas opiniones como personas existen, eso es evidente. Pero pensar que todas las opiniones son igual de válidas es una sandez. Hay opiniones que valen más, incluso infinitamente más, por estar fundadas en el trabajo y en la inteligencia, que otras que se basan sólo en la ocurrencia y la trivialidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo esto lo que quiero decir es que lo siento, pero cada vez aguanto menos esas reseñas de libros que fundamentan toda su opinión en si “se lee de un tirón” o “no se lee de un tirón”, y en función de si la lectura de una novela es tironeada o no tironeada basan el mérito de ésta. En un principio, los juicios así eran sólo esporádicos, pero observo atónito que este factor del “tironismo” se está extendiendo por las revistas culturales, y ahora te encuentras con numerosas críticas fundadas básicamente en el principio de si el libro criticado se lee o no se lee “de un tirón”. Que es lo mismo que decir: rápido y sin complicaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo entiendo que los hábitos literarios han cambiado mucho. Que el lector del siglo XXI no es el mismo que el del XIX ni el de buena parte del XX. Antaño la gente —quiero decir, los pocos que leían—, a falta de tele se hundía en un butacón y se empapuzaba unos novelorios de setecientas o mil páginas sin empacho alguno. Total, no había otra cosa que hacer en toda la tarde. De hecho, tampoco había mucha prisa en llegar al final del libro, porque si se acababa había que comprar otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy el mundo y el lector son distintos. La gente va leyendo en los vagones del metro, apretujada entre otras  personas, interrumpe la lectura para salir al andén, la retoma en el trayecto por las escaleras mecánicas, lee en el salón con el fondo sonoro de la tele, para de leer cuando empieza el telediario para ver qué tiempo hará mañana… ¡Como para acordarse uno en esas circunstancias de toda la familia de Aureliano Buendía…!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Visto así, comprendo que la fluidez, es más, la “funcionalidad” de un texto, que te deje salir y entrar sin muchas trabas ni esfuerzos de memoria, es importante. Pero de ahí a que sea el valor decisivo de una novela, va un abismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El objetivo principal de una novela, así me lo enseñó gente capaz y sabia en esto de las letras, es crear, por medio del estilo, un mundo paralelo e introducir al lector en él. Fabricar una realidad distinta, un universo propio y suficiente. No me extiendo más porque todos hemos sentido alguna vez esa abstracción y ese hipnotismo con determinada novela. Desde ese prisma, el que la lectura se haga de forma más o menos rápida es algo totalmente accesorio. Incluso el argumento es algo accesorio. Yo ya sabía, por ejemplo, cómo iba a acabar &lt;em&gt;El Quijote&lt;/em&gt;, o &lt;em&gt;Ana Karenina&lt;/em&gt;, pero eso no impidió que me fascinaran sus páginas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hoy el mundo y la lectura han cambiado. Hoy buscamos (y yo también me sumo a la moda) que las novelas se lean “de un tirón”, rápida y urgentemente. Y leemos mucho, es cierto, muchísimo, pero apenas si se “nos queda” nada. De los personajes inolvidables de antaño acaso, con suerte, retenemos el nombre. Vale que a mí, que soy bastante cenutrio, no me canso de decirlo, se me olviden pronto las cosas, pero creo que lo mismo le sucede a mucha más gente. Y a veces me gustaría pararme y decirme: “pero bueno, yo ¿qué prisa tengo en acabar este libro?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S1hxe04MSbI/AAAAAAAAAjo/7tv0RnrOB18/s1600-h/BRAGAS-LIBRO.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5429214125199477170" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S1hxe04MSbI/AAAAAAAAAjo/7tv0RnrOB18/s320/BRAGAS-LIBRO.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-5856187806498207320?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/5856187806498207320/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=5856187806498207320' title='63 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5856187806498207320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5856187806498207320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/01/de-un-tiron.html' title='DE UN TIRÓN'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S1hxe04MSbI/AAAAAAAAAjo/7tv0RnrOB18/s72-c/BRAGAS-LIBRO.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>63</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-3547793536815850586</id><published>2010-01-19T11:03:00.000-08:00</published><updated>2010-01-19T11:17:20.563-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sin plaza fija'/><title type='text'>PLANES DE ESTUDIOS</title><content type='html'>19 de enero de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi hija cumplió seis años hace poco. El otro día estaba mascando chicle cuando, ni ella sabría decir muy bien cómo, poniendo los dientes así y la lengua asao y soplando fuerte, de pronto le salió un globo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Ahí va! —comenzó a gritar desde el salón—. ¡Mi´a, ´apá, mi´a! —y fue corriendo hasta la cocina con cuidado de que no se le deshinchase la pompa, para que admirase la gran proeza que acababa de hacer.&lt;br /&gt;—Muy bien, hija, muy bien —le dije, y le alboroté el pelo de la coronilla en señal de reconocimiento. Y es que hay que ver, como dice la frase, las alegrías que nos dan los hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Varios minutos, incluso horas, estuvo mi hija repitiendo el movimiento hasta que ya los globos surgían pujantes de su boca el 80% de las veces, y podía decirse que dominaba la cuestión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Papá, una pregunta —me dijo de pronto—: tú, ¿cuándo aprendiste a hacer globos? —y es que se la notaba orgullosa de ser, quizás, la primera de su clase en lograr tal hito. —¿A qué años? —me insistió.&lt;br /&gt;—Pues no lo sé, hija, no me acuerdo —le respondí.&lt;br /&gt;—¡¿No te acuerdas?! —exclamó, asustada de mi ignorancia. —¿De verdad que no te acuerdas? —y noté incluso que me miraba con los ojos entornados. Casi podía sentir cómo se resquebrajaba su confianza en mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo era posible que se me hubiera olvidado la edad a la que hice mi primera pompa de chicle, ese momento cumbre en la vida de todo niño? La pobre se acostó aquella noche todavía asustada, y defraudada, de mi poca memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, por mi parte, estuve buena parte de la noche dando vueltas en la cama, intentando rememorar aquel momento en que, ¡ahí va!, de pronto el chicle que tenía en la boca se alzó en un milagroso globo. Pero fue inútil: ese recuerdo estaba más que perdido, era ya totalmente irrecuperable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con ojeras, después de una lamentable noche, me estaba preparando el café del desayuno cuando he oído que los dos grandes partidos políticos de España van a ponerse de acuerdo para reformar los planes generales de estudios. Recortarán aquí esta asignatura, ampliarán esa otra, harán optativa la de más allá…. Al olor siempre sugerente del café recién hecho se me ha ocurrido que no sería mala idea —es más, sería una idea excelente— que los planes de estudios contemplasen al menos una hora semanal para enseñar a los chavales cosas tales como hacer globos de chicle, tirar piedras a un río y que reboten, guiñar los ojos, chascar los dedos, mover las orejas, cosas así… No sé cómo se podría llamar la asignatura —“Humanidades” ya está cogida— pero sería maravilloso. Y sobre todo, práctico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo de crío estudié los conjuntos vacíos, los conjuntos disjuntos, me empapuzaron con el mínimo común denominador y el máximo común múltiplo, con el movimiento progresivamente acelerado, las valencias y cosas así que decían eran muy útiles pero que yo no he empleado nunca en la vida. Por no hablar de las raíces cuadradas, y aun cúbicas, los logaritmos neperianos o la composición de los protozoos. Serán cosas muy necesarias, yo no digo lo contrario, pero luego, en la vida real, siempre he echado de menos, por ejemplo, hacer los cucuruchos como los hacen los tenderos, que a mí no me salen nunca, o hacer oes con el humo, que tampoco soy capaz, o tocarme la nariz con la punta de la lengua… Yo para todo eso soy una nulidad. Por no hablar de meterme dos dedos en la boca y soltar un silbido que se oiga a varios kilómetros. ¡Cómo he envidiado siempre a la gente que hacía eso! Y no me digas, amigo bloguero, para consolarme que a cambio sé poner las tildes y reconozco lo que es un diptongo, porque no tiene ni punto de comparación. ¡Eso de soltar un silbidazo sí que tiene mérito!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, cierta vez me enamoré de una chica nada más que porque daba unos silbidos alucinantes. Sin dedos y sin nada, a cara descubierta: doblaba la lengua un poco y ¡piiiiiiiií! soltaba un chiflido que temblaban los cristales. ¡Era tan romántico! Yo le pedía a cada rato que silbara y me quedaba arrobado con la facilidad y potencia con que lo hacía. Lamentablemente, me dejo por un chaval que se metía la mano bajo el sobaco y, bajando bruscamente el ala, conseguía que sonara como una ventosidad. ¡Prrrrr!, ¡prrrrr! Y así podía tirarse horas y horas, ¡un verdadero fenómeno de la naturaleza! Ellos dos acabaron por entenderse y me quedé sin mi chica y sus silbidos. Y lo que es peor, sin ninguna habilidad. Fue muy duro, amigo bloguero. Muy duro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S1YCwW9bx4I/AAAAAAAAAjY/9LZTBLKBwrY/s1600-h/img006.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5428529430661941122" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 189px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S1YCwW9bx4I/AAAAAAAAAjY/9LZTBLKBwrY/s320/img006.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;em&gt;Una chica parecida a éstas, con su chiflido de pastor, me cautivó el corazón&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S1YDIqgr8ZI/AAAAAAAAAjg/nZKVzd8r_VI/s1600-h/22835-villalfeide-anos-70.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5428529848226935186" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 224px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S1YDIqgr8ZI/AAAAAAAAAjg/nZKVzd8r_VI/s320/22835-villalfeide-anos-70.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Un zagal parecido a uno de estos, haciendo pedorretas con el sobaco, me arrebató a mi chica&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-3547793536815850586?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/3547793536815850586/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=3547793536815850586' title='55 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/3547793536815850586'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/3547793536815850586'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/01/planes-de-estudios.html' title='PLANES DE ESTUDIOS'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S1YCwW9bx4I/AAAAAAAAAjY/9LZTBLKBwrY/s72-c/img006.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>55</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-4898903615536738668</id><published>2010-01-17T07:03:00.000-08:00</published><updated>2010-01-17T07:15:00.925-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='buenos recuerdos'/><title type='text'>UN MARCO COMPARABLE</title><content type='html'>17 de enero de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S1MoOH1iQzI/AAAAAAAAAjQ/pfGdnQQ0Gh8/s1600-h/provence-alpes-cote-azur0.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S1MoOH1iQzI/AAAAAAAAAjQ/pfGdnQQ0Gh8/s320/provence-alpes-cote-azur0.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5427726198998450994" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás si al fondo hubieran estado las piramides de Egipto, la Costa Azul o los rascacielos de Nueva York, la foto no hubiera quedado tan bonita como la que nos hicimos de noche en esa plaza perdida del barrio de Hortaleza, la cámara apoyada en un registro de la luz (aparece el borde en primer plano), a este lado el cierre metálico de una tienda de electrodomésticos, el sueño lleno de papeles, al fondo un vulgar bloque de viviendas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun con todo y con eso creo que salimos muy favorecidos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-4898903615536738668?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/4898903615536738668/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=4898903615536738668' title='35 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/4898903615536738668'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/4898903615536738668'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/01/un-marco-comparable.html' title='UN MARCO COMPARABLE'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S1MoOH1iQzI/AAAAAAAAAjQ/pfGdnQQ0Gh8/s72-c/provence-alpes-cote-azur0.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>35</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-7747775783373465902</id><published>2010-01-14T14:11:00.000-08:00</published><updated>2010-01-14T14:36:44.646-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='un tío disperso'/><title type='text'>POBRES CARTEROS (y II)</title><content type='html'>14 de enero de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha estado lloviendo durante toda la noche (qué digo lloviendo: ¡diluviando!) y el panorama parece idóneo para seguir con la historia que estaba contando la semana pasada sobre mis andanzas de cartero. Pero de pronto, amigo, si te soy sincero, me ha entrado un gran reparo, un enorme pudor. ¿A quién pueden interesarle estas cosas?, pienso. ¿Tan narcisista soy como para lanzarme de cabeza a un texto sobre cuestiones cotidianas y  triviales solamente porque me tienen a mí como protagonista? Lo cierto es que, de pronto, hasta me han subido los colores a la cara por esta engreída forma de mirarme el ombligo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para quien, pese a todo, le interese lo que estaba contando, en este segundo capítulo tenía pensado relatar cómo, aunque andar por las calles me gustaba mucho, la presión de mi padre, de mi entonces novia, de mis amigos y de la gente a mi alrededor que consideraba que eso no era un trabajo en realidad serio, un oficio propio de persona adulta, me hicieron abandonar el carro y venirme a una oficina. Iba a contar que echo de menos aquellos días, no sé si porque eran menos monótonos o porque yo era más joven. Dicho lo cual, y si me hubiera visto con fuerzas, igual me hubiera lanzado a reflexionar sobre cómo la presión de nuestro entorno nos condiciona a la hora de buscar trabajo y nos obliga a elegir una profesión con “prestigio” antes que la que realmente nos gustaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer me hablaron de un cardiólogo joven que ha pedido el cese y ha entrado a trabajar en un call-center de Vodafone, atendiendo llamadas y derivando a la gente al respectivo compañero “que le atenderá en breves minutos”. Al parecer, era su trabajo soñado. Esto es cierto —mi amiga Navajera no me dejará mentir— y hubiera venido bien como colofón de esta segunda parte de la entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero de pronto, como digo, me ha dado una vergüenza infinita seguir contando, sin motivo alguno, mis aventurillas personales. Yo, que siempre he estado contra los escritores que apartan a los personajes a un lado y se colocan ellos en primer plano del escenario para lucir sus galas, cacarear su erudición y pregonar su sufrimiento interno, heme aquí de pronto en la boca del escenario contando mis minucias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé qué me ha pasado, amigo bloguero. Me he despistado y cuando he abierto los ojos, estaba aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Huy, qué corte! —exclamo, y retrocedo instintivamente al fondo de la escena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pido disculpas a quienes me leen por estos súbitos bandazos y este descontrol de primera, segunda, tercera persona. En la entrada que viene sacaré a Mihail, mi amigo albano-kosovar; o a mi cuñado; o a mi amigo Paco, que trabajó en la Renault y por eso sabe mucho de la vida; o a mi vecina hipocondriaca, o a C., el editor que me rechaza todos los manuscritos y de quien hace mucho que no hablo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el momento, aquí concluye esta entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S0-cQzuqdsI/AAAAAAAAAjI/atFvuRrPuF4/s1600-h/cartero.bmp"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 286px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S0-cQzuqdsI/AAAAAAAAAjI/atFvuRrPuF4/s320/cartero.bmp" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5426727888582506178" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-7747775783373465902?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/7747775783373465902/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=7747775783373465902' title='30 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7747775783373465902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7747775783373465902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/01/pobres-carteros-y-ii.html' title='POBRES CARTEROS (y II)'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S0-cQzuqdsI/AAAAAAAAAjI/atFvuRrPuF4/s72-c/cartero.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>30</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-5755074778018612298</id><published>2010-01-11T08:04:00.000-08:00</published><updated>2010-01-11T13:51:14.845-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='buenos recuerdos'/><title type='text'>¡POBRES CARTEROS! (I)</title><content type='html'>11 de enero de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos días de frío polar y ventiscas de nieve, cada mañana, cuando me levantó y me asomó a ver qué día hace, y me abro un hueco en el vaho y al otro lado veo los carámbanos de hielo y el parque todo blanco, no puedo evitar lanzar, invariablemente, la misma expresión: “¡Pobres carteros!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que ya lo he contado alguna vez aquí: yo fui cartero durante casi diez años. En lo más esplendoroso de mi juventud, con 25 años, y después de un periodo de suplencias por diferentes barrios (ver &lt;a href="http://miguel-baquero.blogspot.com/2008/12/remembering-pitis.html"&gt;Remembering Pitis&lt;/a&gt;), acabaron asignándome definitivamente al Barrio del Pilar. Mi ruta comenzaba allá por Ponferrada (la calle, entiéndase) y después de bordear toda la Vaguada repartiendo cartas y paquetes, terminaba entregando la correspondencia dirigida a la comisaría del barrio. En aquellos años comenzaba yo a escribir, y a un tipo que se interesó por publicarme algo le sugerí este eslogan publicitario: “Miguel Baquero: el único escritor que acaba todos los días en comisaría”. “Bueno, todos los días laborables”, habría que puntualizar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué me dice? ¿Verdad que es impactante? ¿A que suena a tipo duro y curtido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el hombre no captó la gracia de aquello y al final dejó correr el asunto. Realmente, no acabo de entender por qué se echó para atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De vez en cuando, mientras recorría las calles, me acordaba de las palabras de mi padre cuando yo era chaval. “Hijo mío —me solía decir—, como no estudies acabarás tirando de un carro”. Y mira que yo había estudiado y mira que me costó aprenderme todas las capitales del mundo y mira que podía recitar de carrerilla los emperadores romanos (Octavio, Tiberio, Calígula...); sin embargo, al final de todo, allí estaba arrastrando el carro amarillo. ¿Era o no era para compungirse?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo simulaba estar compungido, en efecto, pero en realidad… ¿cómo describiría &lt;em&gt;esos días&lt;/em&gt; —sobre todo los primeros de la primavera—? Esos días en que todo está lleno de colores y uno va zigzagueando entre el tráfico, entre los repartidores de mercancías, entre las amas de casa… Esos días del bullicio a la puerta de los mercados, en el recreo de los colegios, en los talleres mecánicos… Esos días en que la música que suena en los bares se escurre hasta la calle y uno saluda a los porteros, a los vecinos de su zona con los que se encuentra por la calle, alguien le invita a tomar un café o a fumar un cigarrillo. Le cuentan chismes, se entera de anécdotas, suceden imprevistos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando acababa de repartir en aquellos días, atajaba hacia el distrito por un pequeño parque en el que, si uno aspiraba fuerte, podía oler una fragancia esplendorosa. Otras veces, por encargo de los compañeros, me desviaba hasta el polideportivo cercano a reservar una pista de fútbol sala para echar un partido por la tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquellos días de marzo, abril, mayo, junio, julio… Agosto no, porque me iba de vacaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo malo era el invierno, los días como estos de lluvia y nieve. Nunca olvidaré aquella mañana en que recogía el correo del buzón verde mientras caían copos de nieve gruesos como puños y azotaba la calle un viento gélido. Muerto de frío y empapado hasta los huesos, sentí de repente unas ganas tremendas de echarme a llorar. Tan tremendas como que, de hecho, rompí a llorar de forma incontenible, como un niño que ha perdido de vista a su madre. Ya sé que llorar no es cosa de hombres, tampoco de carteros, y mucho menos de carteros del Barrio del Pilar, una de las zonas postales más duras de repartir del mundo. Primero estaba, por entonces, la famosa Avenida de los Francotiradores de Sarajevo, y luego el Barrio del Pilar de Madrid. Pues bien, yo pese a todo lloraba; y lloraba tanto, allí en medio de la calle, que una vecina que me vio, compadecida, me invitó a un café para que volviese en mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Gracias… snif…. señora… —balbucí— …muchas gracias. Ah, por cierto, le traigo un certificado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S0udKYn05UI/AAAAAAAAAjA/oLoqck0ifMw/s1600-h/postman.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 217px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S0udKYn05UI/AAAAAAAAAjA/oLoqck0ifMw/s320/postman.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5425602977831642434" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-5755074778018612298?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/5755074778018612298/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=5755074778018612298' title='39 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5755074778018612298'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5755074778018612298'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/01/pobres-carteros-i.html' title='¡POBRES CARTEROS! (I)'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S0udKYn05UI/AAAAAAAAAjA/oLoqck0ifMw/s72-c/postman.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>39</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-2488990677581575146</id><published>2010-01-07T22:18:00.000-08:00</published><updated>2010-01-08T15:16:30.179-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ciertos cuentos'/><title type='text'>EL LECTOR</title><content type='html'>8 de enero de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cifras son muy relativas. Lo que para ciertos escritores, por ejemplo, 500 ejemplares, sería un fracaso, para otros constituye todo un éxito, un número inconmensurable. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Embriagado aún por esa mágica cifra que le acababa de comunicar su editor, tomó el metro para ir a su oficina y a punto estuvo de caer desmayado cuando de repente, frente a él, sentado en un asiento, vio a un viajero leyendo su novela. Un instintivo sentimiento de pudor le impulsó a abandonar el vagón cuanto antes, pero ya el conductor había cerrado las puertas, por lo que, como mal menor, disimuló retirándose unos pasos y camuflándose entre los demás viajeros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque en realidad no había por qué actuar así. La edición había sido de bolsillo y el editor, para no encarecer demasiado el producto, ni siquiera había incluido foto del autor. Aun así, prefirió examinar al lector tras aquel resguardo de manos agarradas a las barras del vagón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el trayecto hasta la siguiente estación, no quitó ojo al hombre que leía. Observó cómo pasaba las páginas, con qué velocidad retiraba la vista de la última línea y la situaba en la primera de la siguiente. En un momento determinado, al hombre que leía se le arqueó la boca en una sonrisa. Por la abertura del libro, el autor calculó que iría por aquel capítulo en que Pedro marcha a la playa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba especialmente orgulloso de aquella parte. Él sabía lo que le había costado escribirla, y lo que contenían aquellas páginas: muchos recuerdos de sus días infantiles, de sus años más preciosos, escenas que había extraído de su interior más sensitivo, pequeñas cosas que le emocionaban, lo más hermoso que había ido atesorando durante toda su vida. Todo eso lo había volcado sobre el papel justo en aquel tramo, con el deseo de expresar la alegría, pese a todo, de la vida, lo maravilloso y mágico de la existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, no cabía ya duda. El libro se le inclinó un poco al lector y estaba atravesando por aquel capítulo. Clavó la mirada en él con más detenimiento, en espera de su reacción, pero en aquel momento los altavoces anunciaron la próxima parada y el hombre que leía cerró el libro, se levantó del asiento y se dirigió hacia la puerta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era temprano, el vagón iba muy lleno, y en su camino hacia la salida el hombre tuvo que sortear a muchos que, como él, estaban apoyados en la barra. En un momento dado, se encontró a un tipo somnoliento, prácticamente dormido de pie, y como viera que se retrasaba en dejarle paso le dio un severo empujón. "Gilipollas de mierda, vete a dormir a tu país", le oyó que farfullaba entre dientes. Y luego, ya en el andén, vio cómo se abría paso de forma destemplada entre la multitud de viajeros, con su libro en uno de los bolsillos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S0bT4-IlxII/AAAAAAAAAiw/6HQwLkmyX6E/s1600-h/vagon_metro.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S0bT4-IlxII/AAAAAAAAAiw/6HQwLkmyX6E/s320/vagon_metro.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5424255776919504002" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-2488990677581575146?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/2488990677581575146/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=2488990677581575146' title='43 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2488990677581575146'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2488990677581575146'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/01/el-lector.html' title='EL LECTOR'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S0bT4-IlxII/AAAAAAAAAiw/6HQwLkmyX6E/s72-c/vagon_metro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>43</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-2957588916442576113</id><published>2010-01-02T10:29:00.001-08:00</published><updated>2010-01-03T04:16:18.865-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuestión de gustos'/><title type='text'>EL INDICADOR "CAMELA"</title><content type='html'>3 de enero de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo soy bastante ceporro, vaya eso siempre por delante. Por motivos que serían largos de explicar, soy un auténtico cenutrio. Estas cuestiones siempre hay que aclararlas de principio, para que nadie se llame a engaño con lo que voy a contar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguna vez, con arrojo suicida, me he puesto a hablar con mi cuñado sobre si existe una forma "objetiva" de valorar el mérito de los libros; sobre si hay un modo cierto e impepinable de establecer si un libro es bueno o malo. Mi cuñado es de la opinión de que &lt;em&gt;no&lt;/em&gt; existe tal objetividad, de que lo que importa es la respuesta del público, &lt;em&gt;verbi gratia&lt;/em&gt;, las ventas: y así -sintiéndolo mucho por los &lt;em&gt;culturetas&lt;/em&gt; que mascullan abstrusas razones estéticas- un libro será tanto más bueno cuanto más lectores tenga. El público es, en último extremo, el que decide; el público es quien determina el valor artístico de una obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace ya algún tiempo descubrí que esa cuestión de si el mérito artistico debe definirse "objetivamente" o "subjetivamente", que tan difusa parece en literatura, se ve con extrema claridad si la trasladamos al terreno musical, por ejemplo. Es lo que yo llamo "el indicador Camela". La mayoría conocerá a ese grupo de alegres gitanillos que, con un sintetizador, a la manera de los que hacen subir la cabra a la escalera pero un poco más sofisticado, le cantan al amor con letras como "Y sueño contigo / qué me has dado / con ese cariño / tú me has enamorado". Pues bien, un disco de Camela vende seguramente veinte o treinta veces más que un disco de cualquier banda de jazz. ¿Significa eso que Camela es musicalmente mejor que Miles Davis, por ejemplo? Ni siquiera a mi cuñado se le ocurriría afirmar tal cosa, aunque las cifras de ventas estén de su parte. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco cabe aducir eso de "cada uno, en su estilo". Cualquier estudiante musical de primer año, incluso cualquier flautista a la puerta de una iglesia, si le sometes ambos discos a examen afirmaría que, hombre, si ha de ser sincero, los Camela no es que destaquen precisamente por su calidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S0CGjtn8haI/AAAAAAAAAiY/dTYtXv3sJ4U/s1600-h/coches+de+choque.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 160px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S0CGjtn8haI/AAAAAAAAAiY/dTYtXv3sJ4U/s200/coches+de+choque.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5422481899454760354" /&gt;&lt;/a&gt;¿Significa eso que debe despreciarse y denigrarse a estos jovenes gitanillos del sintetizador? ¿Que debe desterrárseles del país? Pues claro que no, aunque en ocasiones no falten ganas, sobre todo cuando te instalan unos coches de choque con su sintonía "camelense" debajo justo de la ventana del salón. Todo el mundo, incluso los Camela, tienen derecho a existir, a grabar discos, a dar conciertos, a que su nombre luzca en camisetas, a triunfar y a ganar un montón de dinero, y yo bien que me alegraré por ellos. En ciertas ocasiones, incluso, y por motivos que también serían largos de explicar, me he meneado a los alegres sones de su "Entiéndeme / compréndelo / es imposible nuestro amor".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, amigo, no me vengas con que lo que hacen es bueno. Hay miles de entendidos en musica, gente que sabe solfeo, que ha estado en el Conservatorio, melómanos que se han tragado centenares de conciertos, tipos que saben lo que es una corchea, una fusa o una semidifusa, que enseguida tirarán de sus conocimientos para demostrar "indubitable y objetivamente" que esa música no tiene calidad. Y nadie discutirá a a estas autoridades, a esos "entendidos". En honor a la verdad, los mismos Camela saben que lo que hacen no se ajusta a esos parámetros y nunca se han pretendido forzar las pautas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo me pregunto: ¿por qué eso que tan claro se aprecia en la música no rige para la literatura? Hay gente -no digo yo, que repito soy un cenutrio- que ha pasado media vida leyendo novelas, que ha estudiado y maneja conceptos como estructura, ritmo, puntos de vista, uso del tiempo, del lenguaje, de la perspectiva; y no digamos ya los amantes de la poesía, que entienden de métrica, de ritmo, de tradición, de musicalidad, de construcción de las metáforas, de prosodia... ¡Por supuesto que hay nociones "objetivas" sobre las que establecer la calidad de una obra literaria!; más allá del simple uso de palabras inusuales o construcciones enrevesadas, que esto, la mayoría de las veces, suele mas bien indicar lo contrario: que una obra es mala. Sin embargo, cuando esta gente entendida, estudiosa, "formada" y con criterio, vierte su opinión en el campo literario, enseguida se les acusa de que son unos &lt;em&gt;snobs&lt;/em&gt;, unos &lt;em&gt;culturetas&lt;/em&gt;, unos &lt;em&gt;intelectuales&lt;/em&gt; en sentido peyorativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que importa es la opinión del público en general, que se puede medir por el índice de ventas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S0CHwsblLRI/AAAAAAAAAio/hiHXfFr8a4w/s1600-h/9qw6r5.png"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 121px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S0CHwsblLRI/AAAAAAAAAio/hiHXfFr8a4w/s320/9qw6r5.png" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5422483221984390418" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Realmente sería largo, esta vez sí, establecer por qué o por interés de quién se han dinamitado los criterios literarios de esta forma. Yo veo que al fondo de todo hay un sentimiento (hábilmente cultivado) de soberbia y engreimiento por quienes curiosamente más protestan contra el mohín vanidoso de los intelectuales. Una máxima que viene a decir: "Si me gusta a mí, significa que es bueno".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S0CGxXjKrkI/AAAAAAAAAig/ZBPs85P6Swk/s1600-h/fiestasgetafe200713jq6.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 134px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S0CGxXjKrkI/AAAAAAAAAig/ZBPs85P6Swk/s200/fiestasgetafe200713jq6.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5422482134047305282" /&gt;&lt;/a&gt;El "indicador Camela" sirve también para otras muchas cuestiones. Por ejemplo, para quienes pueden aducir (recurso clásico) que esto lo dicen muchos escritores por envidia cochina, o aquello otro que propugnó un famoso emborronapáginas de que para opinar sobre el mérito literario hace falta ser un creador; si no, en especial los críticos, absténganse de hablar. Según siempre el "indicador Camela" se le podria responder: no hace falta, señor, saber tocar la tuba, ni rasgar una guitarra, ni aun soplar en la armónica, ni haber estado en la filarmónica de Berlín para entender leal y objetivamente que la música de los Camela es mala. Eso hasta el más ceporro como yo puede advertirlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-2957588916442576113?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/2957588916442576113/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=2957588916442576113' title='52 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2957588916442576113'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2957588916442576113'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2010/01/el-indicador-camela.html' title='EL INDICADOR &quot;CAMELA&quot;'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/S0CGjtn8haI/AAAAAAAAAiY/dTYtXv3sJ4U/s72-c/coches+de+choque.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>52</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-5388992196543188884</id><published>2009-12-28T11:29:00.000-08:00</published><updated>2009-12-28T15:22:37.071-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='un tío disperso'/><title type='text'>UN PUÑADO DE PIEDRAS PLANAS</title><content type='html'>28 de diciembre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Navidad en un pequeño pueblo de Ávila, una aldea con apenas cinco calles y una sola señal de Ceda el Paso en un cruce. No se ve un alma por el lugar, salvo algún paisano que, envuelto en un chubasquero, pasa arreando una vaca, rodeado de perros famélicos de andar aburrido y sin ganas de ladrar; o una señora mayor que, arrebujada en una bata de boatiné, ha ido a la parte de atrás de la casa con un cubo de latón, a coger más leña para la chimenea. Pasa, muy de vez en cuando, alguna furgoneta Citröen blanca, vieja, oxidada, sin dibujo en los neumáticos, sustraída al desguace para el trasiego de sacos, ladrillos, tuberías y toda clase de morralla de la finca al pueblo y del pueblo a la finca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los establos y graneros se suceden entre medias de las viviendas. Alguna es de moderna construcción, pero el acabado se ha hecho de cualquier forma y muchas muestran al exterior los tubos Bergman. Hay una iglesia del siglo XVII, bastante desvencijada, y en la plaza del Ayuntamiento me llama la atención la torre del reloj, junto a la Casa Consistorial. Posiblemente sea la torre de reloj más baja de la península, apenas si mide más allá de cuatro metros. Apuesto que un tipo alto, de puntillas, y con el palo de una fregona, sería capaz de alcanzar el minutero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SzkJ5ClT6MI/AAAAAAAAAh4/i5qNO0reodg/s1600-h/ayuntamiento+el+fresno.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 204px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SzkJ5ClT6MI/AAAAAAAAAh4/i5qNO0reodg/s320/ayuntamiento+el+fresno.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5420374502067660994" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;Sólo hay un bar en todo el pueblo, lleno de humo de tabaco aunque no haya dentro entonces ningún parroquiano. Con el botellín te ponen de aperitivo unos torreznos bastante resecos. El local se calienta mediante una estufa grande de latón y es la sede del Club de Cazadores: una foto al otro lado de la barra muestra una imagen de los quince o dieciséis componentes del Club peleándose por aparecer en la foto junto a un enorme jabalí que yace a sus pies. La foto es del año 85, pudiera ser que desde entonces no se hayan cobrado ninguna otra pieza. El único comercio del pueblo todavía ostenta el letrero de Ifaprix y cuando llegamos está cerrado, pese a ser las doce de la mañana. Un letrero en la puerta anuncia a los forasteros dónde vive el dueño de la tienda, "la segunda casa a la derecha", por si hay que ir a buscarle para que atienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras me sirve una docena de huevos le pregunto dónde puedo comprar prensa. Me dice que prensa no hay en el pueblo: todo lo más, puedo pasarme por el bar a echarle un vistazo al periódico del dueño. Suele acercarse a Ávila cada dos o tres días y entonces compra el As; una vez que lo ha repasado, se lo deja leer a los clientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por las afueras del pueblo cruza un río. Nos abrigamos y vamos a pasear por allí, para estirar un poco las piernas y tomar el aire, aunque hace una rasca que pela. El paraje es muy bello: a apenas unos kilómetros, las montañas de Gredos; más hacia acá, las fincas delimitadas con piedras, maderos y somieres de las que surge el mugido de alguna vaca, el balido de alguna oveja. Un puente romano cruza sobre el río con mucha exageración de arcos, sillares y tajamares: no creo que, ni siquiera en tiempos del César, la corriente presentara peligro como para tanto despliegue de ingeniería. Desde un incierto punto llega, lejano, el petardeo de una motocicleta...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lugar era idóneo para la reflexión. Sobre el discurrir del tiempo, sobre el sentido de la vida, sobre la naturaleza de las cosas... Pero yo me he cansado ya de pensar sobre todo eso sin llegar a ninguna conclusión; el otro día se lo dije a un amigo: "Ya no reflexiono más". También entiendo que el paraje era muy adecuado para adentrarse en uno mismo, bucear en busca de la propia esencia, descubrir nuestro más genuino yo... Pero igualmente llevo ya mucho tiempo reconociéndome, rehaciéndome, recomenzándome, y uno se aburre también de estas cosas. Todo cansa, hasta descubrirse a uno mismo (o sobre todo descubrirse a uno mismo). Así que lo único enjundioso, filosófico y literario que se me ocurrió en esas bucólicas circunstancias fue agarrar unas cuantas piedras planas e ir tirándolas al río, a ver si conseguía hacer rana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En eso anduve un buen rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Szk7qd4lV-I/AAAAAAAAAiA/9aR3bDlfLbM/s1600-h/rana.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Szk7qd4lV-I/AAAAAAAAAiA/9aR3bDlfLbM/s320/rana.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5420429227279603682" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-5388992196543188884?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/5388992196543188884/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=5388992196543188884' title='36 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5388992196543188884'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5388992196543188884'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/12/un-punado-de-piedras-planas.html' title='UN PUÑADO DE PIEDRAS PLANAS'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SzkJ5ClT6MI/AAAAAAAAAh4/i5qNO0reodg/s72-c/ayuntamiento+el+fresno.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>36</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-3576816251264510460</id><published>2009-12-23T12:03:00.000-08:00</published><updated>2009-12-23T12:17:29.470-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materia cotidiana'/><title type='text'>UN ENCUENTRO EN LA CUMBRE</title><content type='html'>23 de diciembre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo que hubiera dicho anteriormente referente a los políticos (nada bueno, en líneas generales) lo retiro en este momento y de manera indefinida. Digo más: estoy a punto de comprender a la perfección sus extraños comportamientos, a punto de solidarizarme con ellos. Capaz soy de tenerles incluso lástima. Por esto que me ocurrió el domingo pasado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En El Tiemblo, villa hermosa y señorial en las primeras estribaciones de Gredos, hay un restaurante donde se come de maravilla y donde me escapé en compañía de mi familia (cuñado inclusive, por supuesto) a degustar unas deliciosas chuletas. Ya nos habían servido los entremeses, las ensaladas, los chopitos, y estábamos preparados para hincarles el diente cuando, de pronto, mi cuñado, al que tenía a la derecha, me arreó un codazo en las costillas y me dijo: “¡Mira, mira!”, en dirección a la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acababa de entrar en el establecimiento la alcaldesa del pueblo donde veraneamos, en compañía de su cónyuge, el alcalde consorte, y de otro matrimonio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Has visto eso? —me dijo mi cuñado a media voz.&lt;br /&gt;—Sí, la alcaldesa —respondí, mientras pinchaba con el tenedor la ensalada.&lt;br /&gt;—¿Y a ti no te parece raro encontrárnosla aquí? —me insistió.&lt;br /&gt;—¿Por qué? Tendrá hambre la mujer.&lt;br /&gt;—Desde luego, estás en el mundo porque tiene que haber de todo —concluyó mi cuñado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por desgracia, la alcaldesa y su grupo fueron acomodados en una mesa dos más allá de la nuestra, lo que significa que, prácticamente, nos pasamos toda la comida más pendientes de lo que le servían a la mujer que de lo que teníamos en el plato ante nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Ahí va! ¡Fijaos! —exclamó mi mujer en un susurro—: se está untando mantequilla en el pan.&lt;br /&gt;—Eso es señal de nuevo de que ha venido con hambre —opiné yo.&lt;br /&gt;—Desde luego —insistió mi cuñado—, qué simple eres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como digo, estuvimos toda la comida más atentos a lo que llevaban los camareros a la otra mesa que si a nosotros nos faltaba pan, vino o gaseosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ha pedido bacalao con almendras. ¡Cómo se le notan los colores políticos!&lt;br /&gt;—Y mira, cómo se echa vino en la copa el que viene con ellos. ¿Os habéis fijado que no ha rellenado la de los otros?&lt;br /&gt;—¡Ahí va! —mi mujer dio un respingo y casi se escondió detrás de las copas—, ¡mirad disimuladamente! ¡Al marido se le ha caído un goterón de mahonesa en el pantalón!&lt;br /&gt;—¡Es verdad! —coincidieron todos, asombrados hasta el extremo por tal circunstancia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era imposible que el grupo de comensales municipales no se diera cuenta, instintivamente, del revuelo que se estaba formando a su alrededor, y con cuánta expectación se aguardaba el momento en que tomaran el tenedor del pescado. A punto ya de llegar a los postres, no tuve más remedio que intervenir:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Os queréis callar, por favor? ¡Qué vergüenza me estáis haciendo pasar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no me hicieron ni caso; es más, comenzaron a masticar excesivamente despacio. Yo entendí que estaban haciendo tiempo para concluir de comer lo más tarde posible, a ver si coincidíamos en los postres con la alcaldesa y sus acompañantes. ¿Pedirían o no pedirían licores?, esa era la pregunta; y de ser así, ¿de qué marca?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, no quiero prolongar más la descripción de aquella comida dominguera que se hizo interminable para mí, e imagino que también para la primera edil. Yo ya he dicho no sé cuántas veces que soy muy ceporro y bastante tosco, pero me da muchísima vergüenza asaltar la intimidad de la gente. En eso sí que soy intento ser cauto y educado. Por eso digo que entiendo a los políticos, que comprendo que se distancien poco a poco del pueblo llano, que pierdan el contacto con la realidad, que acaben por desentenderse del bien común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si yo fuera ellos, después de un par de comidas como ésa, al final haría lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SzJ5o5FTpaI/AAAAAAAAAhw/jxw3HwPZeCI/s1600-h/viejo-mirando-cuadro-267x300.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 267px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SzJ5o5FTpaI/AAAAAAAAAhw/jxw3HwPZeCI/s320/viejo-mirando-cuadro-267x300.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5418527045104936354" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-3576816251264510460?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/3576816251264510460/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=3576816251264510460' title='40 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/3576816251264510460'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/3576816251264510460'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/12/un-encuentro-en-la-cumbre.html' title='UN ENCUENTRO EN LA CUMBRE'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SzJ5o5FTpaI/AAAAAAAAAhw/jxw3HwPZeCI/s72-c/viejo-mirando-cuadro-267x300.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>40</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-8726743792008111745</id><published>2009-12-20T10:46:00.000-08:00</published><updated>2009-12-20T10:55:45.242-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sin plaza fija'/><title type='text'>BLOGGING ON THE WIND (BLOGUEANDO SOBRE EL VIENTO)</title><content type='html'>20 de diciembre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me resisto, siempre me he resistido, a hablar de política en este blog, pero hay ocasiones excepcionales como ésta. Ya sé que lo que importa es la crisis, los millones de parados, temas como el del Sahara, por no hablar de Palestina, pero me he quedado hondamente impresionado con las palabras con las que el presidente español José Luis Rodríguez Zapatero ha puesto su broche particular a la cumbre de Copenhague sobre el cambio climático. Me refiero a esa frase ya célebre de que “la Tierra no es de nadie. Sólo es el del viento”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Independientemente de lo que el presidente español haya querido decir con estas palabras, y que es un tema sobre el que aún no se han puestos de acuerdo los analistas políticos, ni siquiera sus compañeros de partido, debo decir que, en contra de la opinión generalizada, yo creo que Zapatero habló muy correctamente. Entiendo que José Luis se refería al soplo sobre las mieses, al rumor entre los árboles, a la brisa que riza las olas… En ese entorno poético, lo apropiado es utilizar la palabra “viento” en lugar de la mucho más común y corriente “aire”, a la que todos tendemos y que sería incorrecta. “¡Qué aire hace!”, solemos exclamar cuando bufa el cierzo, pero “aire”, en esencia, es sinónimo de atmósfera, de la sustancia que respiramos, de la materia gaseosa que nos envuelve, mientras que “viento” sería, por definición, “el aire en movimiento”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sy5x33WKCBI/AAAAAAAAAhY/-7zKMrt_Kn0/s1600-h/viento.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sy5x33WKCBI/AAAAAAAAAhY/-7zKMrt_Kn0/s200/viento.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5417392606336911378" /&gt;&lt;/a&gt;Hay mucha confusión en este sentido. Una famosa novelista tituló &lt;em&gt;Los aires difíciles&lt;/em&gt;, para referirse a los vendavales que soplan por la zona de Cádiz y que, al parecer, vuelven locos a los protagonistas. Querría decir, sin duda, "los vientos difíciles", pero erró en el título. “Pues empezamos bien”, dijo un amigo mío que me acompañaba aquel día en la librería. Lo de &lt;em&gt;difíciles&lt;/em&gt; también sería tema para otro estudio, pero no es el lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conviene recordar que lo que Pandora guardaba en su famosa caja eran “vientos”, no “aires”. Algunos confunden la célebre Caja de Pandora con la Caja de los Truenos, que también se abre y causa confusión, pero son distinta cosa. Hay quienes dicen asimismo “la Caja Negra de Pandora”, pero en este caso se han hecho un completo lío entre términos aéreos, aeronáuticos y atmosféricos y no convendría hacerles mucho caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sy5yACuunkI/AAAAAAAAAhg/dsJ1qIn6Po0/s1600-h/seattle.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 147px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sy5yACuunkI/AAAAAAAAAhg/dsJ1qIn6Po0/s200/seattle.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5417392746831715906" /&gt;&lt;/a&gt;Pero siguiendo con Zapatero, me ha llamado la atención que, en apoyo del presidente, alguno ha venido a decir que con sus palabras quería recordar aquella célebre declaración del gran jefe indio Seattle en 1854 ante el Congreso de Washington. Esa diatriba que empezaba: &lt;em&gt;¿Cómo es posible comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Nosotros no comprendemos esta idea. Si no somos dueños de la frescura del aire, ni del reflejo del agua, ¿cómo podréis comprarlos?&lt;/em&gt;; esa proclama que durante muchos años ha sido santo y seña del ecologismo y que a mí me emocionó cuando la leí. He aquí que se ha hecho una somera indagación y resulta que ni jefe Seattle, ni Congreso de Washington ni 1854 ni ocho cuartos: todo ese discurso se lo inventó un guionista de Hollywood a quien se le echaba el tiempo encima y no tenía ningún discurso para el gran jefe arapahoe; entonces escribió ese camelo. Expertos en la cultura de los sioux, los navajos, los apaches y los pies negros han coincido en que aquella gente ponderaba mucho, sí, las grandes praderas donde pastaba el búfalo, pero el ganado era suyo y que no se te ocurriera tocarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sy5yKSYt-bI/AAAAAAAAAho/EICqkaOU0pI/s1600-h/Barranco_de_Viznar.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 133px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sy5yKSYt-bI/AAAAAAAAAho/EICqkaOU0pI/s200/Barranco_de_Viznar.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5417392922833058226" /&gt;&lt;/a&gt;Todo esto ha coincidido con la noticia de que el equipo de excavadores que estaba abriendo la fosa donde se daba por seguro fue arrojado Federico García Lorca ha llegado hasta el fondo del terreno y allí no hay nada. Bajo esa ladera donde se había levantado un monumento, tanta gente depositaba flores, y yo visité en cierta ocasión y me emocioné pensando en que ese paraje era la última imagen que había tenido en la retina el infinito poeta en Nueva York -ese &lt;em&gt;sentidor &lt;/em&gt;excelso que escribió aquello de: &lt;em&gt;yo oigo el canto de la lombriz / en el corazón de muchas niñas&lt;/em&gt;-; debajo de ese terreno no hay ni rastro de huesos, ni de balas, ni señales de que allí se produjera nunca ningún fusilamiento. ¡Tantos testimonios que aportaron, por una módica recompensa, tantos testigos!, ¡tantos libros que publicaron tantos historiadores!, ¡el dueño del terreno que lo vendió a las autoridades para que allí se levantara un memorial!, ¡¿puede ser que estuvieran todos en el error?!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La respuesta, amigo bloguero, está flotando en el viento. O por mejor decir: la mentira flota a nuestro alrededor, para consumo de gente como nosotros.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-8726743792008111745?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/8726743792008111745/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=8726743792008111745' title='32 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/8726743792008111745'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/8726743792008111745'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/12/blogging-on-wind-blogueando-sobre-el.html' title='BLOGGING ON THE WIND (BLOGUEANDO SOBRE EL VIENTO)'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sy5x33WKCBI/AAAAAAAAAhY/-7zKMrt_Kn0/s72-c/viento.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>32</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-8040124652483766236</id><published>2009-12-17T14:32:00.000-08:00</published><updated>2009-12-18T06:38:08.221-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='por mal camino'/><title type='text'>NO ES NADA FÁCIL ESCRIBIR UNA NOVELA, NO TE VAYAS A CREER</title><content type='html'>17 de diciembre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces sucede que uno tiene una idea (literaria) pero, por lo que sea, resulta imposible llevarla a la práctica. He aquí el caso:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me había sentado a escribir un relato en plan policiaco que empezaba así: dos tipos metidos dentro de una furgoneta camuflada frente a la casa de un sospechoso. Le están escuchando mediante micrófonos direccionales, para lo cual tienen puestos sendos auriculares en las orejas. De pronto, se abre la puerta y aparece el jefe con dos vasos de plástico. “He pensado que os vendría bien un poco de café caliente, muchachos”, dice el comisario en plan enrollado. Los agentes a la escucha se quitan entonces los cascos de las orejas y aprovechan la pausa para hablar con el jefe, con abundancia de sobreentendidos, tipo: “todavía no le han llamado”, “aún no ha salido de casa”, “el sospechoso sigue sin establecer contacto”. Cosas así que crearan la impresión en el lector de que el tipo objeto de seguimiento es un delincuente peligroso, un pez gordo, un sujeto listo y escurridizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, y cuando están acabándose el café, uno de los agentes se pone rojo, se lleva las manos a la garganta y cae al suelo. Muerto. El otro, que le mira estupefacto, rompe de pronto a sudar frío y aunque intenta ganar la salida de la furgoneta es inútil: sufre un estertor y cae muerto también a los pies del jefe, que con una sonrisa ladina recoge los vasos y abandona tranquilamente el puesto de vigilancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Convendrás, amigo bloguero, en que es un comienzo impactante, digno de una buena película de Hollywood. Confiado en que esta vez sí, con esa escena inicial, iba a dar el campanazo, me lancé a redactarla con la mayor fe en mí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta que, pasadas unas líneas, la fe comenzó a decaer y pronto me di cuenta de que los pequeños detalles estropeaban y hacían imposible el conjunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para empezar: ¿cómo iba a abrir el comisario la puerta de la furgoneta, si iba con dos vasos de bebida caliente, uno en cada mano? Imposible. Sólo se me ocurrieron entonces dos opciones: o que llamara a la puerta, pero si los otros estaban con los cascos en las orejas no era probable que le oyesen y se levantaran a abrir; o que en vez de dos vasos llevara un termo. ¿Problema? Que los termos sólo tienen una taza, y entonces tendría que beber primero un agente, caer fulminado, y luego beber el otro. Sería un crimen, ¿cómo decirlo?, algo chapucero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podía llevar el comisario otra taza en el bolsillo de la gabardina, pero me parecía un recurso bastante cutre, además de que yo, si fuera agente secreto, sospecharía de esa actitud. Claro que también podría llevar los dos vasos en la mano, dejarlos en el suelo, abrir la puerta, luego agacharse a recogerlos, entrar, volver a dejarlos en el suelo, esta vez de la furgoneta, girarse, cerrar la puerta, volver a agacharse a cogerlos…  Pero de ese modo me parecía que perdía fuerza la escena; sin contar con que necesitaría cerca de dos o tres páginas para narrar la entrada del comisario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría también obligar al comisario a que esperase en las cercanías hasta que alguno de los dos agentes saliese a orinar o algún otro asunto, y simular entonces que llegaba en ese momento. Pero ante esto surgía el riesgo de que, en la espera, se enfriase el café.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ya te vale —me regañaba a mí mismo— ¿y tú quieres escribir buenas novelas sobre la condición humana si no sabes ni cómo hacer que un personaje entre en una furgoneta con dos cafés?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y he acabado, muy deprimido, por abandonar mi novela policiaca en ciernes. A ver si a la próxima, esta vez sí, se me ocurre algo con que dar el campanazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SyqyZ310rKI/AAAAAAAAAhQ/MHkOogqSYwc/s1600-h/ManuscritosWBenjamin.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 235px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SyqyZ310rKI/AAAAAAAAAhQ/MHkOogqSYwc/s320/ManuscritosWBenjamin.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5416337659422616738" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-8040124652483766236?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/8040124652483766236/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=8040124652483766236' title='46 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/8040124652483766236'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/8040124652483766236'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/12/no-es-nada-facil-escribir-una-novela-no.html' title='NO ES NADA FÁCIL ESCRIBIR UNA NOVELA, NO TE VAYAS A CREER'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SyqyZ310rKI/AAAAAAAAAhQ/MHkOogqSYwc/s72-c/ManuscritosWBenjamin.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>46</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-8587938479962341430</id><published>2009-12-14T14:36:00.000-08:00</published><updated>2009-12-14T14:47:26.580-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='con nombre propio'/><title type='text'>UN AMIGO DE MADRUGADA</title><content type='html'>14 de diciembre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La culpa de esto, como casi siempre, la tienen los ¡¡%&amp;$*¨#[*#!! americanos. Los estadounidenses, quiero decir. Si no tuvieran ese afán por colonizarnos culturalmente no estarían los balcones repletos de Papa Noel trepando por cuerdas y escalas, llenos de luces de colores, de estrellas gigantes deseando “Happy Christmas”. Todo ello, como digo, colgado de los balcones, sujeto a las barandillas de hierro mediante cuerdas, atado incluso a los canalones y a las antenas. Adornos que se extienden a lo largo y ancho de la calle y en todo el perímetro de las plazas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Te das cuenta, amigo bloguero, de lo que esto significa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente, significa que cuando en noches como la de ayer sopla el viento, los bonitos adornos se alzan y ¡clonc! caen y chocan contra las barandillas, para un segundo después volver a alzarse con un soplo más fuerte y ¡plonc! volver a caer. ¡Clinc!, ¡plonc!, plunc!, ¡blam!... así toda la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si uno tiene la imprevisión, como me ocurrió a mí, de cenar anchoas acompañadas de polvorones, y se levanta a eso de las cuatro con un poquito de sed, que sepa que luego, si hace aire, le va a ser imposible volver a conciliar el sueño con tanto ¡plunc!, ¡clanc!, ¡blam!, ¡clinc! de los Papa Noel que cuelgan de los balcones. Uno intenta concentrarse en otra cosa, contar ovejas o imaginar nubes como aquélla en la que iba Heidi, pero es inútil ante todo ese estruendo navideño. ¡Clinc!, ¡clanc!, plim!, ¡blumba!, atruenan los adornos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡Ah!!, ¿qué habrá sido de esa tradición tan nuestra de los belenes?; ¡esos belenes puestos en horizontal y sujetos a la tierra!; ¡con su capita de tierno y mullido musgo, con su río hecho de algodón, con su suelo de corcho insonorizado!  Todo eso lo hemos perdido por el bruto avance del rojo y blanco anglosajón, las luminarias compradas en los chinos y los Santa Claus colgados de la cuerda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco le sirve a uno de entretenimiento somnífero el intentar localizar de donde proviene exactamente el ruido. ¡Bling!, ése ha sido el grande de la esquina; ¡plaunc!, ése ha sido el del vecino del tercero, ¡plonc!, ése ha sido el mío; ¡pum! ¡pum! ¡pum!, esos son los jodíos niños de la pelota de hace dos entradas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son, como digo, las cuatro y media de la mañana y se me ocurre poner la radio para entretenerme y para ocultar ese golpeteo horrísono. No me gusta mucho escuchar la radio en las noches de insomnio, porque suelen ser programas de confidencias de gente triste, solitaria, a la que acaba de dejar su novia o novio y que te dejan más hundido todavía. O son boleros de Luis Miguel, que te hacen acordarte de antiguos rolletes; o —¡lo más temible!— canciones de Abba, aquellas que oías de fondo en los días de tu adolescencia y que evidencian una vez más lo breve que es la vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que estaba girando el dial para huir de todo esto cuando de pronto caigo en una cadena donde anuncian el estreno de una sección escrita a medias entre un tipo cuyo nombre no recuerdo y Pedro de Paz. “¿Pedro de Paz? —me digo para mí—, ¿será mi amiguete literario?”. Y me pongo a escuchar con más atención y sí, en efecto, es Pedro de Paz, “el autor de &lt;em&gt;El informe Saldaña&lt;/em&gt;”, dice el locutor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aplico entonces el oído y se trata de una sección humorística donde se cuentan noticias inventadas, tal que: “detienen a un hombre por bajarse la filmografía completa de Isabel Coixet y lo meten acto seguido en un manicomio”; “Cristiano Ronaldo va a pagar un peaje y se quita la camiseta y enseña los abdominales…” Cosas así que, la verdad, me hacen reír bastante, me alegran la noche y, cuando me quiero dar cuenta, ya es hora de levantarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en vez de salir de la cama malhumorado y cabreado con los putos adornitos, echo las sábanas a un lado de buen humor y muy contento por los progresos de mi colega. Bien que me alegro por él, coño, a ver si tiene suerte y puede vivir de escribir. Cuando le vea, le voy a regalar un Papa Noel colgado de una cuerda, en recuerdo de esta nochecita toledana que gracias a él pude superar con una sonrisa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sya-itQuhfI/AAAAAAAAAhI/TSWAQDd7Phc/s1600-h/papa+noel.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sya-itQuhfI/AAAAAAAAAhI/TSWAQDd7Phc/s320/papa+noel.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5415225105434183154" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-8587938479962341430?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/8587938479962341430/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=8587938479962341430' title='44 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/8587938479962341430'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/8587938479962341430'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/12/un-amigo-de-madrugada.html' title='UN AMIGO DE MADRUGADA'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sya-itQuhfI/AAAAAAAAAhI/TSWAQDd7Phc/s72-c/papa+noel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>44</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-8391666368675071165</id><published>2009-12-12T00:32:00.000-08:00</published><updated>2009-12-12T11:18:43.634-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='con nombre propio'/><title type='text'>ALGO PASA CON MURAKAMI (O LOS LIBROS A MEDIAS)</title><content type='html'>12 de diciembre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabo de cerrar &lt;em&gt;After Dark&lt;/em&gt;, de Haruki Murakami. Ya sé que voy con bastante retraso, que el japones ha sacado, hace apenas unas semanas, una nueva novela y que la que ahora cierro ni siquiera era la más reciente, pero qué quieres, amigo bloguero: la montaña de libros pendientes en mi mesilla de noche alcanza ya proporciones monstruosas. A veces sueño que un desprendimiento me sepulta en medio de la noche. Como no me puedo resistir a comprar, casi al azar, los libros interesantes que voy viendo al paso, y como a veces dejo colarse sobre el montón alguna novedad curiosa, el resultado es éste: un atasco literario impresionante. Hoy mismo, después de haber cerrado &lt;em&gt;After Dark&lt;/em&gt;, voy a empezar &lt;em&gt;El nombre de la rosa&lt;/em&gt;. Allá en su día leí una crítica de que estaba muy bien, creo que hicieron una película y todo. Lo saco con delectación de la bolsa de almacenes Sepu, comercio donde lo adquirí hace ya ni sé los años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SyPp07grh0I/AAAAAAAAAg4/2MVA0urxsHw/s1600-h/after_dark.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 133px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SyPp07grh0I/AAAAAAAAAg4/2MVA0urxsHw/s200/after_dark.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5414428272566699842" /&gt;&lt;/a&gt;Pero yo he venido aquí a hablar de este libro de Murakami. Algo extraño me ocurre con Murakami. Sucede que sus planteamientos me gustan mucho (creo haber enfrentado la mayor parte de sus novelas), sucede que sus arranques, el escenario donde plantea la acción, los personajes que perfila, me atraen muchísimo y literalmente devoro hasta la una o una y media de la madrugada sus novelas recién empezadas. Pero luego, gradualmente, el efecto se va agotando. No dudo que por culpa mía, que seguramente no soy buen lector, pero pienso que tampoco Murakami pone mucho de su parte. La descripción de las acciones comienza a hacerse prolija, morosa, pelma por hablar claro. Un amigo que escribe me hablaba del "efecto Naoko", que se prodoce cuando Murakami comienza a narrar de esta guisa, por ejemplo: "Naoko tomó el sobre del azúcar entre los dedos pulgar e índice de su mano derecha, lo agitó un poco en el aire y luego, haciendo pinza con los respectivos dedos de la otra mano, rasgó el envoltorio y arrojó su contenido con un movimiento mecánico sobre el té humeante; después agarró la cucharilla que había junto al plato y..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasada la mitad de &lt;em&gt;After Dark&lt;/em&gt;, un personaje entra en una tienda a comprar leche: &lt;em&gt;Shirawaka va directo hacia el frigorífico de los lacteos y toma un tetrabrik marca Takahashi desnatada. Comprueba la fecha de caducidad. Todo correcto. De paso, compra también unos yogures en envase de plástico...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero poco antes la cosa ha alcanzado tintes grotescos, por no decir ridículos, cuando ha narrado el despertar de una muchacha que estaba durmiendo: &lt;em&gt;Las contracciones de los músculos, que antes se circunscribían al rostro, se han ido extendiendo a la totalidad del cuerpo. En un momento dado, Eri Asai alza un hombro en silencio y saca una mano pequeña y blanca de debajo de la colcha. La mano izquierda. La mano izquierda parece encontrarse en un estadio más avanzado de conciencia que la mano derecha. Dentro de la nueva temporalidad, las puntas de los dedos van descongelándose, abre la mano y los dedos empiezan a moverse...&lt;/em&gt; Luego, como ya habrás imaginado, amigo bloguero, sigue por el codo, una pierna, la otra pierna, la cadera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SyPqGgPPvsI/AAAAAAAAAhA/NUcAN_U0lYY/s1600-h/murakami.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 178px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SyPqGgPPvsI/AAAAAAAAAhA/NUcAN_U0lYY/s200/murakami.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5414428574483463874" /&gt;&lt;/a&gt;Aquí es cuando se produce lo que yo llamo "efecto coñazo", que tiene visos de extenderse hasta el final. Y eso es señal de que la novela ha acabado, al menos para mí. Te habrás dado cuenta, amigo bloguero, que he abierto con la expresión "acabo de cerrar" y un poco después "cierro el libro". No significa que lo haya acabado: significa que, una vez leídos los tramos brillantes, el libro ha concluido para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De chaval, como imagino que tantos otros, tenía el prurito de llegar siempre hasta el final de un libro comenzado, pese a que a veces se me hiciera muy cuesta arriba y en ocasiones hubiera caído en una auténtica trampa, pero me producía algo así como un sentimiento de traición dejar el libro sin concluir. Aunque me pareciera un soberano rollo, aunque hubiera perdido toda esperanza de que se arreglase algo en las últimas páginas, yo, a pesar de eso, seguía hasta el fin. Con los años, me he relajado ya en este sentido y apenas tengo ya reparos ni sufro de remordimiento de conciencia por cerrar un libro cuando comienza a atragantárseme. A veces, todo lo más, antes de clausurarlo definitivamente practico la "lectura en diagonal" o, si se trata de una novela policiaca, me voy al final a ver quién es el asesino. Pero más por lo común, y aunque esté sólo en la página 20, si mi instinto (mejor o peor educado) me dice que no, yo le obedezco y cierro el libro de un golpetazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto no significa que solo busque la lectura fácil y amena. No tiene nada que ver con eso. Hay "ladrillos" a cuyo final he llegado dificultosamente, con la lengua fuera, pero he llegado empujado por la magia literaria, y otros en teoría "ligeros" que, efectivamente, ligeramente han salido volando por la ventana antes de la página 50.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco eso de dejar el libro a medias significa que el autor sea malo o el lector insensible. Hasta donde yo alcanzo, por ejemplo, y nunca mejor dicho, Murakami es un gran escritor. Sólo que, en un determinado momento, él sigue hacia adelante y yo me apeo, encantado de haber coincidido durante un rato. Le digo adiós con la mano y quedamos tan amigos. Estoy seguro que, de obligarme a mí mismo a seguir hasta el final, de ahí en adelante acabaría por esconderme de él siempre que le viese.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-8391666368675071165?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/8391666368675071165/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=8391666368675071165' title='38 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/8391666368675071165'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/8391666368675071165'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/12/algo-pasa-con-murakami-o-los-libros.html' title='ALGO PASA CON MURAKAMI (O LOS LIBROS A MEDIAS)'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SyPp07grh0I/AAAAAAAAAg4/2MVA0urxsHw/s72-c/after_dark.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>38</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-8471254842848107261</id><published>2009-12-08T07:19:00.000-08:00</published><updated>2009-12-08T08:10:21.202-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materia cotidiana'/><title type='text'>SENSE AND SENSIBILITY</title><content type='html'>8 de diciembre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Basado, por supuesto, en hechos reales.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos días lluviosos de diciembre, siempre resulta grato, tras una suculenta comida, disponerse frente al televisor con una taza de aromático café, dispuesto a solazarse con una agradable película...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te habrás dado cuenta, amigo bloguero, que hablo raro, que uso palabras como "grato", "suculenta", "solazarse" o "aromático". Eso es por el influjo de la situacion, porque lo que yo quiero decir es que, en este días que fuera llueve y hace rasca, a mí me gusta mucho sentarme en el sofá con un cafelito y unas pastas, para ver una película de época. Es especial &lt;em&gt;¡pum!&lt;/em&gt; me gustan las películas basadas en las novelas de Jane Austen. Me encantan esos paisajes de la campiña inglesa, verdes y extensos &lt;em&gt;¡pum!&lt;/em&gt;, esas mansiones aristocráticas, esos criados de librea &lt;em&gt;¡pum!&lt;/em&gt; que salen a recibir a los invitados, les abren la puerta del carruaje y les ayudan a descender los pequeños escalones &lt;em&gt;¡pum!&lt;/em&gt; Me privan el porte y la enjundia de todos esos sires que se saludan &lt;em&gt;¡pum!&lt;/em&gt; entre sí con una leve inclinación de cabeza. Esas palabras que cruzan en un aparte &lt;em&gt;¡pum!&lt;/em&gt; lady Cavendish y el lord del Almirantazgo. Me gustan esas damas que de repente dicen &lt;em&gt;¡pum!&lt;/em&gt;: "Estoy terriblemente cansada". Me fascina cuando salen a pasear por el jardín &lt;em&gt;¡pum!&lt;/em&gt; las señoras con un coqueto sombrero y una pequeña sombrilla, y los caballeros &lt;em&gt;¡pum!&lt;/em&gt; , tan serios y erguidos, con un pañuelo introducido en la manga que le ofrecen a su acompañante femenina si ésta &lt;em&gt;¡pum!&lt;/em&gt; manifiesta un leve mareo por efecto del calor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Pum! ¡Gol!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Disculpame un momento -le digo a mi esposa, que está sentada a mi lado viendo la película.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces dejo la taza sobre el platito, pulso &lt;em&gt;Pause&lt;/em&gt; y me levanto. Voy a la ventana del salón, que da al patio, la abro y, sacando la cabeza fuera, les digo a los jóvenes que están disputando un partido justo abajo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-!Ya está bien con la pelota, coño! ¡Id a jugar a otro sitio!&lt;br /&gt;-¿Qué pasa? Esas voces -se asoma a la ventana una vecina del piso de arriba.&lt;br /&gt;-Los chavales, que están dando balonazos y no me dejan ver &lt;em&gt;Sense and Sensibility&lt;/em&gt; -le explico a la vecina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y después cierro la ventana y vuelvo a mi lugar frente al televisor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué ocurre, querido? Te noto contrariado -me comenta mi esposa.&lt;br /&gt;-Oh, no es nada, querida! Acomódate de nuevo y vuelve a darle al &lt;em&gt;Play&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sx5wkV7gXmI/AAAAAAAAAgw/YGqRWPNgA58/s1600-h/Sense%2520and%2520Sensibility.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 310px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sx5wkV7gXmI/AAAAAAAAAgw/YGqRWPNgA58/s320/Sense%2520and%2520Sensibility.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5412887571810246242" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-8471254842848107261?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/8471254842848107261/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=8471254842848107261' title='42 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/8471254842848107261'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/8471254842848107261'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/12/sense-and-sensibility.html' title='SENSE AND SENSIBILITY'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sx5wkV7gXmI/AAAAAAAAAgw/YGqRWPNgA58/s72-c/Sense%2520and%2520Sensibility.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>42</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-5201443060592232218</id><published>2009-12-03T10:08:00.000-08:00</published><updated>2009-12-03T10:15:55.221-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materia cotidiana'/><title type='text'>LA FLEMA HISPÁNICA</title><content type='html'>&lt;p&gt;3 de diciembre de 2009&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sxf_HlCTt9I/AAAAAAAAAgo/AuK19EAgpWw/s1600-h/escupir4.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sxf_HlCTt9I/AAAAAAAAAgo/AuK19EAgpWw/s320/escupir4.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5411073982974900178" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Así ponía antiguamente en muchos carteles colgados de las calles de Madrid. También recuerdo, de niño, haber visto en los pasillos de los hospitales y en los edificios públicos cuencos redondos, semejantes a ceniceros. Por mi padre me enteré que esos cuencos se llamaban “escupideras” y que estaban instalados allí desde tiempos inmemoriales para que, obviamente, la gente echara allí sus “pollos” en vez de en el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Y si la gente dejara de escupir?&lt;br /&gt;Mi padre se encogió de hombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para asombro y alegría de mi progenitor y de mucha gente de su edad, aquellos carteles y esas escupideras fueron poco a poco desapareciendo según crecía nuestra generación. El momento en que los carteles desaparecieron y las escupideras quedaron abolidas por completo yo creo que marca, definitivamente, el fin de la Transición. Luego, y durante casi treinta años, el tiempo de nuestra dorada juventud, éste fue un “país sin lapos”, un país europeo, sí señor, y si alguno de pronto tosía y le sobrevenía una flema, se apartaba un poco del tráfico de la calle para soltarla, disimuladamente, en el alcorque de un árbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nuestra época había gente bastante chunga. Nosotros, de hecho, quien más o menos, fuimos bastante gamberros y pendencieros, pero si alguno de la banda de pronto hacía el sonido de la grulla y soltaba un gargajo en medio de la calle hacíamos causa común para afeárselo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ya te vale, tío. Qué guarro eres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El se disculpaba en que estaba resfriado, en que se le había atravesado un poco de saliva, en que acababan de darle la condicional… todo tipo de excusas peregrinas. Pero eso no era pretexto, no señor, para que anduviera escupiendo por la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Eres un guarro —le reprendía  el Angelito. Que no era diminutivo de su nombre: le llamábamos así porque había formado parte de los “Hell´s Angels”, los “Ángeles del Infierno”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esto fue, como digo, antiguamente. Hoy todo ha cambiado y las nuevas generaciones vienen escupiendo fuerte. Yo creo que es por influjo de la televisión, de tanto ver partidos de fútbol en que los jugadores, por gesto instintivo, doblan la lengua y aprestan el salivazo después de cada jugada. O será por otra cosa, no lo sé; el caso es que en la actualidad se da un resurgimiento del lapo. Hoy observas a un grupo de chavales que caminan y, en apenas diez metros, notas que ha soltado cada uno seis o siete escupitajos. Da lo mismo que sean chicos o chicas, que en esto hay total igualdad de sexo. Escupen en movimiento o detenidos. Sueltan lapos en el vagón del metro, por supuesto, también en la parada del autobús, en la cola del cine —y aun en el mismo pasillo, si se tercia—. Si hay dos o tres que esperan, sentados en una escalera o apoyados en una pared, enseguida entablarán una competición de a ver quién esputa más espeso y más lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escupen casi al mismo tiempo que respiran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quisiera parecer un cascarrabias, un tipo gruñón que va para viejo y sólo acierta a ver el defecto en los jóvenes. Nuestra generación —los que andamos hoy entre los treinta y los cincuenta— no está siendo quizás gran cosa, no nos destacamos por nuestra lucha, por nuestra rebeldía, ni parece ser que vayamos a revolucionar ningún arte. Pero coño, no escupíamos tanto. Es posible que no hayamos abierto ningún camino, pero joder, no hemos dejado demasiado sucio aquél por el que íbamos. Esto también hay que valorarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igual un día, en el futuro, se nos recordará con un lema parecido a: “Pasaron por la vida sin escupir demasiado”&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-5201443060592232218?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/5201443060592232218/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=5201443060592232218' title='38 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5201443060592232218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5201443060592232218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/12/la-flema-hispanica.html' title='LA FLEMA HISPÁNICA'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sxf_HlCTt9I/AAAAAAAAAgo/AuK19EAgpWw/s72-c/escupir4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>38</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-243729507692882033</id><published>2009-11-30T07:29:00.000-08:00</published><updated>2009-11-30T13:18:20.482-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='por mal camino'/><title type='text'>PARÍS EN OCTUBRE</title><content type='html'>30 de noviembre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En octubre de 1986 hubo algo así como una conjunción de astros que, de repente, me hizo tomar la decisión. Yo tenía por entonces 20 años, estudiaba Periodismo y durante varios meses había estado trabajando como cartero y de camarero en un hotel, por lo que, además de unos ahorrillos con los que pagar la matrícula, tenía también unos mesecillos de paro. Como era octubre y las clases no empezaban hasta el día 15, más o menos, como no tenía novia ni nada que me atase y como recuerdo que en aquel momento estaba leyendo sobre los pintores impresionistas, tomé, como digo, la determinación:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Irme unos días a París.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los jóvenes norteamericanos de familia bien tienen la costumbre de, aproximadamente a esa edad, hacer una especie de viaje iniciático por diversas ciudades europeas, con parada larga e ineludible en París, para empaparse de cultura, de pensamiento, de importancia. Estos viajes suelen durar varios meses. Yo, que soy mucho más modesto y quizás más cenutrio, salí un lunes con la idea de regresar el domingo de esa misma semana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eché unas cuantas mudas —tampoco muchas, si soy sincero— en una mochila y me subí a las 9 de la noche en un tren que por la mañana me dejó en la &lt;em&gt;gare d´Austerlitz&lt;/em&gt;. ¡Esto es eficacia y seriedad europea!, me dije cuando salí de la estación y vi, alrededor, las casas de París. Estaba el cielo neblinoso y me metí rápido en el metro para llegar a una pensión donde había reservado habitación. Estaba cerca de la &lt;em&gt;rue de la Gaite&lt;/em&gt;, la calle de la Gaita, imagino, pero en francés sonaba como más artístico y enjundioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me voy a enrollar demasiado sobre mi instalación, ni describiré mi habitación ni todas esas cosas. La verdad es que nadie me hizo demasiado caso ni paré mucho por allí, pese a que durante toda la semana no hizo más que lloviznar y soplaba un viento frío que invitaba a quedarse al lado del radiador. Pero apenas amanecía salía a la calle y me ponía a dar vueltas por la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquellos días, visité el Trocadero, la torre Eiffel —desde abajo, porque era muy caro subir siquiera al primer piso y hacía, además, bastante rasca—. Anduve por los Campos Elíseos, llegué hasta la Defensa… Me gustó el centro Pompidou y, sobre todo, &lt;em&gt;les Halles&lt;/em&gt;; estando allí aclaró un poco el día, salió un rayo de sol y me pude sentar en un banco. En los jardines de Luxemburgo, donde también se despejaron las nubes, tuve un pensamiento sublime durante unos instantes, pero se volatilizó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Pigalle me quedé asustado con los precios del &lt;em&gt;Moulin Rouge&lt;/em&gt;, donde de todos modos no tenía pasta para entrar. Luego subí a Montmatre, arrebujado en mi parca. Otro día —el jueves, creo— que llovía bastante, pasé la mañana en el museo de Orsay, que me gustó mucho… Hice en tren de cercanías una excursión hasta Versalles, donde tuve también otro sublime, y efímero, pensamiento que así mismo se volatilizó. Animado por mi éxito en la orientación ferroviaria, me levanté al día siguiente muy temprano para ir a &lt;em&gt;Auvers sur Oise&lt;/em&gt;, donde está la tumba de Van Gogh, pero me perdí y acabé no sé dónde. Como también me perdí el sábado, el último día; ignoro cómo, de pronto me vi metido en un barrio lleno de árabes que me miraban raro —o eso me pareció a mí— y casi salí corriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquellos cinco días, aparte de ésa, no me sucedió ninguna aventura, ni crucé mis ojos con ninguna parisina, y como no sabía una palabra de francés no trabé conversación con nadie. Mi sustento consistía en comprarme una &lt;em&gt;baguette&lt;/em&gt; y echar en la mochila unos cuantos plátanos, que entonces deberían estar muy baratos en París. Pan y plátanos, ésa fue mi dieta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que volví defraudado. &lt;em&gt;Je suis desolee&lt;/em&gt;. No me había sucedido nada y me resistía a pensar que quizás me había aburrido. Por eso no hacía ningún esfuerzo por recordar ese otoño en París. Hasta que el otro día oí esta canción y, de pronto, me pareció que en octubre de 1986 había pasado algunos de los días más felices de mi vida. Más felices y, todo hay que decirlo, más estreñidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Kgvh6ife960&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/Kgvh6ife960&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-243729507692882033?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/243729507692882033/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=243729507692882033' title='41 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/243729507692882033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/243729507692882033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/11/paris-en-octubre.html' title='PARÍS EN OCTUBRE'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>41</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-7753959316949777754</id><published>2009-11-26T07:57:00.000-08:00</published><updated>2009-11-26T08:31:30.595-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='por mal camino'/><title type='text'>EL CHULI</title><content type='html'>26 de noviembre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sw6mJonC9ZI/AAAAAAAAAgA/gdaDnfU6R24/s1600/1alrrededores-calle-pinos-alta_small1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5408442886968767890" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 220px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sw6mJonC9ZI/AAAAAAAAAgA/gdaDnfU6R24/s320/1alrrededores-calle-pinos-alta_small1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Yo pasé la infancia en un barrio bastante suburbial: el barrio de la Ventilla. Ya lo conté en una entrada anterior, titulada &lt;em&gt;Mis problemas con la justicia&lt;/em&gt;, donde me pinté como un joven y aguerrido delincuente que escapaba a toda pira de la pasma. En realidad, lo confieso ahora, me estaba tirando el pisto. Yo por aquel entonces era un buen chico. Tenía 10 ó 12 años y me preocupaba por hacer a tiempo los deberes y llevar al colegio los cuadernos limpios y sin tachaduras. Mi madre me despedía a la puerta con un beso y allí marchaba yo todo contento con mi mochila, mis libros de texto, mi estuche de pinturas, mi cartabón, mi regla… todo adquirido legalmente, eh, nada robado. Conviene dejar constancia de esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí la vida en la Ventilla, también hay que decirlo, no me parecía tan mala como decían mis padres. Pasaban pocos coches por allí, había muchos descampados donde jugar, cada dos por tres se organizaban travesuras en los barrios vecinos… No acababa de entender el empeño de mis padres, y de los padres de mis amigos, y de algunos vecinos más porque estudiáramos mucho para escapar de todo eso. ¿Escapar de qué?, nos preguntábamos mientras levantábamos las tapas de las alcantarillas, por ejemplo, y nos colábamos dentro a husmear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero éramos buenos chicos en el fondo y, mal que bien, hacíamos nuestros deberes y no nos ensuciábamos demasiado. Había algunos, incluso, a quienes sus padres, después del colegio, habían apuntado a inglés, a francés, ¡a piano! Resultaba algo absurdo oír cómo, cada tarde, desde un bloque vecino al mío, entre la ropa tendida, los coches quemados, y el charco perenne donde lamían los perros, salía una y otra vez la escala musical. Era mi compañero Juanfran, que después de merendar pan con aceite y azúcar y hacer los deberes, tenía que sentarse todos los días un rato al piano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—A mí no me apetece, la verdad, pero cualquiera se lo dice a mi madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo el día que llevaron el pequeño piano blanco a casa de mi amigo Juanfran. Su madre lloraba de una manera muy callada, sin hipidos ni aspavientos ni lamentaciones, mientras su esposo la abrazaba. Nunca acabé de entender la naturaleza de esa escena.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sw6mloX_jcI/AAAAAAAAAgQ/jDt5pETzSB4/s1600/25plaza-de-la-ventilla_small.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5408443367941967298" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 134px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sw6mloX_jcI/AAAAAAAAAgQ/jDt5pETzSB4/s200/25plaza-de-la-ventilla_small.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sw6mV0gu92I/AAAAAAAAAgI/XcbRWSrioSc/s1600/23la-ventilla-via-limite_small.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5408443096321947490" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 128px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sw6mV0gu92I/AAAAAAAAAgI/XcbRWSrioSc/s200/23la-ventilla-via-limite_small.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#660000;"&gt;&lt;em&gt;Plaza principal de la Ventilla en la época que cuento&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#660000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#660000;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#660000;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#660000;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#660000;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000000;"&gt;Pero a lo que iba. Había otros, un poco mayores que nosotros, que esos sí “eran de cuidado”, como decían los adultos. En especial, era muy nombrado un tal Chuli, un chaval de rostro áspero y mirada torva que callejeaba mucho por allí mientras los demás andábamos en el colegio. Si te le cruzabas en la calle con él, te ponía el hombro como para simular que chocaba contigo y te tiraba al suelo; o te hacía una zancadilla. Era un auténtico “gamba”. Si te pillaba en un oscuro, directamente te quitaba las pelas. A veces no aparecía durante varios meses y todos sabíamos la razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una tarde bajaba las escaleras para ir al club deportivo al que me habían apuntado mis padres cuando de pronto noté una alteración en el barrio. Desde la segunda planta podían oírse las voces y los gritos y yo me asomé a ver qué pasaba. “Será cabrón”, oí. “Será hijo puta”. “Como le pillemos”, decía el padre de mi amigo Juanfran. “Yo creo que se ha escapado por allí”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo seguí bajando y estaba ya casi en el portal cuando vi al Chuli agazapado en el cuarto de contadores de mi bloque. Era evidente que se estaba escondiendo y en apenas un segundo entendí que era a él a quien buscaban y que tenía que haber hecho algo muy gordo contra la propiedad de alguien. Me hubiera bastado gritar: “eh, aquí”, para que le echaran mano y seguramente le dieran una somanta de hostias en la que tantos chavales veríamos vengadas sus chulerías. Bastaba con gritar “eh, aquí”. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000000;"&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, me callé. No dije nada, salí a la calle y eché a andar hacia el club deportivo. Y no callé por miedo, siempre he estado seguro de eso. No fue cobardía, fue otra cosa. Yo tenía 10 ó 12 años y por una suerte de instinto primitivo me solidaricé con el que se escondía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que salí a la calle y no dije nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo he hecho pocas cosas en la vida de las que sentirme orgulloso, pero ésa, no sé por qué (también por instinto) siempre me ha reconciliado conmigo mismo. Aunque el Chuli, por supuesto, no me lo agradecería nunca. Es más, a la semana siguiente volvió a quitarme el dinero. Quizás con el tiempo sí hubiera tenido alguna deferencia conmigo, pero eso nunca se podrá saber, porque apenas un par de años después apareció muerto de sobredosis en la puerta del cine Samari.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#660000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sw6nCty2hnI/AAAAAAAAAgY/LooY4XuPCYk/s1600/10calle-hernani-con-don-quijote_small.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5408443867613005426" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sw6nCty2hnI/AAAAAAAAAgY/LooY4XuPCYk/s320/10calle-hernani-con-don-quijote_small.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Así eran las casas en la Ventilla. Hoy todas han sido derribadas, y el barrio reconstruido, pero todavía perviven algunas parecidas en el barrio de Tetuán. Abajo, una de las pocas casas de la Ventilla que aún quedan por demoler.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sw6nocnPWMI/AAAAAAAAAgg/w6Jepk5lX54/s1600/calle-marcelina-con-albendiego_2008_small.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5408444515835926722" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 234px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sw6nocnPWMI/AAAAAAAAAgg/w6Jepk5lX54/s320/calle-marcelina-con-albendiego_2008_small.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-7753959316949777754?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/7753959316949777754/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=7753959316949777754' title='43 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7753959316949777754'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7753959316949777754'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/11/el-chuli.html' title='EL CHULI'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Sw6mJonC9ZI/AAAAAAAAAgA/gdaDnfU6R24/s72-c/1alrrededores-calle-pinos-alta_small1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>43</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-43969445756052159</id><published>2009-11-23T08:01:00.001-08:00</published><updated>2009-11-23T10:06:16.210-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ciertos cuentos'/><title type='text'>EL JUGADOR</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SwqzYmjC1yI/AAAAAAAAAfY/JmhJwWsCV3M/s1600/croupier-en-casino-online.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5407331537857468194" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 198px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SwqzYmjC1yI/AAAAAAAAAfY/JmhJwWsCV3M/s200/croupier-en-casino-online.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; 23 de octubre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Este es el relato premiado. Espero que os guste, aunque el estilo es muy diferente a lo habitual en este blog. También espero que no os resulte demasiado largo. Muchas gracias por vuestro interés&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Yo ya sé que resulto desagradable y que, cuando entro en un casino, los rostros se vuelven, ceñudos, hacia mí. Todos los que son alguien en este mundillo, hasta los &lt;em&gt;croupiers&lt;/em&gt;, me conocen y no se molestan en disimular su tirria. Incluso he visto a alguno que, al pasar yo a su lado, escupía despectivamente por un lado de la boca. Sin embargo, no me pueden impedir la entrada. Ya quisieran, pero en ninguna regla, ningún estatuto, ninguna base se dice nada contra mi forma de jugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cruzo, pues, la sala entre la mirada punzante de los jugadores y me siento a la mesa más poblada de &lt;em&gt;texas hold´em&lt;/em&gt;. La mayoría, entonces, aunque vayan ganando, recoge sus fichas, se levanta de la silla y se traslada a otra mesa. “Se acabó la diversión”, mascullan entre dientes. Pero algunos, los pocos que aún no me conocen, o los que, pese a todo, confían en derrotarme, se quedan. Reconstruyen sus montones de fichas y, pasándose una entre los nudillos, como corresponde a jugadores experimentados, aguardan expectantes a que el &lt;em&gt;croupier&lt;/em&gt; reparta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo coloco mis dos manos, abiertas y hacia abajo, sobre el tapete, y con indiferencia aguardo a que caigan las dos cartas antes mí. No las miro. Nunca las he mirado. Eso es lo que pone nerviosos a mis contrincantes: mientras ellos agarran los naipes y echan una mirada rápida, casi furtiva, con el mayor sigilo, a la suerte que les ha tocado, yo ni siquiera toco mis cartas. Les miro a ellos. Observo sus reacciones, escruto sus gestos, analizo el brillo de decepción en sus ojos o sus ímprobos esfuerzos por permanecer tranquilos y disimular. Es más, ni siquiera contemplo cómo se desarrolla la jugada, cómo el croupier va disponiendo sobre el tapete el resto de los naipes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo miro a los otros, a los de enfrente.&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Swq6la3tIMI/AAAAAAAAAf4/KZROBE5dJzo/s1600/800px-texas_hold_em_hole_cards.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5407339454642593986" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 150px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Swq6la3tIMI/AAAAAAAAAf4/KZROBE5dJzo/s200/800px-texas_hold_em_hole_cards.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aun escondidos tras gorras y gafas de sol, aun abrazados a las caderas de una señorita, aun borrachos y caóticos, e incluso a los profesionales del hieratismo, les adivino su jugada. Quiero decir: sé si están convencidos de ganar, en cuyo caso me retiro de la mano con una sonrisa; o sé si albergan dudas, si piensan que van a perder, y en tal caso, sin dejar de mirar a mi oponente, doy dos golpes en la mesa. “Veo”, y sostengo la apuesta. A veces empujan con las dos manos su montón hacia el centro del tapete. “Mi resto”, dicen. Pero yo no dudo ni un momento ante el farol. Asiento con la cabeza, cuento con calma las fichas del órdago y en montones rectos y estables las deposito con cuidado junto a la montonera de fichas del centro. Descubre entonces el otro sus dos cartas y yo hago lo propio con las mías, pero ni aún así las miro. Nunca las miro. Nunca he sabido cuál es mi jugada. Me limito a seguir con la vista fija en mi contrincante y escucho entonces el “¡oh!” de admiración de quienes se han ido juntando en torno de la mesa, mientras, invariablemente, el &lt;em&gt;croupier &lt;/em&gt;reúne las fichas y las empuja hacia mi dirección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo largo de estos años, he visto todo tipo de reacciones en el de enfrente. Desde arrojar la gorra o las gafas, airado, sobre el tapete, a extenderme la mano con una sonrisa. Los borrachos suelen balbucir un “enhorabuena”, y los que jugaban abrazados a las caderas de una señorita me guiñan un ojo, en reconocimiento de mi triunfo. Los profesionales suelen tomar peor su derrota. Mientras ordeno mis montones de fichas, alguno se acerca para decirme que esa no es manera de jugar. “El póker no es un juego de azar, tío. Cómprate un décimo de lotería, o cuélgate de la palanca de una tragaperras, pero aquí no vengas a joder. El póker es un deporte de paciencia, inteligencia, cálculo, memoria…”. Yo les escucho mientras reconstruyo mis montones. En silencio. Sin hacer apenas un gesto. “Algún día se te acabará la suerte”, es costumbre que concluyan, mientras me señalan amenazadoramente con el dedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Swqz2UxAWDI/AAAAAAAAAfo/Cw5IbKPVizw/s1600/cash-games-460x250.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5407332048480262194" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 108px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Swqz2UxAWDI/AAAAAAAAAfo/Cw5IbKPVizw/s200/cash-games-460x250.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Ha comenzado una nueva partida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Veo —y vuelvo a empujar un montón hacia delante, mis dos cartas frente a mí, siempre boca abajo, sin que haya puesto siquiera un dedo sobre ellas. La vista fija en el contrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Dónde aprendiste a jugar así? —me preguntó cierto día un compañero de mesa, un joven vestido de traje, con el cabello cuidadosamente peinado, los zapatos lustrosos, reloj de esfera dorado, un joven novato al que acababa de desplumar. No preguntaba con ánimo insidioso; la suya era pura curiosidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me resultaría difícil explicarlo, en caso que quisiera. Largo y difícil sería hablarle de aquellos años en que andaba con la pandilla, chavales del barrio que no teníamos el menor interés en estudiar. Nuestros padres tampoco parecían preocuparse por el asunto y nosotros, chicos fogosos, matábamos el tiempo merodeando por la estación de autobuses, un sitio lleno de oportunidades para el que tiene un poco de vista: aglomeraciones, escaleras, ascensores, bolsos descuidados sobre los respaldos, maletas que se abandonan un momento para hacer una llamada, móviles que se dejan sobre el mostrador para buscar el billete….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todo ello podía uno escabullirse cargado de relojes, tarjetas, carteras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, sin embargo, prefería aguardar agazapado entre las columnas de la estación. Los autobuses se detenían con un bufido neumático, abrían las puertas y los pasajeros comenzaban a descender en compacto tropel. Tenía que surgir alguna buena oportunidad. Tenía que surgir.&lt;br /&gt;Uno de mis compañeros, agazapado él también tras una columna, había abandonado ya su refugio y se colaba entre los viajeros. Estos, en vocinglero tumulto, bajaban sus pertenencias del maletero y las dejaban en el andén, para agacharse a por más. Yo veía la cabeza de mi compañero entre la masa de la gente y, de pronto un grito, una voz ronca que suelta una imprecación, una pequeña ebullición en el centro de la muchedumbre. Ruido de carreras, gritos de “¡eh, al ladrón!” que retumban por los pasillos. Todo el mundo, alarmado por el incidente, entre asustado y curioso, gira la cabeza en la dirección de las voces. Todo el mundo queda en suspenso durante varios segundos, momento en que yo aprovecho para salir de detrás de mi columna y dirigirme, aparentando también perplejidad, al montón de sus pertenencias…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Dónde aprendiste a jugar así? —insiste el joven de los zapatos lustrosos y el reloj dorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Swq0Gn712gI/AAAAAAAAAfw/JbuDaP7t-dk/s1600/cards.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5407332328503892482" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 150px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Swq0Gn712gI/AAAAAAAAAfw/JbuDaP7t-dk/s200/cards.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Me resultaría difícil explicarle, aunque quisiera, la satisfacción con la que entraba en el bar, el bolsillo lleno de billetes. Algunos habían sido directamente trasegados desde las carteras; otros los había obtenido después de una venta rápida en el lugar de costumbre, un estanco a cuya trasera una señora gorda y vestida de negro “recepcionaba el material”; así se dice, al menos, en la jerga de la policía. Entraba en el bar y allí al fondo, detrás de una cortina, mi padre y otros tres expelían humo en abundancia, en torno a una mesa redonda. Descorría la cortina y mi padre me saludaba con una voz extemporánea: “Hola, hijo”, por ejemplo. A veces “hola, chaval”. Y luego me decía: “Siéntate a mi lado, que me traes suerte”. A veces me alborotaba el cabello por la parte de la nuca, en señal de bienvenida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era mal tipo mi padre. Yo, con el mayor disimulo, le deslizaba en el bolsillo los billetes que acababa de conseguir. Mi padre procuraba poner cara indiferente mientras “recepcionaba el material” Sin embargo, nunca era tan hábil como para que los de enfrente dejaran de percibir sus movimientos. A veces ligaba una buena jugada, y desplegaba entonces sus naipes sobre la mesa, con expresión triunfante, pero apenas conseguía arrebañar unos cuantos billetes del bote. En las jugadas reñidas, cuando el ambiente se espesaba, mi padre luchaba por parecer desinteresado, despistado incluso, y miraba su jugada de continuo, como si de puro mala se le hubiese olvidado. Yo advertía entonces el brillo fiero en los ojos del de enfrente, la sonrisa de delectación, en ocasiones tan clara que le tiraba a mi padre de la manga. “Déjame, joder”, se sacudía él; y me decía luego por lo bajo: “Nunca vuelvas a hacer eso, sé lo que me hago”, y tiraba las cartas sobre la mesa, con arrogancia. “Full”, decía, por ejemplo, y se frotaba las manos. Pero cuando iba a recoger los billetes, una mano le atenazaba la muñeca y una risotada retumbaba en el local. “¿Dónde vas, pardillo?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierta vez (pero yo sabía que iba a ocurrir) se lo dejó todo en la última jugada, mientras su contrario simulaba estar demasiado entretenido en la contemplación de sus uñas. Todo significaba el coche, significaba el piso, significaba incluso el único traje que tenía para ir a trabajar. “Muéstralas tú primero”, dijo el de enfrente, con una sonrisa irónica e infinitamente cruel. Porque sabía —él y yo sabíamos— que iba a ganar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chaval del traje y el reloj de oro al que acabo de desplumar espera una respuesta. Yo me encojo de hombros y sigo el curso de la jugada en la que estoy inmerso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella noche, la que lo perdió todo, volvíamos a casa en silencio. Al ir a cruzar una calle, tropecé y no sabría decir cómo se me desprendió una suela del zapato. Mi padre se agachó a recogerla con un bufido y se levantó con una furia desconocida. Me empujó hacia delante, “imbécil, a ver si miras por dónde andas” y me acorraló contra una pared. “Ahora va a haber que comprarte unos zapatos, subnormal”, y me dio la vuelta a manotazos, me agarró del cuello y armó un puño frente a mi cara. Un puño que temblaba, como a punto de ser descargado sobre mí. “Subnormal”, no paraba de decirme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero yo le miraba a los ojos y, aunque amedrentado yo y enfurecido él, alcancé a discernir que, pese a todo, nunca descargaría el puño sobre mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era mal tipo mi padre. Pero no sabía ir de farol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por eso —sería largo de explicar al joven arruinado— que yo no miro mis cartas. Nunca miro mis cartas. Sólo miro a los ojos del contrario y sé si puede ganársele, en cuyo caso cubro las apuestas, o si están convencidos de su victoria y vienen a destrozarme. En ese caso, con la sonrisa más humilde y más sumisa que puedo desplegar, me retiro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo depende de un brillo de los ojos, o de un leve rictus de los labios. No es difícil de identificar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-43969445756052159?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/43969445756052159/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=43969445756052159' title='39 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/43969445756052159'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/43969445756052159'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/11/el-jugador.html' title='EL JUGADOR'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SwqzYmjC1yI/AAAAAAAAAfY/JmhJwWsCV3M/s72-c/croupier-en-casino-online.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>39</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-2557835075438678046</id><published>2009-11-19T14:47:00.000-08:00</published><updated>2009-11-20T10:46:53.489-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='por mal camino'/><title type='text'></title><content type='html'>19 de noviembre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Lo que es la vida, amigos blogueros! ¡Lo que es la vida! Hace apenas unos días (lo cuento en el post de abajo) que mandé a arreglar y a ajustar mi vieja bicicleta. Pues bien, esta tarde justo me han llamado de Rastrillo Nuevo Futuro para comunicarme que he ganado el tercer premio en un certamen de relatos. Después de las felicitaciones de rigor, me informan de que el tercer premio consiste en 300 euros o una &lt;em&gt;mountain bike&lt;/em&gt;, a elegir. ¡Una &lt;em&gt;mountain bike&lt;/em&gt;!, exclamé yo para mis adentros. ¡Coge el dinero, coge el dinero!, me hacía señas mi familia, ¡que la bici la acabas de arreglar! Bueno, ¿qué decide?, me saca de mi abstracción la simpática mujer al otro lado del teléfono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pues... el dinero -le respondo.&lt;br /&gt;-Ya me lo suponía yo -dice la mujer-. Todavía no he conocido a nadie que escriba y que elija la &lt;em&gt;mountain-bike&lt;/em&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-2557835075438678046?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/2557835075438678046/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=2557835075438678046' title='39 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2557835075438678046'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2557835075438678046'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/11/19-de-noviembre-de-2009-lo-que-es-la.html' title=''/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>39</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-6001521352518641948</id><published>2009-11-18T09:37:00.000-08:00</published><updated>2009-11-18T09:43:22.216-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materia cotidiana'/><title type='text'>PEQUEÑOS AJUSTES</title><content type='html'>18 de noviembre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un par de años me regalaron una bicicleta, una &lt;em&gt;mountain-bike &lt;/em&gt;que un amigo tenía medio abandonada en la terraza de su casa, junto a la jaula del pájaro y la bombona de butano. Yo, por aprovechar el regalo, la sacudí un poco el polvo y me hice el propósito de montar en ella siempre que pudiera. Como era gratis… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que estoy muy contento de mi firmeza; desde ese día, siempre que encuentro ocasión me subo a la burra y me lanzo por los carriles bici de Madrid. Ya he dado dos veces la vuelta a la ciudad y una vez llegué muy cerca de Tres Cantos, aunque todo sea dicho, de esas largas excursiones siempre volvía reventado, sudoroso, con las piernas molidas, hecho una auténtica piltrafa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Pero, hombre, si es que le está rozando la rueda con el cuadro, ¿no lo ve? —me dijo el otro día el encargado de un taller de bicicletas al que la llevé porque le notaba un raro chirrido con cada pedalada. &lt;br /&gt;—Yo no sé, como me la regalaron… —creí oportuno disculparme con un encogimiento de hombros.&lt;br /&gt;—Y la zapata también roza con la llanta. En mi vida he visto cosa igual —exclamó el mecánico—. Capaz será de haber estado montando así durante varias semanas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tienda de reparación de bicis estaba llena de ciclistas y yo creí oportuno disculparme delante de todo el mundo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Es que me la regalaron… —y volví a encogerme de hombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Total, que el chico me la cuadró, me la limpió, me la engrasó, me enderezó el manillar y ahora da gusto lanzarse por el carril bici con la &lt;em&gt;mountain-bike&lt;/em&gt;. Hay que ver cómo corre, qué ligero me siento… Y es que no era normal tardar tres horas en subir la cuesta de Vallecas a Moratalaz. Yo ya intuía que pasaba algo raro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que esto de la bici ha venido a coincidir, curiosamente, con lo que me ocurrió ayer en el trabajo. Desde hace cinco años ocupo el mismo puesto y ayer vino un informático a revisar los equipos. Según llegó el técnico ante mi puesto, soltó una exclamación y echó la cabeza hacia detrás. “¿Pero cómo puede usted funcionar con esa pantalla?”, me preguntó. “No sé… —y me volví a encoger de hombros— …yo, como me la dejo el que se sentaba antes aquí”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Pero hombre, pero hombre… —el técnico movía compasivamente la cabeza—. Permítame.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me estuvo toqueteando en los botones de ajuste, brillo, contraste y otros que ni sabía que existían, hasta que me bajó la intensidad de los rojos (que, en verdad, era mucha) y me redujo la gama de verdes fosforito. Me suavizó también el amarillo chillón y dio un poco (siquiera algo) de protagonismo al azul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué le parece? Esto es otra cosa, ¿verdad?&lt;br /&gt;—¡Ya le digo! —exclamé asombrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a partir de ese momento, durante toda la mañana, estuve resolviendo expedientes a una velocidad inusual. Todo parecía más cómodo y fácil, y lo más sorprendente: no volví a casa con ese punzante dolor de cabeza. Pero no sólo eso: ahora veo la vida de otra forma: el cielo como más claro, las líneas como más rectas, todo como más sencillo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Cuantas cosas que nos parecen costosas y arduas podrían arreglarse con un simple ajuste!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SwQxl-2axkI/AAAAAAAAAfQ/PzLwXZZ9o54/s1600/chapuzas.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 216px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SwQxl-2axkI/AAAAAAAAAfQ/PzLwXZZ9o54/s320/chapuzas.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5405499981347604034" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-6001521352518641948?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/6001521352518641948/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=6001521352518641948' title='21 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/6001521352518641948'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/6001521352518641948'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/11/pequenos-ajustes.html' title='PEQUEÑOS AJUSTES'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SwQxl-2axkI/AAAAAAAAAfQ/PzLwXZZ9o54/s72-c/chapuzas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-1914790588793614952</id><published>2009-11-15T05:12:00.000-08:00</published><updated>2009-11-15T07:02:53.377-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sin plaza fija'/><title type='text'>MENSAJE AL INFINITO</title><content type='html'>15 de noviembre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de los pequeños accidentes cotidianos, retorno a mi estado anterior, ése en que, influenciado por la lectura de la Biblia y la visión de las estrellas, andaba yo como pleno de grandiosidad y metafísica. Nunca antes me había sentido tan trascendente y la verdad es que mola mazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prestando oído a las emanaciones del universo, estos días me he acordado mucho de la sonda Voyager 2, lanzada al espacio en 1977. ¿Y qué habrá sido, por cierto, de la Voyager 2?, me preguntaba. Seguramente algún bloguero habrá oído hablar de esta sonda: se trata de un artilugio lanzado a la deriva interestelar que va emitiendo una serie de ondas de radio, por si acaso &lt;em&gt;alguien&lt;/em&gt;, en algún rincón del universo, sea cuando sea, acierta a captarlas. Por si acaso también ese &lt;em&gt;alguien&lt;/em&gt; consigue no sólo captar la señal, sino también interceptar la nave y hacerla descender a su planeta, la nave porta en su interior un disco de oro, incluido a iniciativa de Carl Sagan. Pero nadie piense que ese disco de oro sea un premio que los humanos damos a ese hipotético &lt;em&gt;alguien&lt;/em&gt; por su valentía y pericia a la hora de capturar objetos espaciales. No, señor; es mucho más complejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El citado disco es una especie de embajada de la Humanidad: contiene un mensaje donde, si el tal &lt;em&gt;alguien &lt;/em&gt;, además de capturar la sonda, cuenta encima con un reproductor adecuado (algo difícil, ya que incluso aquí en la Tierra no se fabrican ya elepés), podrá escuchar lo que entonces se consideró "la esencia sonora de nuestro planeta". Si mal no recuerdo: un saludo amistoso en centenares de idiomas, acordes de Vivaldi, de Mozart, de Beethoven… también fragmentos de un aria operística, para que adviertan los posibles curiosos a qué grado de perfección puede llegar el timbre humano. Asimismo se reproduce el sonidos de los truenos, de las olas, del canto de las ballenas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sonda incluye asimismo imágenes, sobre todo fórmulas matemáticas, que le hagan ver al receptor que quien ha botado la cápsula no es ningún mindundi del universo, sino que sabe de carrerilla las tablas de multiplicar, entiende de astrofísica y se apaña un poco con la ley de la relatividad. También se le muestra lo más granado de nuestro arte y nuestra cultura:los edificios más hermosos y significativos de la Tierra, y creo que se incluyen igualmente películas donde se puede ver a los seres humanos en sus momentos más gloriosos: desde la conquista de las montañas más altas hasta la inmersión en lo profundo de los océanos, pasando por diversas gestas atléticas… No dudo que se muestren imágenes del ser humano en el momento de su nacimiento (no sé si de su fecundación previa) y muchas muestras de manos tendidas, abrazos, amistad… Creo que no se incluye ninguna imagen de un conflicto bélico, de una bomba que explota, de un niño somalí… Esas cuestiones hay que disimularlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, así está dispuesta la Voyager 2. Es como una llamada telefónica al azar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde 1977, la Voyager 2 navega por el espacio. Ya debe haber traspasado la Helipausa y hallarse fuera de nuestro Sistema Solar... sin que hayamos obtenido hasta ahora ninguna respuesta. Es decir, que todavía no ha sido interceptada por ningún &lt;em&gt;alguien&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿O sí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y si finalmente &lt;em&gt;alguien&lt;/em&gt; ha interceptado la Voyager 2, ha puesto en funcionamiento el disco y ha visto las imágenes pero, por por lo que sea, no han suscitado su interés? ¿Sería posible que ese &lt;em&gt;alguien&lt;/em&gt; hubiera pensado: “vaya gente más pedante”, o “vaya tipos aburridos”?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no es muy descabellado pensar esto, propongo desde este humilde blog que se prepare una nueva sonda, la Voyager 3, y se lance más o menos por el mismo derrotero que su hermana. En su interior, y como muestra del "genio humano", nada más abrir la puerta encontrarán los extraterrestres, por ejemplo, un mueble de Ikea, acompañado, claro está, de las instrucciones de montaje. Se incluirá también un disco (el Caribe Mix", sugiero) con canciones de King Africa o el Chiquilicuatre. Aprovechando que la tecnología ha avanzado mucho, podría incluirse un DVD con los mejores capítulos de "Los Serrano". En una pantalla se emitirían explicaciones sobre lo que es un cuñado, y su influencia negativa en los acontecimientos terrestres. La sonda incluiría también un cuestionario: ¿debe el Madrid destituir a Pellegrini?, y entre las grandes gestas deportivas, cómo no, el gol de Maradona a Inglaterra con los comentarios originales ("¡¡barrilete cósmico!!"). Muchas otras cosas se me ocurren, así al vuelo: el último recibo de la contribución urbana, como muestra de los extremos recaudatorios a los que puede llegar el ser humano; un décimo de lotería atrasado; una pastilla de turrón del duro de las que incluyó la NASA en su última cesta de Navidad y que nadie del centro espacial sabe qué hacer con ellas; un artículo de Arrabal, por si acaso &lt;em&gt;ellos &lt;/em&gt;entienden algo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé, se aceptan sugerencias. Pero yo creo que botar la Voyager 3 es imprescindible. Porque entre tantos planetas como hay en el universo, es posible que en alguno de ellos haya vida; en alguno incluso vida inteligente; pero pensar ya que puede haber vida educada, eso es mucho pedir. Seguramente los extraterrestres sean tan bandarras y chabacanos como nosotros en nuestra vida ordinaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SwAVAtrWipI/AAAAAAAAAfI/QcowId9JTFg/s1600-h/Voyager2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 238px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SwAVAtrWipI/AAAAAAAAAfI/QcowId9JTFg/s320/Voyager2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5404342654850206354" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-1914790588793614952?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/1914790588793614952/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=1914790588793614952' title='23 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/1914790588793614952'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/1914790588793614952'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/11/mensaje-al-infinito.html' title='MENSAJE AL INFINITO'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SwAVAtrWipI/AAAAAAAAAfI/QcowId9JTFg/s72-c/Voyager2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>23</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-3320547084145136039</id><published>2009-11-10T08:44:00.000-08:00</published><updated>2009-11-10T09:09:49.943-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='por mal camino'/><title type='text'>VUELTA A LA VIDA</title><content type='html'>10 de noviembre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras, hace apenas unos días, ironizaba sobre la grandeza del ser humano y gastaba bromas y me ponía lírico a la vista del firmamento lleno de estrellas, mi hermano pequeño caía desplomado, de pronto, en una pista del aeropuerto, donde trabaja. Entre varios compañeros le trasladaron a los servicios médicos, donde enseguida le diagnosticaron un infarto y, gracias a una pastilla de nitroglicerina que le dispensaron y a una serie de masajes cardiacos, consiguieron mantenerle con vida hasta que llegaba la ambulancia y le trasladaba al hospital. Por el camino —la sirena a toda mecha, el conductor eludiendo los coches que abarrotaban la M-40—, mi hermano pequeño sufrió un par de paros cardiacos que hicieron necesario emplear el desfibrilador…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay veces en que la vida, para bien o para mal, irrumpe de pronto y convierte todo en banal. Incluso en ridículo. En especial, empequeñece la literatura. Sobre todo, la literatura. Nada de lo que podamos leer o escribir tiene ningún sentido ante una ambulancia que pasa a nuestro lado con la sirena ululante. Incluso los más grandes genios, incluso Shakespeare y Homero se minimizan y pulverizan ante &lt;em&gt;eso&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada tampoco, ninguna palabra puede dar siquiera sea una idea de lo que alguna vez, durante unos segundos, de manera imprevista, hemos sentido en mitad de un día soleado, o sumergidos en una tarde espléndida. Ese brevísimo instante —espero que me entiendas— en que todo parece estar en orden y a nuestro favor. Eso tampoco puede expresarse con frases.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Para qué sirve entonces la literatura?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más lógico es pensar que para nada, que esto de abordar un folio y después otro y otro luego no tiene más sentido que el entretenimiento. Si uno es escritor y tiene suerte, conseguirá ganar algo de dinero; si uno es lector y también tiene suerte, encontrará algunas páginas que le conmuevan durante un rato. Pero, aparte de esto…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así parece hablar la realidad y el sentido común. Yo, pese a todo, me resisto a pensar de esa manera. Ya sé que estoy engañado, pero me gusta engañarme respecto a los libros. Hacerme el ingenuo delante de ellos. En gran manera se lo debo, por todos los buenos ratos que me hicieron pasar como lector, pero también porque, desde que descubrí que &lt;em&gt;podía escribir&lt;/em&gt; (bien o mal, ésa ya es otra cuestión), las letras me han sacado de más de un atolladero. Cuando no encontraba trabajo, cuando todo era oscuro, cuando vagaba entre excesos y adicciones, cuando no tenía nada, aún me quedaba como último recurso tomar un folio, un bolígrafo y creer que estaba haciendo algo útil. Como dice la canción que he embebido abajo: “Cantar para saber que estoy cantando”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes —alguno lo sabrá—, llegué a ser muy crítico con los que, sobre todo escritores, no parecían contemplar la literatura como mucho más que un negocio. Como yo me había tomado todo esto por lo tremendo y lo epopéyico, exigía que los demás se lo tomasen también, y me enfadaba con quienes habían llegado arriba felizmente, sin aparentes problemas, sin demasiados esfuerzos, por el camino más corto y con una sonrisa siempre en los labios. Quizás era simplemente que tenían los pies sobre la tierra y eran conscientes de la naturaleza de las letras. Ahora lo sé y, sobre todo, ahora entiendo que es injusto pedir cuentas a los demás por el talento, por el olfato o por la suerte de los que uno carece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, mucho más relajado, transitaba yo a mi manera por la literatura. Sé que camino engañado y que seguramente llegaré a ninguna parte, pero eso en realidad ya no importa. Lo que importa, yo creo, es andar contento en lo posible. Sonreírle a las letras y confiar en ellas, porque me han sacado adelante muchas veces y estoy seguro que también ésta me acabarán librando de la tristeza y de la pena que todavía bulle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi hermano le dieron el alta hospitalaria anteayer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/w8iV09W72hg&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/w8iV09W72hg&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-3320547084145136039?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/3320547084145136039/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=3320547084145136039' title='50 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/3320547084145136039'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/3320547084145136039'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/11/vuelta-la-vida.html' title='VUELTA A LA VIDA'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>50</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-3297229218035052577</id><published>2009-10-27T15:42:00.000-07:00</published><updated>2009-10-28T03:14:10.882-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;POR ENFERMEDAD DE UN FAMILIAR, ME VEO OBLIGADO A SUSPENDER MOMENTANEAMENTE EL BLOG.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ESPERO VOLVER UN DÍA CON LOS AMIGOTES, COMO YA OS CONSIDERO, Y OJALÁ QUE PRONTO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MUCHAS GRACIAS DE ANTEMANO A LOS QUE SE PASEN POR AQUÍ&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;A VER SI HA HABIDO CAMBIO EN LA SITUACIÓN.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-3297229218035052577?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/3297229218035052577/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=3297229218035052577' title='44 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/3297229218035052577'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/3297229218035052577'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/10/por-enfermedad-de-un-familiar-me-veo.html' title=''/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>44</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-5517240129682600084</id><published>2009-10-26T11:07:00.000-07:00</published><updated>2009-10-26T11:13:29.670-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sin plaza fija'/><title type='text'>DE LA MISMA MATERIA QUE LAS ESTRELLAS</title><content type='html'>26 de octubre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A mi amiga Araceli, cuyos cuentos estoy teniendo el placer de leer&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer, domingo, llevamos a la niña al Planetario de Madrid. En el colegio le están enseñando ahora los planetas: Mercurio, Venus, la Tierra, Marte… hasta Neptuno, porque ahora resulta que Plutón ha sido degradado a mero pedrusco. Yo no quiero parecer gruñón, pero es que estas nuevas generaciones ya no respetan nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos enteramos de que, por la mañana, y dirigida al público infantil, emitían una película didáctica sobre planetas, estrellas, galaxias, constelaciones y, cómo no, agujeros negros —eso de que haya algo en el espacio que triture cuanto se le aproxima es algo que encanta a los niños de 0 a 8 años, así de brutos somos los humanos en nuestro estado más puro—. La proyección era en una sala circular y uno tenía que sentarse, casi tumbarse, en un sillón mirando al techo. Sobre la cúpula del Planetario proyectaron un firmamento estrellado y una voz, adaptada al público infantil, trazaba la línea de la eclíptica y hablaba de las diversas constelaciones que se hallan sobre ella y que componen el Zodiaco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado en aquella butaca ergonómica, a uno le era fácil hermanarse con aquellos hombres que, en la noche de los tiempos, y nunca mejor dicho, alzaron la vista por primera vez hacia el cielo estrellado y trataron de descifrar aquel caos de luminarias. El documental hablaba de cómo los antiguos babilonios, trazando una línea de una estrella a otra, habían dibujado un toro, un cordero, un pez, un cangrejo, un león, un escorpión… esos otros habitantes del planeta que desde antiguo hacen compañía al hombre en medio de la inmensidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el suave silencio de las esferas celestes al moverse, el firmamento anclado en el punto fijo de la Estrella Polar, el documental hablaba sobre tantos hombres cómo, con la ayuda de un sencillo cristal curvado, intentaron hallar un sentido a aquel océano de puntos luminosos, mientras a su alrededor sus semejantes se golpeaban fieramente, se atacaban a pie y a caballo, se tiraban flechas, prendían fuego a palacios y castillos, firmaban paces y tratados e inventaban ceremonias. Hablaba de cómo los navegantes consiguieron hallar una guía en aquel revoltijo de luces, y como con la vista fija en el vespero se armaron de valor para atravesar distancias inauditas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablaba de cómo las estrellas se forman a partir de un polvo en suspensión en el vacío. Así se formo nuestro viejo Sol, y también de ese polvo se hicieron los planetas, y nosotros mismos, que no somos más que un pedazo de materia, participamos de ese polvo estelar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SuXl6KFlbkI/AAAAAAAAAfA/EJZxu9zLs3A/s1600-h/polvo+estrellas2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SuXl6KFlbkI/AAAAAAAAAfA/EJZxu9zLs3A/s320/polvo+estrellas2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5396972515776360002" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imbuido de grandiosidad, de humanidad en el mejor de los sentidos, salí del Planetario llevando de la mano a mi hija. Me sentía como uno de aquellos pensadores pitagóricos o uno de esos monjes medievales, capaz de internarme en el parque cercano y no salir de él durante meses, sumido en la contemplación del infinito, encaramado a una piedra en comunión con la eternidad…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subimos al coche y  cuando fui a arrancarlo… ggggg…. gggggg…. gggggg… ¡Me cago en la leche —exclamé—, será posible que me haya quedado sin batería! Ggggg… gggggg… ggggg… A las dos de la tarde, con el hambre que tenía, y sin un taller cercano porque era domingo! Ggggg… gggggg… ggggg… lo volví a intentar varias veces, pero era inútil. No había manera. Así que, hale, agarré a la familia y andando al metro. A la estación de Méndez Alvaro, cuya boca más cercana, para colmo, estaba en obras y tuvimos que andar hasta la siguiente. Qué grandeza de la humanidad, qué polvo de estrellas ni qué hostias… rezongaba para mí mientras me hurgaba en los bolsillos en busca de monedas para sacar los billetes. Que no tenía bastantes, y ésa fue otra.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-5517240129682600084?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/5517240129682600084/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=5517240129682600084' title='29 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5517240129682600084'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5517240129682600084'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/10/de-la-misma-materia-que-las-estrellas.html' title='DE LA MISMA MATERIA QUE LAS ESTRELLAS'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SuXl6KFlbkI/AAAAAAAAAfA/EJZxu9zLs3A/s72-c/polvo+estrellas2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>29</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-5650813660438919604</id><published>2009-10-23T09:41:00.000-07:00</published><updated>2009-10-23T10:02:39.823-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='de bares y libros'/><title type='text'>EN TORNO AL JAMÓN</title><content type='html'>23 de octubre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A propósito del pueblo elegido, con el que últimamente estoy tan relacionado (ando de un tiempo acá leyendo la Biblia), quiero comentar aquí lo que se me viene a la cabeza cada vez que entró en bares como el Museo del Jamón; cuando abro la puerta y veo tantos perniles colgados del techo; en un número tan prodigioso que deja boquiabierto y ojiplático a cualquier guiri que se deja caer por allí. También andan colgados los lomos, los chorizos, los salchichones ibéricos, y en general todos los embutidos provenientes del cerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre he pensado que esto no es normal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SuHgsT6w64I/AAAAAAAAAe4/0A9vE5NQIpU/s1600-h/Madrid_Museo_del_Jam%25C3%25B3n.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SuHgsT6w64I/AAAAAAAAAe4/0A9vE5NQIpU/s320/Madrid_Museo_del_Jam%25C3%25B3n.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5395840880432180098" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Al parecer, el motivo de colgar así los productos de la matanza es que se “oreen”, que se “curen” y, en el caso de los jamones, que vayan desprendiendo, por la ley de la gravedad, cierta grasilla que se acumula en una especie de capirote en la punta. Sin embargo, siempre he pensado que la causa por la que estos fiambres acostumbran en España a colgarse así, con tanto aparato, es otra, mucho más profunda. Y que asimismo en lo más arraigado de nuestra idiosincrasia está, por ejemplo, el alborozo con que acogemos el jamón que viene en la cesta de la empresa, la manera en que presumimos de él ante todo el vecindario y cómo lo ponemos sobre una tabla en la cocina e, inconscientemente, lo convertimos en el centro totémico de nuestra vida cotidiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SuHfKSlkA_I/AAAAAAAAAeg/UsivBfxKhOk/s1600-h/R1238-bar-jamones-ceramica.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 150px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SuHfKSlkA_I/AAAAAAAAAeg/UsivBfxKhOk/s200/R1238-bar-jamones-ceramica.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5395839196447638514" /&gt;&lt;/a&gt;Quizás sea mucha imaginación por mi parte, pero yo creo que la raíz de este comportamiento exaltado en torno al jamón y al chorizo viene de aquellos tiempos de la Inquisición en que ser judío en España ocasionaba a menudo la muerte. Según he leído en libros de la época, uno de los medios de identificar a los israelitas mezclados entre los “cristianos viejos” era darles a catar jamón, tocino, morcilla… cualquier derivado del cerdo. Si lo rechazaban, o ponían mala cara, no cabía duda: “perros judíos eran”. Leí, y no es broma, en un libro sobre los métodos del Santo Oficio como cierta vez torturaron hasta casi cargársela a una mujer acusada de rechazar un bocado de jamón. Atada al potro, aún decía que lo había rechazado, sencillamente, “porque no apetecía en esos momentos de él”. ¡Mientes!, clamaba el verdugo mientras daba otra vuelta a la rueda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cristianos viejos, muy al contrario, tomaban el jamón y se lo comían con tal deleite, tantos aplausos y tamaño gusto que yo creo que ese “teatrillo” ha llegado casi íntegro hasta nuestros días. Y no considero absurdo pensar que eso de colgar el jamón en el centro de la cocina, y chorizos y lomos por todos lados de la casa, y celebrar con grandes fiestas la matanza del cerdo era un método de “exhibir” su sangre sin contaminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SuHfWEsdkpI/AAAAAAAAAeo/ZRkfWt0Vgs8/s1600-h/chorizos+colgados.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 117px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SuHfWEsdkpI/AAAAAAAAAeo/ZRkfWt0Vgs8/s200/chorizos+colgados.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5395839398876910226" /&gt;&lt;/a&gt;Sobre esto de las costumbres alimenticias y su trascendencia antropológica, leí hace poco en Jonathan Litell una reflexión que, de puro atinada, me cuesta pensar que a nadie se le haya ocurrido antes. Más bien creo que Litell se limita a transmitirla. Según esta reflexión, mucho del antisemitismo que aún late bajo la sociedad se incubó en  aquellos lejanos días de la Antigüedad en que la hospitalidad era la virtud más preciada. Puede leerse en infinidad de libros antiguos cómo, en efecto, la gente daba al huésped lo que tenía, a veces aunque él se quedara sin comer, y le prestaba su cama si era preciso y él dormía en el suelo, y aun muchos se dejaban matar antes que se le hiciera daño al que alojaban. Esto era así entre los griegos, entre los romanos, entre los bárbaros, y ya ni cuento entre los árabes. Pues bien, ¿cómo sentaría en medio de este ambiente que, de repente, un huésped rechazara la carne porque está cocida junto con la leche, porque no ha sido cortada de tal o cual forma o porque procede de tal o cual pieza?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No por nada a mí siempre me decía mi abuela: “Hijo, cuando estés de invitado tú come siempre lo que te ofrezcan, y procura no poner mala cara. Ah, y primero pincha de lo que pongan en el centro, que es para todos, y cuando se haya acabado entonces te comes lo de tu plato, que así tocas a más”. Pero esto último creo que forma parte ya de la idiosincrasia particular de los Baquero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-5650813660438919604?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/5650813660438919604/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=5650813660438919604' title='30 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5650813660438919604'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5650813660438919604'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/10/en-torno-al-jamon.html' title='EN TORNO AL JAMÓN'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SuHgsT6w64I/AAAAAAAAAe4/0A9vE5NQIpU/s72-c/Madrid_Museo_del_Jam%25C3%25B3n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>30</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-6497211461292340912</id><published>2009-10-20T11:34:00.001-07:00</published><updated>2009-10-20T14:00:33.844-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='un tío disperso'/><title type='text'>CRÍTICA DE UN LIBRO</title><content type='html'>20 de octubre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre suelo tener tres libros al retortero, dispersos por la mesilla de noche, la del salón, la mesa de la cocina... Desde hace unos días, me ha dado por leer la Biblia, sí, amigos blogueros. No tenía en aquel momento nada mejor a mano y decidí coger ese libro que desde no recuerdo cuándo ni cómo, y lo digo de verdad, estaba encajado entre los pocos volúmenes que caben en las estanterías de mi casa. Pero en fin, yo no sé por qué estoy dando tantas explicaciones: estoy leyendo la Biblia y punto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que, ateniéndonos sólo a lo literario (lejos de mí querer ir más allá), es un libro muy entretenido. Hablo en serio. Cuenta unas historias muy curiosas, aunque la mayoría ya le suenen al lector. Pero son bonitas, algunas tremendamente hermosas, como la de aquel pobré José al que venden como esclavo y gracias a su habilidad para interpretar los sueños consigue hacerse favorito del faraón; o la de aquel valiente soldado que con su sola honda consigue abatir al más fiero de los filisteos. Es un libro, hasta donde yo he llegado (página mil y pico), bastante recomendable, si se salta uno, eso sí, toda esa parte sobre las disposiciones del culto, las ceremonias sacerdotales, las prescripciones alimenticias y, sobre todo, aquello de "Quetura parió a Zamrán, Jocsán, Medán, Madián, Jesboc y Sue. Jocsán engendró a Saba y a Dadán. Hijos de Dadán fueron Asurim, Litusim y Laumin. Los hijos de Madián fueron Efa, Efer, Janoc, Abida y Eldá..." que se ve claramente que está puesto con intención de rellenar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Literariamente hablando, el estilo no es malo, incluso podría decirse que es bueno, teniendo en cuenta que ahí han metido mano -enseguida se advierte- muchísimos traductores, que han dejado algunas partes totalmente destrozadas. Pero en líneas generales, y quitando algunos coloquialismos, es un estilo muy digno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a su estructura, la Biblia tiene, todo hay que decirlo, un principio magnífico que enseguida engancha al lector. Dejando allá algunos digresiones, en mi opinión totalmente innecesarias, sobre los ganados que tiene tal o cual personaje o los cultivos que se dan en ésta o en aquella tierra, lo cierto es que la acción avanza de continuo, a veces a ritmo repidante. Sólo en el Éxodo, ese capítulo en el que el pueblo de Israel vaga por el desierto del Sinaí, he notado cierto estancamiento en el relato. Es la parte aquella en que Yavé promete darles "la tierra del cananeo, del jeteo, del amorreo, del jeveo y del gebuseo", y varias páginas más adelante venga otra vez con la tierra del jeteo y el amorreo, y un par de capítulos después dale con el cananeo y el gebuseo. Yo no sé si esto es un recurso literario empleado por el autor para recalcar la soledad y la monotonía de las jornadas a través del desierto o es que se había metido en un atolladero y estaba haciendo tiempo para ver por dónde salir. En todo caso, al final el Éxodo se soluciona y la historia sigue adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre el protagonista principal del libro, Yavé, si soy sincero no tengo todavía una idea muy bien formada. Será por inconcreciòn del narrador o por taruguez de mi parte, el caso es que le tengo por un personaje contradictorio. A veces me parece atrabiliario, y con un sentido del humor bastante raro, como aquella vez en que le hace a Abraham atar a su único hijo como si fuera a sacrificarle y luego al final, cuando ya tenía el patriarca el cuchillo en alto, le dice que era una broma; pero otras veces, sin embargo, me parece un bendito que tiene una paciencia infinita, como tantas veces durante las jornadas del desierto, cuando los israelitas, después de todo lo que ha hecho por ellos, no hacen más que buscarse falsos ídolos y dejarle a él a un lado. Aún así, no se busca otro pueblo favorito; y eso ya es tener paciencia, en mi opinión. Yo no hubiera hecho lo mismo, desde luego. Espero que, más adelante,el personaje se defina mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, que en esta lectura estoy y la verdad es que se la recomiendo a todo el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/St4i7EiT_fI/AAAAAAAAAeQ/7WGAHqOk1-E/s1600-h/biblia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5394787801861717490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 273px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/St4i7EiT_fI/AAAAAAAAAeQ/7WGAHqOk1-E/s320/biblia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#993300;"&gt;Aposté con Riqui que quizás podía hacerse una crítica meramente literaria sin ofender a nadie. Espero haberlo conseguido&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-6497211461292340912?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/6497211461292340912/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=6497211461292340912' title='39 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/6497211461292340912'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/6497211461292340912'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/10/critica-de-un-libro.html' title='CRÍTICA DE UN LIBRO'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/St4i7EiT_fI/AAAAAAAAAeQ/7WGAHqOk1-E/s72-c/biblia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>39</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-8130923515294963529</id><published>2009-10-15T11:28:00.000-07:00</published><updated>2009-10-15T13:13:52.225-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='por mal camino'/><title type='text'>...Y AHORA...</title><content type='html'>15 de octubre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy he puesto el punto final a una novela. Desde hace un rato, siento esa especial exultación de haber concluido algo, ese orgullo de haber llegado hasta un final que alguna vez me pareció imposible. La sensación apenas dura un día, a lo mejor unas horas, pero realmente es un momento de verdadero y bien ganado orgullo. Pocas cosas dan más satisfacción (bueno, sí, la que estáis pensando, pero pocas más) que haber construido algo con tus propias manos; algo que podrá luego gustar o no, pero que tú estás convencido de que tiene su mérito y que no es una chapuza infame.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En gran manera, me siento hermanado con esos hombres que, pacientemente, van metiendo piececitas dentro de una botella hasta que acaban por construir un barco. Desde hace unas horas, tomo la botella, la miro, la remiro, la vuelvo a mirar al trasluz y veo que todas las piezas están en su sitio; en vista de lo cual, respiro hondo y me abro una cerveza que me sabe a gloria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SteB3wmKDaI/AAAAAAAAAeI/Mokx2StSrZs/s1600-h/unbarcoenunabotelladecr.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 181px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SteB3wmKDaI/AAAAAAAAAeI/Mokx2StSrZs/s320/unbarcoenunabotelladecr.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5392921873737190818" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora viene, quizás, la parte más difícil. Hasta ahora todo ha sido una aventura creativa excitante, con su punto de frustración a veces, con su poco también de asombro al repasar una página y decirte: "¿esto lo he escrito yo?". Todo ha sido divertido, sí, pero ahora viene la segunda parte. "¿qué hago yo con estos folios?"; o dicho con toda su crudeza: "¿dónde los coloco?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre se me ha dado mal, fatal, esta segunda parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De momento, y como no tengo ninguna puerta donde llamar, voy a probar suerte con un par de premios literarios. El primero el Río Manzanares, que convoca el Ayuntamiento de Madrid. A este premio me presenté hace tiempo, por lo menos quince años. Yo era entonces un poco inconsciente, algo alocado y encima me las daba de graciosillo, así que escribí una novela en la que el asesino era (redoble de tambores) ¡¡el organizador del concurso!! No gané y yo creo que, desde ese día, los de la Concejalía de Cultura, que organiza el premio, me tomaron cierta ojeriza. Hay gente también que no aguanta una broma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no sale esto, llego a tiempo de presentarme al Bruguera. No sé muy bien cuánto de limpio y decente será este premio, pero Bruguera es un nombre que todavía me toca el corazón al recordar sus viejas colecciones de bolsillo y sus tebeos que con tanta fruición manoseé. Así que, aunque sólo sea por sentimentalismo, debo confiar en que no esté adjudicado de antemano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si no sale nada de esto... pues la verdad es que no tengo ni idea. Sólo una cosa sé cierta, y es que a esas alturas ya estaré, seguramente, metido en otro proyecto. De hecho, esta misma tarde, mientras encendía el ordenador, se me ha ocurrido lo que parece una buena idea...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿He dicho ya lo que tarda en desvanecerse esa satisfacción por el deber cumplido?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-8130923515294963529?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/8130923515294963529/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=8130923515294963529' title='40 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/8130923515294963529'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/8130923515294963529'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/10/y-ahora.html' title='...Y AHORA...'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SteB3wmKDaI/AAAAAAAAAeI/Mokx2StSrZs/s72-c/unbarcoenunabotelladecr.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>40</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-578994739033394093</id><published>2009-10-09T08:07:00.000-07:00</published><updated>2009-10-09T08:12:00.118-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materia cotidiana'/><title type='text'>LA DEUDA HISTÓRICA</title><content type='html'>9 de octubre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquiera que me escuche, o que me lea, se pensara que soy buena persona. Eso de darle de comer a un gato abandonado, de pasear por el monte observando a los caballos, de regalarle mi bocadillo a un albano-kosovar… “Es un poquito moñas, bien es cierto —opinará la gente—, pero es buen tipo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que voy a contar ahora ya sé que va a tirar por tierra esa falsa imagen, pero no hay más remedio. Debo contarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace cosa de un año, abrieron cerca de mi casa una tienda de comics. Los propietarios, unos chavales jóvenes, levantaban cada mañana el cierre del comercio con mucha alegría, para que la gente contemplase su escaparate en el que lucían tebeos de Marvel, camisetas de manga, miniaturas de personajes de &lt;em&gt;El Señor de los Anillos&lt;/em&gt;, maquetas de la nave nodriza de &lt;em&gt;Star Wars&lt;/em&gt;… Se les veía orgullosos de su mercancía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto ocurrió, como digo, hace cosa de un año y —¡la puñetera casualidad!—, fue inaugurar la tienda los chavales y comenzar a hablarse en todo el mundo de la crisis. “Pobres”, me decía yo cada mañana cuando pasaba ante la tienda, “no se van a comer un colín”. Así que un día por la mañana entré a comprarles algo. No me hacía falta, en realidad, nada de lo que vendían, pero bueno, vi una camiseta para mi hija de las Supernenas y me dirigí con ella hacia la caja. “¿Cuánto es?”. “Ocho euros”. Le largué un billete de diez y en ese momento le llamaron al hombre por teléfono, se puso a conversar y… total, que entre lo que hablaba y me cobraba se hizo un lío y me devolvió cambio de 50 euros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Hostia, qué de puta madre! —exclamé yo para mí ante aquel súbito regalo. Y antes de que el otro dejara de hablar por teléfono y se diera cuenta de su error, agarré las vueltas y me largué más que deprisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio estaba muy contento mirando los billetes, pero aquella noche comenzaron a asaltarme los remordimientos. Me figuraba yo que, al hacer caja y darse cuenta del error, el encargado se habría pegado un tiro en la cabeza, o parecido. De seguro que, al menos, estaría llorando amargamente, golpeándose el rostro, rasgada la camisa, abrazado a sus hijos y a su mujer embarazada de ocho meses. “Buahhh”, me estremecían los llantos de la pobre familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Esto no puede ser —me dije con decisión—. Mañana voy a devolverle el dinero a este infeliz.&lt;br /&gt;—Anda y que le den morcilla. Que hubiera andado listo —me decía al oído ese diablillo rojo, con cuernos y tridente que sale en las películas—. ¿O es que acaso alguien se preocupó de ti cuando estabas en el paro y las cosas te iban tan mal? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no le hice caso al diablillo y, a la mañana siguiente, bien temprano, metí el dinero en un sobre e intenté colarlo por debajo de la puerta de la tienda. Pero el cierre estaba muy bien echado y no había forma de que cupiera el sobre. “Mierda”, me dije, porque la verdad es que me daba corte ir por las buenas y explicarle al dependiente lo que había sucedido. Eso hubiera sido lo más normal, pero estaba seguro de que el tío me miraría así esquinado y murmuraría “qué cabrón”. Y después haría correr el rumor entre los comerciantes del barrio para que tuvieran cuidado conmigo cuando entrase en sus tiendas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidí entonces comprarme algo, largarle al dependiente un billete de 50 y cuando me fuera a dar las vueltas decirle; “te has equivocado, majo; yo te he dado un billete de 10”. Pero para mi desespero y mi vergüenza, el dependiente se mostró inflexible, incorruptible, firme en su honradez. Así que salí de allí con el orgullo herido y una camiseta de las Supernenas para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensado cómo podía reintegrar el dinero —¿quizás dejarlo sobre el mostrador y salir corriendo?—  ayer tarde, a una hora inusitada, pasé ante la tienda y ésta estaba de bote en bote. “¿Qué pasa aquí?”, le pregunté a un joven que salía. El muchacho me informó que todas las tardes, en aquella tienda, se reunían los fans de no sé qué juego de rol a jugar a las cartas y entre las bebidas y perritos calientes que consumían, y accesorios que compraban, “este tío se está forrando con nosotros”, dijo en referencia al dependiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Ah, sí? —exclamé yo con los 42 euros apretados en el bolsillo. E iba a dárselos al pobre estudiante que me había informado, y que tenía pinta de andar canino, pero qué coño, me los he quedado para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué cabrón soy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Ss9Sg7DI6II/AAAAAAAAAd4/1wy7gErJTQY/s1600-h/1252700293_Las%2520Supernenas.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Ss9Sg7DI6II/AAAAAAAAAd4/1wy7gErJTQY/s320/1252700293_Las%2520Supernenas.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5390618004545923202" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-578994739033394093?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/578994739033394093/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=578994739033394093' title='43 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/578994739033394093'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/578994739033394093'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/10/la-deuda-historica.html' title='LA DEUDA HISTÓRICA'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Ss9Sg7DI6II/AAAAAAAAAd4/1wy7gErJTQY/s72-c/1252700293_Las%2520Supernenas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>43</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-832010804917872087</id><published>2009-10-05T11:25:00.000-07:00</published><updated>2009-10-05T11:30:39.585-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='de bares y libros'/><title type='text'>LA MÚSICA EN LA CAVERNA</title><content type='html'>5 de octubre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oigo, cada vez con más frecuencia, que por culpa de las descargas de Internet va a morir la música. Que a las discográficas no les compensa grabar un cedé que luego no van a poder vender, porque todo el mundo se lo va a “bajar”, con lo cual aquellos que trabajaban en la grabación de discos, los músicos en el más amplio sentido, se van a ir a la calle. Y quien dice música, dice cine, y dice también literatura, Si la gente obtiene las cosas gratis, a quién le va a interesar producirlas o editarlas… No hay nadie tan altruista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sábado estuve en un concierto en un garito de Huertas. Por unas escaleras se descendía a una auténtica cueva, más parecida a un refugio antiaéreo o incluso a una catacumba cristiana, con las paredes de ladrillos vistos, el techo en forma de bóveda y apenas dos metros y medio de altura. Al fondo de tan exiguo espacio, dos guitarristas, un bajista, un batería, un tipo al saxofón, un chico a los teclados y una cantante. El chaval de los teclados era apenas un adolescente, el del saxo ya no cumplía los sesenta. El batería y uno de los guitarristas, saltaba a la vista, eran guiris (luego me enteré que uno era escocés y el otro inglés); la cantante ( de todo esto me fui enterando al término del concierto) era de Palma de Mallorca; el saxofonista, argentino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaban allí hablando, fumando y bebiendo cerveza mientras afinaban sus instrumentos. Cuando la sala estuvo suficientemente llena, el guitarrista escocés saludó a la peña congregada, dijo “Here we go!” y “atacaron” (qué bonita expresión) esta canción:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/_jmIYyskDM8&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/_jmIYyskDM8&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo tengo ya ciertos años y hacía bastante tiempo que no escuchaba rock&amp;roll, así que me costó un poco empezar a menearme, pero a las cuatro o cinco canciones, no más (versiones de los Madness, de los Doors, de los Stones, ¡el &lt;em&gt;Highway to hell&lt;/em&gt; de AC/DC!) estaba ya, como el resto, moviendo la cabeza al ritmo de la música. Entre canción y canción, uno de los guitarristas preguntó qué había hecho el Atleti. “¡Ha ganado!”, surgió una voz de entre el público. “¡Dos a uno!”, y la banda, ante esto, atacó entonces el &lt;em&gt;I can´t get enough for your love&lt;/em&gt;, de Bad Company.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todo esto, sonaba de maravilla, no sé si ya lo he dicho. El batería, sobre todo, se empleaba sobre los tambores con un entusiasmo magnífico. Los demás no le iban detrás. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando, al cabo de la hora, y de haber tocado diez o doce canciones, anunciaron que había llegado el final del concierto, la peña comenzó a pedir “otra, otra”, a lo que la cantante confesó que ya no tenían más repertorio. Preguntó a la gente qué canción le había gustado más y volvieron a tocarla. Cuando acabaron, la basca, en vista de que ya no se sabían otra, comenzó a pedirles “la misma, la misma”, pero los músicos, con una sonrisa, colgaron ya sus instrumentos y subieron a la parte de arriba a tomarse una cerveza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo siento por la industria de la música, la industria del cine, la industria editorial. Que les den por culo a todos esos que quieren vivir de las rentas de cuatro acordes que compusieron en sus lejanos días de juventud, o de aquel cuento que les premiaron tiempo ha. Lamentándolo mucho por ellos, la música nunca morirá mientras seis tipos estén dispuestos a meterse en una cueva a rasgar una guitarra por el gusto de divertirse y que la gente se divierta con ellos. Ni morirá el cine, ni morirá la literatura mientras un chalado se encierre en una habitación a escribir un cuento. Morirá el desfile de modelos musicales y literarios, los discos de platino y los premios planeta, morirán la alfombra roja y los cócteles de presentación, las películas con efectos especiales, pero Internet no creo que suponga ninguna amenaza para los auténticos músicos, los verdaderos actores y los que escriben por gusto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-832010804917872087?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/832010804917872087/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=832010804917872087' title='36 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/832010804917872087'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/832010804917872087'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/10/la-musica-en-la-caverna.html' title='LA MÚSICA EN LA CAVERNA'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>36</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-7828116012689526265</id><published>2009-10-02T11:43:00.000-07:00</published><updated>2009-10-02T11:53:41.630-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sin plaza fija'/><title type='text'>DOBLE SENTIDO</title><content type='html'>2 de octubre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me manejo bien con todo el mundo, como decía Serrat, o eso pretendo. Aunque haya gente desquiciante, cada día en mayor número, yo hago un esfuerzo a veces sobrehumano por comprender a todos, ser agradable con ellos, o al menos no discutir, y ponerle buena cara a la gente. A veces, lo sé, parezco un chino de esos de sonrisa congelada y amago de reverencia a la puerta de su comercio, pero bueno, yo creo que soy de fácil trato… salvo con un tipo de personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay gente a la que, lo reconozco, no trago. Sujetos, como uno de mis compañeros de trabajo, que me sacan de quicio por esto que voy a contar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay expresión a la que mi compañero de trabajo no saque punta y le encuentre doble sentido sexual, tras lo cual ensaya una risita así como de picardía. Si uno dice por ejemplo: “adiós, me voy, que ya es mi hora de salida”, él enseguida exclama: “uy, salida, ji ji ji”, y da con el codo a los demás, alguno de los cuales le secunda en sus risitas. El otro día me fui con él hacia la boca de metro. “Sujétame esto, haz el favor, en lo que me ato el zapato”; “uy, que se lo sujete dice, ji ji ji”.  “Espérame un segundo, que voy a comprar tabaco, porque se me ha acabado el paquete”; “uy, que se le ha acabado el paquete, ji ji ji”.  “Bueno, ya estamos en el metro; qué calor hace aquí dentro, ¿no?”; “uy, no me digas que estás caliente, ji ji ji”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasamos varias estaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Pues yo tengo esta noche para cenar coliflor —digo.&lt;br /&gt;—Uy, coliflor, qué cachondo, ji ji ji.&lt;br /&gt;—Con mayonesa —señalo.&lt;br /&gt;—Jua jua jua —redobla su risa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no sé qué hacer con él, amigo bloguero, te lo aseguro. No me dejan asesinarle, no sé muy bien por qué razón, porque encima tendríamos una plaza más de aparcamiento. Así que me veo obligado a soportarle todos los días, según llego al trabajo. “Hola, ¿qué hay?”, digo. Él permanece callado. Extrañamente callado. “Voy a encender mi ordenador”, anuncio. Él sigue en su mutismo. Yo me confío. “Ahora voy a introducir la clave”; y él parecía estar al acecho de ese momento. “Uy que va a introducir la clave —exclama de pronto—, ¿le habéis oído?, ji ji ji”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego ya sigue el resto de la jornada. Así todos los días laborables. Y no te creas, amigo bloguero, que descanso de él siquiera los fines de semana, porque tengo su “ji ji ji”, metido en el cerebelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin que yo me manejo bien con todo el mundo menos con este tipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SsZL-6fzgKI/AAAAAAAAAdw/Ewp6kGU4k7c/s1600-h/Satyros_Cdm_Paris_509.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 317px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SsZL-6fzgKI/AAAAAAAAAdw/Ewp6kGU4k7c/s320/Satyros_Cdm_Paris_509.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388077548422004898" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-7828116012689526265?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/7828116012689526265/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=7828116012689526265' title='31 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7828116012689526265'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/7828116012689526265'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/10/doble-sentido.html' title='DOBLE SENTIDO'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SsZL-6fzgKI/AAAAAAAAAdw/Ewp6kGU4k7c/s72-c/Satyros_Cdm_Paris_509.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>31</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-2621191687770100746</id><published>2009-09-28T12:00:00.000-07:00</published><updated>2009-09-28T12:12:58.448-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materia cotidiana'/><title type='text'>LA PRUEBA DE FUEGO</title><content type='html'>28 de septiembre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;A Eva Zarzamora, que me pregunta por mi amigo,&lt;br /&gt;y a Roberto, que tenga mucha suerte.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Tengo un amigo, Mihail, de procedencia albano kosovar, con el que acostumbro a hablar de las cosas de la vida. Es un hombre de gran sensibilidad poética, un tipo tierno —demasiado, en mi opinión—, emotivo e impresionable… seguro, amigo bloguero, que ya te vas acordando de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, el otro día llegó mi amigo Mihail y me dijo que ya estaba harto del género de vida que llevaba, tanto kalasnikov y fusil de asalto AZ27, sus compañeros parecía que no sabían hablar de otra cosa… Había decidido —me dijo— dejar atrás todo ese rollo y venirse a una existencia más tranquila y reposada, algo así como la mía. Estaba preparando un concurso oposición para auxiliar administrativo en el Ayuntamiento de Madrid y, aunque ganase menos que en la banda armada, por lo menos dormiría tranquilo y podría dedicar las tardes a la poesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Tú no sabes lo que estás diciendo, Mihail —creí conveniente advertirle—. Mira bien lo que haces. Que allí en la banda tenías un nivel y una categoría reconocida, y de funcionario en el Ayuntamiento nunca se sabe lo que puede pasar.&lt;br /&gt;—Nada, nada —me replicó—. Yo estar decidido.&lt;br /&gt;—Tú sabrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Varios días después de esa conversación, me encontré con Mihail en el bar acostumbrado. Le vi mal. Muy, muy mal. El pelo se le había vuelto blanco, le temblaban las manos y un tic nervioso cada pocos segundos le torcía el labio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Ves? Por no hacerme caso —le dije.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego, como le vi en tan penoso estado, me interesé más en concreto por lo que había ocurrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Yo había hecho un curso de mecanografía —me contó—, y estaba confiado en mis cinco mil pulsaciones. “El mundo es mío”, me decía para mí, mientras sacaba humo a la Olivetti en la soledad de mi cuarto. Llegó entonces el día del examen y allá que me presenté, en el aula magna de la universidad señalada para la prueba, con mi máquina a cuestas. Había unos cuatro mil o cinco mil como yo, hombres y mujeres; todos estaban colocando, con mucho mimo, sus máquinas de escribir delante de sí, y algunos hasta les daban una última limpieza con una escobilla, para que no se atascaran en el momento crucial. OtrOs las hablaban al oído, como a los caballos antes de una competición. Yo estaba, como te digo, confiado en mis posibilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de un rato —siguió Mihail—, entraron los miembros del tribunal y dijeron: “siéntense, va a empezar la prueba”. Luego comenzaron a repartir, entre los que nos examinábamos, papeles con el texto que habíamos de transcribir, cada uno hasta donde pudiera y con los mínimos errores posibles. Mientras se efectuaba el reparto, había quienes hacían sonar sus nudillos, quienes giraban de un lado a otro el cuello, quienes cerraban los ojos y aspiraban aire por la nariz y lo expulsaban muy ruidosament por la boca, como si se estuvieran todos ellos preparando para un gran combate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Repartidos los papeles, el jefe del tribunal se subió a la tarima con un cronómetro colgado al cuello, en medio de un profundo silencio. Con voz solemne, dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Pueden empezar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Y entonces —sollozaba Mihail—, entonces…&lt;br /&gt;—No me digas más. Lo sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no había querido decirle nada a mi amigo, por no desmoralizarle, pero sé lo que es el estruendo repentino de diez mil dedos cayendo a la misma vez sobre las teclas, todos con el deseo de acabar los primeros. Dicen que los ciudadanos de Atenas, cuando los romanos les reconocieron sus libertades, estallaron en un griterío tal que una bandada de pájaros que pasaban justo sobre sus cabezas cayeron muertos al suelo. Aquello fue sólo un susurro comparado con el inicio de una prueba de mecanografía. Yo he visto cristales de ventanas romperse en mil pedazos, por efecto de la onda expansiva; he visto el suelo temblar, tambalearse las paredes, he visto a las arañas salir corriendo de sus madrigueras, dispararse las alarmas de los coches cercanos… Bastante poco fue que a Mihail se le quedara el pelo blanco de la impresión; uno que conozco yo, y esto es verídico, perdió el habla del susto y no lo ha vuelto a recuperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Esto de la carrera de funcionario no es para mí. Demasiadas emociones fuertes. Me vuelvo a mi kalasnikov, allí tranquilo, sin meterme con nadie. Vosotros, los españoles, tenéis que estar locos para aspirar a una plaza en la Administración.&lt;br /&gt;—Locos, no. Es que somos tipos duros.&lt;br /&gt;—Ya te digo —se despidió Mihail.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SsEJJIfS_lI/AAAAAAAAAdo/vujrYs0lq70/s1600-h/Mono%2Bescribiendo%2Ba%2Bm%25C3%25A1quina.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5386596681814048338" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 229px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SsEJJIfS_lI/AAAAAAAAAdo/vujrYs0lq70/s320/Mono%2Bescribiendo%2Ba%2Bm%25C3%25A1quina.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-2621191687770100746?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/2621191687770100746/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=2621191687770100746' title='41 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2621191687770100746'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/2621191687770100746'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/09/la-prueba-de-fuego.html' title='LA PRUEBA DE FUEGO'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SsEJJIfS_lI/AAAAAAAAAdo/vujrYs0lq70/s72-c/Mono%2Bescribiendo%2Ba%2Bm%25C3%25A1quina.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>41</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-4106367442563115643</id><published>2009-09-24T11:34:00.000-07:00</published><updated>2009-09-24T11:58:52.436-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='un tío disperso'/><title type='text'>ESTOY PENSANDO SERIAMENTE...</title><content type='html'>24 de septiembre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy pensando seriamente en hacerme un tatuaje. Sí, señor. Es algo que me hubiera gustado hacer hace mucho tiempo, cuando era chaval, pero mis padres se empeñaron en quitarme esa idea de la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Mejor, hijo mío —me decían—, no te hagas ninguna marca personal y duradera por la que te pueda identificar la policía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis padres, como se ve, nunca tuvieron mucha confianza en mi futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en día, que con todo esto del ADN y la forma en que pueden extraer la identidad de una persona no digo ya de las huellas dactilares, sino de la saliva, de un cigarrillo que fumes o del aliento que eches sobre un cristal, hoy en día no es necesario preocuparse tanto por pasar inadvertido. Por eso, y aunque me pilla un poco ya mayor, estoy pensando seriamente en hacerme un tatuaje aquí, en el hombro, como si dijéramos en la paletilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien: ¿qué tatuaje? Los símbolos celtas son bonitos, pero están un poco vistos, la verdad sea dicha; lo del escorpión tampoco es que sea muy original. Esos tatuajes que se estilaban en mi época, y que de no haberse interpuesto mis padres yo luciría ahora orgullosamente, aquellos del corazón atravesado por un puñal, el Cristo melenudo o el águila con las alas desplegadas, de esos creo que ya ni guardan la plantilla en la tiendas de tatuajes. La penúltima moda era grabarse el nombre de los hijos, o una consigna en caracteres chicos, aquí ocupando todos los antebrazos, tipo Beckham o Guti, pero yo, la verdad, no me acabo de ver…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y algo así como una guirnalda de rosas aquí donde la espalda comienza a perder su casto nombre? En los riñones, que se dice por el pueblo. “No sé, Miguel, no sé… dudan los amigos—; en una estrella femenina del porno queda bien, pero en ti… Se te vería raro”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así llevaba varios meses y al fin, ayer, creo haber dado con la solución. La verdad es que lo reúne todo: sería rápido, lo más indoloro posible —que eso es algo también a tener en cuenta— y me conferiría respeto y admiración entre las gentes. Decidido está: voy a tatuarme aquí, en la molla que hay entre el índice y el pulgar de la mano derecha, en ese pequeño montecito, un “punto choro”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Que no sabes lo que es, amigo bloguero, un punto choro? Pues es un punto, su propio nombre lo dice, poco más grande que un lunar. Si cierras los ojos, recordarás haberlo visto en muchos de esos que te arrinconaban contra una pared y te pedían las pelas a punta de navaja, o en el que te arrojó al suelo y te robó la moto. El “punto choro” es distintivo de los kíes, esto es, amigo bloguero, que todo hay que explicarlo, de la gente que ha estado en la cárcel y se ha hecho el amo de su galería. “Al lorito conmigo, que soy un kíe”, ¿nunca has oído decir eso, amigo bloguero?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya no es sólo, ahora que caigo, que el “punto choro” me resulte barato, rápido y prestigioso, sino que puede abrirme infinidad de puertas. Puedo discutir con cualquiera seguro de que, al ver el lunar que orla mi mano, me dará la razón y reculará asustado. “Cuidado con este, que es un chungo”. Me iría sin pagar de los restaurantes y cuando me persiguiera el maitre le enseñaría mi mano desde lejos. “Nada, nada —dejaría de vociferar—, sólo quería desearle buenas tardes”. Los porteros de los locales de moda me abrirían la puerta sin más preguntas, “o monto un pifostio”, y los jurados de los premios literarios no tendrían más remedio que rectificar su fallo cuando me vieran entre el público con mi característico punto entre el índice y el pulgar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues eso, que tengo casi decidido hacerme un tatuaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/QGdwQf2a0W0&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/QGdwQf2a0W0&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-4106367442563115643?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/4106367442563115643/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=4106367442563115643' title='38 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/4106367442563115643'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/4106367442563115643'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/09/estoy-pensando-seriamente.html' title='ESTOY PENSANDO SERIAMENTE...'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>38</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-8740420919985489184</id><published>2009-09-21T12:06:00.000-07:00</published><updated>2009-09-21T13:41:26.127-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materia cotidiana'/><title type='text'>LA LLAMADA DE UN OYENTE</title><content type='html'>21 de septiembre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí me gusta mucho oír la radio. Siempre me ha gustado. Los recuerdos más cálidos de mi infancia tienen todos, yo creo, el fondo de un transistor donde un locutor dice las noticias, entrevista a un famoso o atiende las peticiones del oyente. La radio estaba a un volumen alto: el locutor hablaba, la sintonía anunciaba un nuevo espacio, pero nadie le prestaba demasiada atención.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SrfirW-yJvI/AAAAAAAAAdQ/oo0kd_P6kSg/s1600-h/oyentederadio.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 132px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SrfirW-yJvI/AAAAAAAAAdQ/oo0kd_P6kSg/s200/oyentederadio.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384021114075883250" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Si cierro los ojos, recuerdo, por ejemplo, el taller mecánico donde trabajaba mi tío y donde, entre el estruendo del martillo contra la chapa, sonaban al fondo los consejos sentimentales de la Señorita Francis. Recuerdo estar haciendo rosquillas de anís con mi abuela, yo manoseando voluptuosamente la masa, mientras en un transistor en un ángulo de la cocina un analista político daba su opinión sobre Oriente Medio. Tengo en la memoria haber entrado en el taller de costura, todas las máquinas de coser golpeando furiosamente y la radio dando las señales horarias…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién no se ha sentido, de joven, pletórico y feliz en una piscina, tumbado sobre la hierba mientras desde un incierto punto los altavoces emiten la canción del verano? Siempre la radio de fondo. Aún hoy, me gusta mucho escribir con la radio encendida, aunque se trate del carrusel deportivo y aunque de pronto prorrumpan en feroces gritos cuando se marca un gol. Abstraído en lo mío, soy capaz de llegar al final del folio con la vaga noción, acaso, de que el Getafe ha metido un gol en el Ono Estadi. ¿O se lo han metido a él? No sé, pero me resulta muy agradable tener esa compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SrfieFG8pbI/AAAAAAAAAdI/B5IFpDysL8A/s1600-h/escuchar-radio2.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 184px; height: 200px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SrfieFG8pbI/AAAAAAAAAdI/B5IFpDysL8A/s200/escuchar-radio2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384020885939987890" /&gt;&lt;/a&gt;Ahora les ha dado la tontería de decir “escuchantes” de la radio en lugar de “oyentes”. Aducen que no es lo mismo escuchar que oír, cosa muy cierta, pero por eso mismo deberían saber —ellos que son profesionales de la cosa— que nadie se vuelca sobre el aparato, que quienes estamos a este otro lado apenas si prestamos atención a lo que se emite por las ondas. La radio encendida forma algo así como el susurro de la existencia, y sólo alguna, vez, rara vez, alguien pide que subamos el volumen, “que la radio está diciendo no sé qué”. Entretanto, uno trabaja, escribe, conduce, hace rosquillas, piensa y se ocupa de sus pequeñas cosas con el sonido de la radio al fondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que “oyente”, por favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocas veces he prestado atención a lo que surgía por antena, salvo que fuera la noticia de una catástrofe. Al margen de eso, recuerdo dos situaciones en especial. Una fue hace muchos años: yo tenía que ir al colegio y en esa época había una especie de serial o culebrón radiofónico que se llamaba “Los Porretas”. Lo oía mientras desayunaba, pero no llegaba hasta el final porque venía a buscarnos el autobús del colegio. Nunca he sentido tanto una sensación de desarraigo como entonces. Eso de “Los Porretas”, si recuerdas, amigo bloguero, duró muchos años, pero a mí todavía muchas veces se me humedecían los ojos en medio de la clase porque quería volver a casa, tranquilo y caliente, a oír el final del episodio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué te pasa, Miguel? —me preguntó un día la profesora.&lt;br /&gt;—Que quiero volver a casa con mi abuela, sniff. A hacer rosquillas y oír la radio.&lt;br /&gt;—Bueno, Miguel, céntrate un poquito —me replicaba la profesora—, que estás ya en segundo de bachillerato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La otra vez fue cuando hacía el servicio militar. Yo conducía un coche y entre que iba y venía de dejar a un general y coger a otro (saludo aquí a los lectores argentinos), en lo que estaba solo sintonizaba la radio. Cierta vez salió un anuncio del Ahorramás con su clásica sintonía (titiri titi ti ti titirititi titi titi…). A Proust le impresionaría la magdalena, a Stendhal los cielos nublados, a Twain el amanecer sobre el Mississsipi…, no por nada eran escritores importantes. A mí fue la sintonía del Ahorramás lo que, de pronto, me devolvió a mi infancia, me llenó de vitalidad y tuve la completa seguridad de que mientras sonase esa musiquilla nada malo podría pasarme…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Srfk4iCVTpI/AAAAAAAAAdg/4-x54Hr2CzE/s1600-h/radio2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/Srfk4iCVTpI/AAAAAAAAAdg/4-x54Hr2CzE/s320/radio2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384023539405115026" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-8740420919985489184?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/8740420919985489184/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=8740420919985489184' title='28 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/8740420919985489184'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/8740420919985489184'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/09/la-llamada-de-un-oyente.html' title='LA LLAMADA DE UN OYENTE'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SrfirW-yJvI/AAAAAAAAAdQ/oo0kd_P6kSg/s72-c/oyentederadio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>28</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-5618428296806657034</id><published>2009-09-18T06:18:00.000-07:00</published><updated>2009-09-18T06:28:33.816-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materia cotidiana'/><title type='text'>EL NIDO VACÍO</title><content type='html'>18 de septiembre de 2008&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SrOJskxk9iI/AAAAAAAAAc4/0USKg8T0GpE/s1600-h/gatolunaeh9.png"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SrOJskxk9iI/AAAAAAAAAc4/0USKg8T0GpE/s320/gatolunaeh9.png" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5382797378516743714" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer, 17 días después de volver de vacaciones, me volví a encontrar al gato negro camino de mi oficina. Es un gato, si recuerdas, amigo bloguero, que abandonaron en las cercanías del aparcamiento cuando era un cachorrillo y al que yo he estado alimentando  durante varios meses… al mismo tiempo que le daba patadas para que no saliese a la carretera. Pues bien, hoy he vuelto a ver a &lt;em&gt;Bloggy&lt;/em&gt;, ese es el nombre que le he puesto en homenaje a su paso por este humilde blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un amigo mío tenía, tiempo ha, dos perros. Al uno le llamaba José Luis Rodríguez Gómez, al otro Carlos Pérez Serrano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Por qué esos nombres tan raros? —le preguntaba yo.&lt;br /&gt;—Qué coño van a ser raros —me respondía él—. Son nombres comunes. Raros son los &lt;em&gt;Rusky&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Canelo&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Micifú&lt;/em&gt;, y otros nombres que la gente les pone a sus mascotas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sea o no un nombre extraño, &lt;em&gt;Bloggy&lt;/em&gt; le había bautizado al gato y cuando ayer por la mañana le vi, fui corriendo a saludarle, y a prometerle que mañana, sin tardanza, le llevaría una tarrina. Pero el gato, apenas me vio, dio media vuelta y se escondió entre los setos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensaba yo, compungido, que sería por los puntapiés que le había dado para que no saliese adonde pasan los coches, o porque había estado un mes sin llevarle comida, por lo que no me quería ni ver a mi vuelta de vacaciones y hacía como si no me conociese. Pero cuando me acerqué al seto para ver si, amablemente, le convencía de que no se enfadase conmigo, me encontré con que &lt;em&gt;Bloggy&lt;/em&gt; salía de la espesura receloso, con el lomo un tanto arqueado, y acompañado de otros colegas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Fiu! —me dio un bufido uno de ellos.&lt;br /&gt;—Vale, vale, tranqui, ya me voy —y fui retrocediendo despaciosamente y con las manos en alto, sin dejar de mirarle no fuera a ser que, al darme la vuelta, este macarra se lanzara sobre mí y me clavase las uñas en la espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Hay que ver con qué gente se ha juntado &lt;em&gt;Bloggy&lt;/em&gt; durante mi ausencia! Pero claro, cualquiera le dice nada. A su edad, sólo hacen caso a los amigotes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy he vuelto a pasar junto al seto y allí estaba, con esas malas compañías. Me ha molestado un poco el que ni siquiera volviera la cabeza para mirarme. Toda esa melancolía que invade a los ancianos, el síndrome —como le llaman— del nido vacío, me ha asaltado de golpe al ver cómo ese chico al que con tanto esfuerzo hemos criado va ya a su aire, sin hacer caso a nuestros consejos, está labrándose su propio camino, aunque yo sigo creyendo que equivocado, que con esos gatos tan chungos acabará por caer en el mal camino. Pero, en fin, él ya vuela solo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SrOKPH-QtmI/AAAAAAAAAdA/kuD9ExgyGxE/s1600-h/gatos+callejeros.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 209px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SrOKPH-QtmI/AAAAAAAAAdA/kuD9ExgyGxE/s320/gatos+callejeros.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5382797972080735842" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda la mañana he estado tecleando en el ordenador lleno de pensamientos sombríos sobre los sacrificios que hace uno y con qué ingratitud le paga la vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-5618428296806657034?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/5618428296806657034/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=5618428296806657034' title='29 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5618428296806657034'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/5618428296806657034'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/09/el-nido-vacio.html' title='EL NIDO VACÍO'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SrOJskxk9iI/AAAAAAAAAc4/0USKg8T0GpE/s72-c/gatolunaeh9.png' height='72' width='72'/><thr:total>29</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-6912743932816719486</id><published>2009-09-14T07:45:00.000-07:00</published><updated>2009-09-14T08:08:07.235-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='materia cotidiana'/><title type='text'>YOLANDA</title><content type='html'>14 de septiembre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me he encontrado con Yolanda este fin de semana. Yolanda era una chica a la que le encantaba reír: reía a carcajada limpia, echando incluso el cuerpo un poco hacia detrás. No se me olvida esa forma de reír; de vez en cuando, no sé muy bien por qué, me acuerdo de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yolanda es guapa todavía, antes lo era mucho más, aunque quizás “guapa” no sea la palabra exacta. Porque no tenía una belleza al estilo usual; quizás sí dijera que uno de sus mayores encantos era una pequeña cicatriz que tenía cerca de la barbilla, muchos me mirarían raro. Pero a mí me parecía uno de sus mayores encantos. Cuando la conocí también tenía buen cuerpo, en especial unos pechos grandes y erguidos; hoy todavía los conserva grandes, aunque sospecho que un tanto descendentes, pero no parece nada, de momento, que tenga especial gravedad (y nunca mejor dicho).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace quince años, cuando la conocí, Yolanda era risueña, guapa y le gustaba vivir. Tómalo si quieres como un eufemismo, también podría decir que le gustaba conocer gente o pasarlo bien. Cuando llegó mi turno (tú ya me entiendes) le contaba que uno de mis sueños era ir a Nueva York, pasear por la Gran Manzana, tumbarme sobre la hierba en Central Park. Yolanda era una chica de barrio y yo, inconscientemente, tenía pensado impresionarla con esas cosas cosmopolitas. Pero no le impresioné. Apenas quince días después me enteré de que estaba saliendo con otro. Me fui refunfuñando, ya te puedes de nuevo imaginar: “una guarrilla”, “una golfa”, “una putilla”… todas esas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, realmente, echaba mucho de menos su manera de reír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Yolanda siempre le gustaron los chicos malotes. Tipos que hablaban estruendoso, que arrojaban lejos las colillas, que salían de los semáforos quemando las ruedas del coche. Y más malotes todavía: Yolanda se metió en problemas por ir de pasajera en un vehículo robado, por salir con un camello, porque uno de sus chicos se coló en un chalet para saquearlo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En eso estaba la última vez que la conocí, y yo tenía, no sé por qué, la esperanza (llámame “cabrón” si quieres) de que siguiera en ese género trepidante de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este fin de semana me la encontré de casualidad. En el parking de un centro comercial. Conducía un todoterreno (apenas si podía creérmelo) y en el CD sonaba Chambao (a ella siempre le habían gustado las rumbitas, pero de otra forma).  Yolanda salió del coche con un niño y una niña, la parejita, y se alegró mucho al verme (o eso dijo). “Cuánto tiempo”. Iba a comprar no recuerdo qué (no la compra normal, como yo, ésa por lo visto la hacía por Internet en el Hipercor y se la llevaban a casa) y vestía ropa de las mejores marcas. Me presentó a los niños: el chaval se llamaba Germán, la niña Paula. Su marido, por lo que creí entender, era agente inmobiliario y eso al parecer le daba bastante pasta. Dentro de unos años, querían que Germán estudiara en Irlanda. Este verano toda la familia había viajado a Nueva York. El año anterior habían estado en Buenos Aires.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Bueno, ¿y tú qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ya ves”, le respondí como atado al manillar del carro, en postura ridícula. “Como siempre”. Le conté, con un cierto tartamudeo, que trabajaba de auxiliar administrativo y que había publicado un par de libros. “Vaya, eso te habrá dando bastante dinero”. “Pues no, ni un duro”. Le dije que tenía un blog y que estaba bastante contento con él. “Pero, ¿sacas mucho dinero con la publicidad?”.  “Habrás conocido al menos a escritores famosos”. Con cada nueva frase sentía que me hacía cada vez más y más pequeño, hasta que mi vida llegó a parecerme irreal, insustancial, irrisoria. Una minucia, una chiquillada comparada con la vida bien armada, potente y plena de Yolanda. Toda una vida desperdiciado en sueños pueriles que no conducen a ninguna parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Pues nada, espero que nos veamos otra vez —se despidió Yolanda. Una forma muy elegante de decir: "anda, chaval, vete a hacer la compra o lo que tengas que hacer y si acaso nos encontramos otra vez haz el favor de no saludarme".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como he dicho arriba, Yolanda tenía una forma muy especial de reír. Todavía me acuerdo de esa risa y yo creo que no se me olvidará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JETV&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2417155662181280371-6912743932816719486?l=miguel-baquero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/feeds/6912743932816719486/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2417155662181280371&amp;postID=6912743932816719486' title='40 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/6912743932816719486'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2417155662181280371/posts/default/6912743932816719486'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguel-baquero.blogspot.com/2009/09/yolanda.html' title='YOLANDA'/><author><name>Miguel Baquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15435016014507438268</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>40</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2417155662181280371.post-2230095816938420283</id><published>2009-09-08T08:34:00.000-07:00</published><updated>2009-09-09T11:19:21.928-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sin plaza fija'/><title type='text'>EL POZO DE LAS NIEVES</title><content type='html'>8 de septiembre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SqfxRFHqqDI/AAAAAAAAAcw/u2A6yPgOoxY/s1600-h/DSC01385.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_sej4xHv_dh0/SqfxRFHqqDI/AAAAAAAAAcw/u2A6yPgOoxY/s320/DSC01385.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5379533555651749938" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Este fin de semana he vuelto por el pueblo, como una forma de ir “despresurizándome” poco a poco del monte, los paseos y la naturaleza alrededor, e ir integrándome en la rutina de los once meses que vienen entre edificios altos, bocas de metro, atascos, obras, telediarios… A veces pienso que la tragedia —ridícula, si se quiere, pero tragedia a fin de cuentas— del hombre contemporáneo es que tiene su paraíso particular a la vuelta de la esquina, a apenas un centenar de kilómetros de casa, cuando no a sólo una decena de paradas de metro, pero sea porque le da pereza, porque está muy ocupado, porque ha quedado con un amigo o porque está preparando una oposición, el caso es que pasan meses, años, y a veces toda la vida sin volver por allí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre estos paraísos próximos, y no sobre mitológicos Macondo, Región o Yonapatahawna —como se escriba—, aun siendo todos muy hermosos en su día, pienso yo que deberían hablar las novelas actuales. Pero en fin, es sólo una opinión y estaba hablando de que volví al pueblo el fin de semana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la mañana temprano salimos de excursión hacia el Pozo de las Nieves. Se llama así porque es una especie de aljibe cubierto en la parte más sombría y gélida de la montaña, cerca de la cima. Antaño se amontonaba allí la nieve y unos paisanos subían con burros a llevársela a los pueblos limítrofes, para que, supongo, los vecinos de estos lugares comiesen helados, granizados y pudiesen echarse unos cubitos en el gin-tonic. Pero ya he dicho que esto es una suposición. Desde el puerto de Casillas surge una veredilla que, por la cuerda de la montaña, tras dos horas poco más o menos de camino, llega hasta el Pozo. En realidad, es una especie de cabaña en medio de una explanada, construida con grandes piedras en un estilo rustiquísimo, feo, quizás, por fuera, pero muy útil para que dentro se conserve la temperatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Qué rasca hace aquí —exclamamos al abrir la puerta del Pozo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, como es de suponer, ya no se arrastra hasta allí la nieve montaña abajo, ni se acumula dentro del pozo para que vengan a llevársela con burros. Desde que se inventó el frigorífico y desde que los camiones de Camy, Frigo y Miko surten de cornetes, frigopiés y truficonos a todo el planeta, ya no hay ninguna necesidad de estos apaños. Por eso, el aljibe está vacío; sólo guarda de su pasado esplendor una escalera de madera que baja hasta el fondo —tres o cuatro metros de bajada he calculado yo—; y, en una pequeña caseta anexa, un hogar donde hacer fuego y, colgada de un gancho, una sartén que tiene pinta de llevar allí desde el Cretácico Superior. Ese sería, imagino, el punto de reunión de los “neveros” que allá llegaran con sus burros; sentados en un poyete, se calentarían las manos en el fuego —aunque es verano, fuera hace un frío de importancia— y freirían en la sartén unos torreznillos mientras hablaban con sus compañeros de profesión:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Y dices tú que eso del fútbol lo juegan once y un portero…&lt;br /&gt;—No, diez y un portero.&lt;br /&gt;—Joder, pues sí que es complicado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuera de la cabaña hay una inmensa y preciosa explanada desde la que se contempla buena parte del Valle de Iruelas, con los buitres sobrevolando en amplios círculos sobre nosotros. Da un poco de… no sé cómo decirlo. En las laderas hay manadas de caballos, yeguas y potros semisalvajes. La verdad es que nunca he acabado de comprender la utilidad de est
